Trabajaba de albañil

Se fugó un preso de la cárcel de Coronda

El reo cumplía una condena a 22 años por tres robos a mano armada y le faltaban 4 años para recuperar la libertad. Esta mañana pidió permiso para ir al baño y aprovechó la ocasión para escaparse.

De la Redacción de El Litoral

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Un hombre de 30 años se fugó esta mañana del penal de Coronda, aprovechando que lo habían enviado a realizar tareas de albañilería extramuros. Manuel Alejandro Benítez salió alrededor de las 8 a buscar las herramientas para trabajar en un pabellón, pero minutos más tarde el maestro de obra advirtió que en el lugar sólo quedaban las herramientas de trabajo.

El parte de fuga se irradió rápidamente a todas las unidades, y la Policía del departamento San Jerónimo desplegó sus hombres por toda la ciudad de Coronda y ordenó operativos en localidades cercanas como Larrechea, Desvío Arijón y Arocena.

Manuel Benítez es un santafesino de complexión delgada y mide 1,60 metros. Tiene tatuajes en sus manos y el pecho, es de cutis blanco, pelo corto y cejas anchas. Al momento de la huida llevaba pantalón de buzo azul, una remera blanca y gorra roja.

Condenado por robo

Estaba en Coronda cumpliendo una condena por haber cometido tres robos a mano armada y su prontuario se encontraba a disposición del Juzgado de Ejecución Penal de dicha unidad carcelaria. La sentencia a 22 años de prisión vencía recién en el 2013, por lo que todavía le faltaban cuatro años de encierro para recuperar la libertad.

Con la desaparición del interno que cumplía funciones en la sección albañilería, el penal se transformó en un hervidero a primera hora de hoy. Los guardiacárceles recibieron la orden de realizar un minucioso recuento de los internos y dar parte urgente de los prisioneros faltantes. Al completar la tarea, el director del penal Gabriel Zelante, confirmó el hecho. Faltaba uno y era Benítez.

El pedido de ayuda para dar con el escondite del reo se hizo extensivo a todas las unidades vecinas, especialmente a las de los departamentos Las Colonias y La Capital, por su cercanía y porque el delincuente es oriundo de Santa Fe, que sería uno de los sitios donde podría encontrar resguardo.