Jubilados nacionales

César Carlos Trucco

L.E. 6.332.366, ciudad.

Señores directores: Sumándome a todos aquellos compañeros jubilados nacionales, que a diario en páginas del lector hacen oír su voz de protesta, reclamando la movilidad previsional, quisiera preguntarle a la señora presidenta de la Nación quien utiliza al hablar permanentemente como muletilla “la distribución equitativa de las riquezas”, ¿equitativas para quién? Seguro que no para los jubilados. Pregunto al señor ministro Massa: ¿De qué se ríe? Será de la miseria del salario de los jubilados. Al jefe de Anses, señor Bouduo, que habla orgulloso del aumento a otorgarse para el año 2009 a los señores jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que parece decir, “tarea cumplida” al haber votado por la movilidad previsional, aunque al fallo, el gobierno no ha cumplimentado. ¿Qué actitud toman para que se cumplan los fallos de la justicia? Y señalo que a determinados comunicadores sociales jamás se les escuchó preguntar a las autoridades responsables del área previsional si un jubilado puede vivir con 800 pesos.

Sugiero a las Federaciones Santafesinas de Jubilados analizar la posibilidad de organizar un masivo acto de protesta, pero esta oportunidad cortando la Ruta 168, frente al barrio El Pozo, para que todos los abuelos, abuelas, hijos y nietos nos acompañen. Deberíamos ir dispuestos a hacer el sacrificio de 2 a 3 horas, es decir, el tiempo suficiente para que las autoridades responsables del área previsional, o en su defecto, aquellos senadores y diputados que votaron el aumento para el 2009, para que en una clase pública nos enseñen cómo vivir con 800 pesos. A lo mejor, logramos aprender y de esta forma se acabarían nuestros reclamos; no debemos olvidar de invitar a nuestra CGT, CTA, y demás gremios para que nos acompañen.

Esta propuesta va como alternativa, a las marchas realizadas oportunamente al Anses y Casa de Gobierno, donde sólo logramos hacer catarsis, al manifestar en voz alta la necesidad de que a los jubilados nos tengan en cuenta. Somos parte de la sociedad, y hemos aportado por más de 35 años, para que hoy lo que nos dan sea sólo una limosna.