Sergio Ariel Verdirame: una “pérdida” para Colón...
“Dejo la puerta abierta para volver”
Su familia no se adaptó y siente que es el momento de estar con ellos. “Me trataron maravillosamente, me voy feliz con todos y seguiré dándole una mano al club”, dijo.
El día que volvió a la Argentina, cuando vio el partido ante Boca en la Bombonera en compañía de Mohamed y cuerpo técnico. Después, Lerche le ofreció y aceptó la dirección general del fútbol de Colón. Hoy, su familia lo necesita.
Foto: El Litoral
Enrique Cruz (h)
Se va el Zurdito. Una pena, pero la familia tira y está bien. “Yo sabía que esto podía pasar. Cuando vine a Santa Fe lo hice convencido de quedarme a vivir acá. Pero la realidad es que mi familia no se adaptó. Yo podría irme ahora y volver el 3 ó 4 de enero, pero al mes habría tomado la decisión que tomo hoy. De todos modos, dejo la puerta abierta, estoy seguro de ello”.
No faltó el reconocimiento a la dirigencia y la satisfacción porque el Turco Mohamed se queda a dirigir por dos años. “Me trataron de maravillas, me dieron todo, me pagaron sin tener contrato firmado y ahora, que les dije que me voy, me dijeron que la familia está por encima de todo y que quieren que siga trabajando, en México, por Colón. Obvio que lo haré, como cuando Germán Lerche me llamó para preguntarme por Abreu, porque lo quería traer”.
Sergio Ariel Verdirame dijo que su función en el club es importante y no bien valorada por la gente. “Se piensan que es poco lo que hay por hacer y, en realidad, nadie se imagina el trabajo que lleva. Pero hubo algo que tuve a favor: la fidelidad y la confianza de todos. Mohamed es mi amigo, su cuerpo técnico también, pero acá me encontré con Marito Sciacqua, a quien conocía de antes, y con un tipo que me demostró una capacidad y entereza humana excepcional como Rubén Rossi. No hubo cosa que Rossi hiciera sin consultarme o avisarme”.
El Zurdo fue muy escueto a la hora de confirmar, por ejemplo, los alejamientos que se producirán, pero dejó indicios. “Hay jugadores que no son utilizados por el Turco, ustedes lo saben y se dan cuenta. Hay uno de ellos con el cual ya hablé. Con los otros no, pero lo suponen. De todos modos, no quiero decir nada hasta que Germán me autorice”.
De la campaña, señaló que “fue muy buena como visitante, casi de campeón o de equipo protagonista, y muy floja como local. Hubo partidos que tendríamos que haber ganado. Pero ya está, ya pasó. Estoy convencido de que la cosa andará bien en la temporada que viene”.
Sobre los amagues de renuncia del Turco, dijo: “El Turco es así, medio calentón, no le gusta perder. El se puso mal cuando el equipo perdió con Gimnasia y Estudiantes, pero después se le pasó. El está muy bien en Santa Fe, contento con la gente y con la dirigencia. Además, Mohamed es un tipo alegre y su cuerpo técnico también. Esa alegría es contagiante y yo soy un convencido de que cuando vinimos a Santa Fe, después del empate del debut ante Gimnasia, jugamos un gran partido ante Independiente en la cancha de Racing porque el Turco supo, en esa semana, devolverle la alegría a los jugadores. El fútbol tiene mucho de anímico, Mohamed es un técnico bárbaro para Colón, es uno de los mejores del país y no lo digo porque es mi amigo, porque no necesita mi amigo que yo lo diga”.
Admitió que “hay que salir al mercado a buscar un central zurdo, cosa que no es fácil, y después habría que ver qué pasa con Rubén Ramírez”. De todos modos, señaló que “Colón, por ejemplo, tiene puestos muy bien cubiertos. Por ejemplo, ni por casualidad deben traer un enganche. ¿Para qué?, si está Lucas Acosta, que es un jugador de un futuro tremendamente promisorio. Además, el Turco no siempre juega con enganche, así que no es necesario que se busque un jugador ahí”.
Dijo que “aunque al Turco no le gusta, para mí el campeón será San Lorenzo, aunque me gustaría que fuese Tigre, como a casi todo el mundo, ¿no?”, a la vez que elogió mucho el trabajo que se hace en inferiores y señaló que “no sé si Colón saldrá a buscar a alguien en mi lugar, sería bueno, pero creo que en el fútbol argentino resulta complicado encontrar a alguien porque lo primero que se piensa es en la caída del técnico para ocupar su lugar”.
El Zurdo prometió volver. “Hoy, seguir en Colón es imposible. Quizás, si dentro de cuatro o cinco años me llaman y me ofrecen la dirección técnica, acá estaré. Será otro momento personal, los chicos habrán crecido y hasta yo mismo estaré más maduro”. Y es un hecho que Verdirame volverá. En realidad, es muy difícil que alguien como él se vaya de Colón. Siempre estará, al menos para brindar telefónicamente alguna opinión. Y habrá que recuperarlo, en el día de mañana, porque se trata de una persona tan capaz como consecuente en el amor hacia el club del que es hincha y donde nació, se crió, se formó como hombre y triunfó como jugador.