Mañana agitada en barrio Ciudadela

Caen cuatro rufianes tras robo en una inmobiliaria

La secuencia comenzó en Méndez Propiedades, de Facundo Zuviría al 5400. Luego prosiguió en una remisería vecina. Una buena reacción policial permitió capturar a los cuatro malvivientes.

 

Caen cuatro rufianes tras robo en una inmobiliaria

Uno de los policías tiene en su mano el revólver, calibre 38, que le fue secuestrado a una de las mujeres. Previamente los delincuentes habían efectuado un pasamanos con el arma de fuego.

Foto: Danilo Chiapello

Danilo Chiapello

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Agitada mañana vivieron hoy los vecinos de barrio Ciudadela, tras el robo a un comercio y posterior captura de cuatro delincuentes.

La secuencia comenzó minutos antes de las 10, y tuvo lugar en el local de Méndez Propiedades -recientemente refaccionado-, que se ubica sobre la avenida Facundo Zuviría al 5400, metros antes de su intersección con Milenio de Polonia.

Varios delincuentes forzaron la cerradura de una puerta de blindex hasta hacerla saltar. Acto seguido ingresaron al negocio y comenzaron a requisarlo todo. La faena de los rufianes -dos hombres y dos mujeres- se concentró en la parte de las oficinas donde dejaron cajones y gran cantidad de papeles tirados por el piso.

Todo o nada

Por la hora y el lugar elegido para concretar el golpe -con gran cantidad de personas en la calle-, algo quedó en claro. Se trataba de sujetos jugados y altamente peligrosos. “No les importaba nada”, opinó hoy uno de los pesquisas consultados.

La incursión por la inmobiliaria no dejó a sus autores satisfacción alguna, por cuanto debieron retirarse del lugar sin dinero alguno. Se da por seguro entonces que esta instancia colmó de bronca a los rufianes que salieron con sed de revancha.

Ya en plena avenida, los integrantes de este cuarteto decidieron separarse. Una pareja se retiró con rumbo incierto. En tanto los otros dos caminaron unos pasos hacia el sur y arremetieron contra la remisería Arena, ubicada en la esquina de Milenio de Polonia y Facundo Zuviría. Allí uno de los sujetos solicitó a gritos un vehículo, toda vez que exhibía un arma de fuego en sus manos. Ante todo esto, los remiseros quedaron petrificados.

Y llegó la policía...

Pero la dura instancia iba a tener un cambio drástico cuando apareció en escena un patrullero. En realidad, el móvil había llegado al sector porque se había disparado la alarma de la inmobiliaria.

Una vez que el rufián advirtió a los uniformados abandonó el “apriete” a los remiseros y optó por darse a la fuga junto con su compañera. En simultáneo, ya varias unidades del comando GOE, y otras secciones comenzaban a rodear el sector.

Y las buenas noticias no tardarían en llegar, ya que en la intersección de Milenio de Polonia y Francia una de las patrullas detuvo a dos hombres y una mujer. Si bien en principio los sujetos negaron toda vinculación con los hechos, un “detalle” iba a resultar condenatorio. En poder de la mujer los policías hallaron un arma de fuego, que fue la exhibida en la remisería.

Se trata de un revólver, calibre 38 corto. Tal como es costumbre entre los delincuentes, dicha arma había sido objeto de un “pasamanos” hasta recalar en la mujer que la ocultó entre sus prendas íntimas.

Poco después, otra unidad reportaba novedades desde la esquina de diagonal Goyena y Peñaloza. Allí los pesquisas habían logrado dar con la segunda mujer partícipe de los episodios.

Casi vecinos

Ya en sede policial, se supo que tres de los apresados viven en las cercanías al lugar del hecho, más precisamente son oriundos de barrio Los Hornos. La cuarta persona se domicilia en Barranquitas.

Los arrestados fueron identificados como un tal Gonzalo, de 20 años (el que arremetió armado en la remisería) ; Cristian, de 17; Samantha, de 21 (la que ocultó el arma) y Agustina, también de 17.

Todo fueron conducidos en primer término hasta la seccional 9na. -que interviene por cuestiones de jurisdicción- y luego remitidos hasta la sección Seguridad Personal de la URI, donde quedaron a disposición del juez de instrucción en turno.

 

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Tres de los rufianes son oriundos de barrio Los Hornos y el restante es de Barranquitas, según confirmó uno de los investigadores. El suceso provocó un verdadero revuelo entre los vecinos de Ciudadela.

Foto: Danilo Chiapello