Al margen de la crónica
Noticias sobre el frío
Llegó el frío. Después de un verano tórrido y de semanas inusualmente cálidas, la temperatura comenzó a descender a marcas más adecuadas para este período del año.
Los últimos registros comenzaron a hacerle honor a la estación más bella y empezaron a acompañar el paisaje de hojas amarillas y alguna que otra gota de lluvia que siempre facilita la representación del otoño en láminas escolares y fotos de moda.
Para alivio de los comerciantes, abrigos y bufandas empezaron a capturar miradas realmente interesadas desde las vidrieras bien preparadas para la época pero -hasta hace unos días- desconectadas con la realidad que imponía el termómetro.
Como cada año, padres y madres pudieron constatar cuánto han crecido los chicos y dejar que los pensamientos y sentimientos oscilen entre la tranquilidad que proporciona un desarrollo saludable y la inversión que requiere actualizar el guardarropas.
Llega la hora de desplegar habilidades en la cocina, de sumar calorías a la dieta sin tantas culpas, de emprender la actividad física sin temor a deshidratarse, de encender hornos y hornallas con mayor entusiasmo y de disfrutar de todos aquellos platos de los que la eterna temporada estival nos priva.
Se aproximan los días en que conviene reiterar las recomendaciones para el uso adecuado de cuanto medio de combustión y calefacción exista, y los cuidados primarios en salud viran del golpe de calor a la prevención de infecciones respiratorias.
Pero mientras todo esto ocurre, y se actualizan estadísticas, se anticipan récords, se calculan consumos y se comparan registros, comienzan para cientos de chicos y adultos los meses más difíciles de sortear, ésos que resultan inimaginables cuando la lámina y el guardarropas están a mano, ésos en los que la precariedad suele emparentarse con la tragedia, los mismos que se padecen sin atenuante ni poesía.
El clima siempre es noticia, sólo que hay diferentes maneras de contarla.




