Críticas por una gala no convincente
Hollywood con resaca
Los premios otorgados fueron victorias anunciadas y restaron incertidumbre al mayor acto anual de la industria.
Hugh Jackman no conformó a los analistas como presentador de la ceremonia.
Foto: Agencia EFE
De la redacción de El Litoral
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Hollywood se despertó con resaca por las fiestas celebradas tras la entrega de los Oscar y con una cierta decepción de la crítica por una ceremonia que, pese a sus ansias de renovación, no acabó de convencer. Las estatuillas logradas por “Slumdog Millionaire” como mejor película, Danny Boyle como director y Sean Penn, Kate Winslet, Heath Ledger y Penélope Cruz en las categorías interpretativas fueron la crónica de unas victorias anunciadas, que restaron incertidumbre al mayor acto anual de la industria del cine estadounidense.
Un resultado que, para la crítica, hizo que la velada fuese perdiendo interés paulatinamente, pese a los esfuerzos del actor australiano Hugh Jackman, presentador de la ceremonia, como consigna la agencia EFE.
Los analistas de EE.UU. se mostraron duros con Jackman y con la nueva puesta en escena del teatro Kodak, con diferente distribución de butacas más cercanas al escenario, 100.000 cristales de Swarovski y decorados cambiantes para dar paso a los premios.
“Jackman nunca irradió calor y estuvo desaparecido durante gran parte del programa”, dijo un analista del periódico Los Angeles Times.
La prensa consideró insuficientes los esfuerzos del australiano para encandilar con sus bailes y canciones, que calificaron como más propias de los musicales de Broadway que de un espectáculo de Hollywood.
Si bien una encuesta realizada por Los Angeles Times entre sus lectores en Internet mostró que sí gustó el vodevil de Jackman con el que arrancó la ceremonia, fue lo segundo más destacado según las votaciones, que eligieron como lo mejor el nuevo formato para la presentación de los Oscar de actuación.
Algo con lo que la crítica se mostró dividida, ya que para algunos analistas fue demasiado suntuoso el ritual de entrega de galardones a los actores, de la mano de cinco ganadores anteriores de estatuillas en las categorías de interpretación.
En lo que sí coincidieron público y prensa fue en el humor que aportaron a la ceremonia las apariciones de Tina Fey y Steve Martin.
Los datos preliminares de audiencia ofrecidos por Nielsen Media Research indicaron que la gala tuvo un 6 % más de seguimiento que la de 2008, cuando el número de televidentes cayó hasta los 32 millones en EE.UU., la peor cifra en la historia del programa.
Emociones
Entre bastidores se vivieron momentos muy emocionantes cuando la española Penélope Cruz se alzó con el Oscar a la mejor actriz de reparto.
Un periodista aseguró que los hermanos de la actriz y una de sus mejores amigas entraron acelerados en un pequeño bar cercano al escenario y comenzaron a llamar por teléfono a España, nerviosos y excitados.
Según ese testigo presencial, el representante de Cruz en EE.UU., Jason Weinberg, rompió a llorar y cerca estuvo de desmayarse mientras esperaba para conocer si finalmente la madrileña sería la primera vencedora de la noche.
Al término de la ceremonia, gran parte de los ganadores, y también los perdedores, acudieron a un salón de fiestas del hotel Renaissance, adyacente al teatro Kodak.
Un calentamiento que sirvió para las tres fiestas más importantes de la noche de los Oscar en Hollywood, la organizada por la revista Vanity Fair, la solidaria del músico Elton John y la tardía del artista Prince.