Entre las usurpaciones y los planes insuficientes
El problema del acceso a la vivienda
Alicia Pino, directora provincial de Vivienda y Urbanismo, realizó un repaso sobre las necesidades habitacionales en la ciudad y la provincia, y sobre las situaciones de ocupación por la fuerza de los complejos.
Ignacio Andrés Amarillo
En el marco del cambio de año, la directora provincial de Vivienda y Urbanismo, arquitecta Alicia Pino, se sumó a los balances de rigor. Al respecto, comentó a El Litoral: “Cuando asumió la gestión (yo me sumé en mayo) uno de los mayores niveles de conflicto se presentaba en los barrios no terminados del Programa Federal. Muchas obras estaban demoradas por problemas financieros; atrasos en los pagos a las empresas; venían empresas con más de dos años de sostenimiento de obras con los certificados impagos. En muchos casos las viviendas estaban al 85 ó 90 %, no estaban habitables, por lo cual no se les podían entregar a las familias adjudicatarias; y otra familia (con situaciones acuciantes que la impulsaron a eso), usurpando viviendas. El cambio de gestión colaboró en la confusión de ese momento.
Entonces ahí empezamos a trabajar en dos ejes: uno de relevamiento de la usurpación, distinguiendo diferentes tipologías: familias con necesidades concretas de vivienda y algunos oportunistas, con los cuales es mucho más fácil resolver el tema, porque se arbitraron los medios para sacarlos de las viviendas. Con las familias estamos trabajando junto a Seguridad Comunitaria, en una mediación para ver de algunas que vuelvan a su lugar (mejorando la situación).
El otro eje de trabajo es terminar los conjuntos habitacionales, para lo cual ahí el mayor problema fue la falta de previsión en el primer semestre del año y la falta de transferencias de la Nación a la provincia, que hizo que tengamos que asumir la terminación con fondos provinciales. Es un compromiso políticamente asumido: terminarlos para que puedan ser entregados a sus verdaderos beneficiarios”.
—¿Falta de previsión?
—No teníamos un cronograma de desembolsos: llegaron un par durante el primer semestre, en junio se cortó sin aviso, con compromisos mensuales de que las transferencias se iban a realizar. Es un escenario muy difícil para coordinar con las empresas, que trabajan con compromisos mensuales, tanto por el pago de materiales como por sus compromisos impositivos. Entonces tuvo que salir la provincia a garantizar un circuito de pago con fondos propios. Por supuesto estamos haciendo los reclamos a la Subsecretaría de la Nación para que nos lo devuelva, porque entre nuevos proyectos a iniciar (que ya están en el área de Economía) y pagos que hemos realizado tenemos 65 millones de pesos.
No hemos empezado obra sin anticipo para no entrar en un circuito que no podemos sostener: es imposible sostener la expectativa de construcción del Plan Federal con fondos provinciales. En el Plan Federal 2 tenemos un cupo (ratificado en la última presentación de la presidenta de los programas de obras) de 21.000 viviendas para la provincia. Presentamos un programa para hacer 7.000 viviendas anuales, pero no tenemos una doble espalda. Sí nos permitió el presupuesto que acordamos con Economía provincial terminar 3.000 viviendas este año y más de 3.000 para el que viene.
—De todos modos no alcanza...
—No: para el cupo de 21.000 tenemos 120.000 inscriptos. La capacidad de fondos Fonavi es de entre 400 y 500 viviendas anuales. Aunque se cumpla el Federal estamos lejos de que se pueda dar satisfacción a la cantidad de familias inscriptas, para lo cual estamos investigando otras líneas de acción: proyectos mixtos con empresas, entidades bancarias, gremios... Otras alternativas para abrir el abanico.
—¿Cuántos inscriptos hay en la ciudad?
—Unos 40.000. Pero hay otro número importante: tenemos presentados en la Nación proyectos por 9.000 viviendas, que ya tienen terreno, proyecto, factibilidad: sólo hay que hacerlas. Y para las otras, las 11.000 que faltarían, la Nación propone un programa diferente, con créditos del Anses a la provincia, que se devolverían. Con lo cual el beneficiario tendría otro rol: en el Federal están pagando entre 150 y 180 pesos (tienen un subsidio importante); esto sería para un sector más alto de la población.




