Gases de efecto invernadero
Fracasa misión satelital de monitoreo del CO2

La misión del Observatorio Orbital de Carbono (OCO) falló porque los propulsores de la nave no se separaron y el satélite no alcanzó la órbita adecuada.
Foto: AGENCIA AFP
El módulo que transportaba un satélite para monitorear las emisiones globales de dióxido de carbono, gas responsable del efecto invernadero, falló al no lograr separarse del cohete que lo impulsaba al espacio poco después de ser lanzado hoy, informó la Nasa.
“Al parecer hubo problemas con la separación” y el satélite “no alcanzó su órbita”, dijo el anunciador de televisión de la Nasa George Diller. “Aún estamos evaluando el estatus de su posición y el estado exacto” del aparato aeroespacial, precisó. “No hemos tenido un lanzamiento exitoso esta noche”, añadió Diller.
Tras “varios minutos en vuelo, los directores del lanzamiento declararon una contingencia cuando los propulsores fallaron en separarse adecuadamente” del módulo satelital, señaló la Nasa en un breve comunicado.
Tras el lanzamiento, el observatorio debía situarse en una órbita polar a 704 kilómetros de la Tierra, algo que no ha ocurrido.
El satélite fue lanzado desde la base Vandenberg de la Fuerza Aérea, en California, a la 1.55 (9.55 GMT) a bordo de un cohete Taurus XL, según las imágenes en vivo transmitidas por la Nasa.
La misión del Observatorio Orbital de Carbono (OCO, por sus siglas en inglés) era tomar medidas precisas de la concentración de CO2 en la atmósfera, considerado principal factor del cambio climático, y sus datos ayudarían a comprender mejor los procesos naturales y la actividad humana que regulan la existencia y distribución de ese gas invernadero en el mundo.
La Nasa esperaba que el satélite proporcionar “el primer cuadro completo” de las fuentes humanas y naturales del dióxido de carbono, así como de los lugares en que ese gas invernadero se concentra tanto en tierra firme como en los mares.
Las mediciones que proporcionara OCO serían combinadas con las de las estaciones terrestres, aviones y otros satélites para responder los interrogantes que existen sobre los procesos que regulan la existencia del CO2 atmosférico, así como su influencia en el clima terrestre y el ciclo del carbono, indicó.
Éste era el primer satélite lanzado por la Nasa destinado a estudiar el dióxido de carbono. En enero pasado, Japón lanzó un satélite con una misión similar.
El dióxido de carbono encabeza la lista de gases de efecto invernadero producido por humanos, los cuales están llevando al cambio climático global.




