Se llamará a licitación para los servicios

Prepara la provincia una nueva ley de Transportes

Transitan el territorio santafesino 45 líneas de transporte provinciales, pero no hay un cálculo de la cantidad de pasajeros movilizados. El gobierno persigue aggiornar la legislación vigente y se propone profundizar el trabajo de fiscalización. En el interior, los usuarios se quejan porque no se respetan frecuencias ni horarios.

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Alejandro Boggiano, secretario de Servicios Públicos.

Foto: Mauricio Garín

Teresa Pandolfo

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Veinte años atrás, para la vinculación de Santa Fe con Capital Federal y otras ciudades se contaba con varios medios de transporte: el ferrocarril, con salida por la noche y llegada a la mañana; Austral, que puntualmente partía a las 7, con posibilidad de vuelos también diarios a últimas horas de la tarde, y el transporte automotor de pasajeros. Ahora, sólo queda este último. En Rosario, algunas frecuencias ferroviarias se mantienen, pero el viajero prefiere utilizar su auto.

En el interior, la situación es diferente. En la Asamblea Ciudadana que abordó el eje de infraestructura, las personas que dentro de la región llegaron a esta capital plantearon con claridad y contundencia el problema de la falta de frecuencias y la impuntualidad de los servicios zonales. En otros casos, la inexistencia de transporte con algunas ciudades de relativa importancia. “Llegamos tarde a los trabajos cuando debemos trasladarnos de un lugar a otro”, expresó la gente.

El Litoral abordó el tema con el secretario de Servicios Públicos, Alejandro Boggiano, quien reconoce que cada vez la población se moviliza más y, ante la falta de alternativas seguras en cuanto a horarios, prefiere viajar en su propio vehículo.

Modernización

“La norma que rige el transporte como ley madre tiene 80 años y desde ese tiempo la dinámica de las ciudades y del ámbito laboral cambió sustancialmente. En Transporte de la provincia se han venido manejando con normas precarias y con decretos, resoluciones o disposiciones. Además, como temática, el transporte ha estado dependiendo de distintas esferas como órgano rector. En la provincia, estuvo en el Ministerio de Producción, ahora depende del Ministerio de Aguas, y en la Nación, lo hace de Infraestructura Federal.

“Ya en nuestra órbita, el Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, estamos trabajando en normas más ajustadas a las realidades actuales y buscando organizar todo el sistema de transporte de pasajeros y de cargas en una nueva ley. La norma que nos rige es antigua. Y, pese a que es de muy buena calidad, se hace necesario aggiornarla”. El funcionario expresa la intención de su envío a la Legislatura en este año.

Tampoco en el ámbito nacional hay una norma que legitime lo que la gente desea en materia de transportes. “Como la población debe movilizarse, muchos sistemas han surgido desde la ilegalidad como una necesidad. Esto ocurre tanto en el conurbano bonaerense como en las zonas adyacentes a las grandes ciudades, en las que observamos el crecimiento del transporte informal. “Estamos tratando de regularizarlo, sobre todo el puerta a puerta”, expresa Boggiano.

En el caso de los servicios públicos de líneas regulares, Boggiano dice que también se han encontrado con la necesidad de actualizar el vínculo con esas empresas, porque en general se trata de concesiones precarias.

“No hay desde hace años en la provincia ningún llamado a licitación nuevo. En eso también estamos trabajando y es nuestra intención proceder al llamado a licitación de todos los servicios. En algunos lugares hemos tenido que modificar los servicios y en otros, agregarlos” . El funcionario remarca que 65 localidades “no cuentan con ningún servicio público”.

“En esos 65 pueblos -sobre 360- la gente se moviliza en sulky, moto, camioneta, auto”, dice Boggiano, quien señala que en estos casos “estamos trabajando para buscar servicios alternativos. Quizás la densidad de la población no amerite que haya un servicio muy regular, pero alguna solución se deberá encontrar”.

Expedientes

“Nos encontramos con un elevado número de expedientes y de peticiones que no se resolvían. Había un fárrago de expedientes que todavía estamos resolviendo y haciendo las rectificaciones que corresponden. En muchos casos, estamos hablando con las empresas para que modifiquen recorridos y horarios, o bien, que los refuercen. Nos queda mucho por hacer, pero hay situaciones que ya se han resuelto integralmente”, enfatiza el funcionario.

Boggiano observa como una limitación que no exista una política nacional de transportes para pasajeros y para cargas.

Considera que “el de cargas es un negocio privado, que entre privados se debe solucionar. En tanto, es distinto el caso del servicio para pasajeros ”.

Explica que “la falta de una política nacional arranca gravemente porque no tenemos ya fábricas de transportes en el país. No tenemos un coche para la Argentina, no tenemos una unidad que esté pensada para nuestra geografía. En nuestro país, la costumbre es la de parar muy seguido, en tanto que, en el resto del mundo, el ascenso o descenso de pasajeros se produce cada 400 y 800 metros.

“Los motores están preparados para otra forma de transporte. También hace más de 20 años que no hay créditos para el transporte, que es casi mala palabra tanto en carga como en pasajeros. Excepto la época de Plan Canje, no hubo otra posibilidad crediticia”, dice.

“El empresario que tiene una minipyme de carga no cuenta con crédito y eso es por una falta de política nacional”, asevera, para indicar luego que “también debe darse una política de atención a los pasajeros”.

Como punto central de diferencia con lo que ocurría en otras épocas, dice que “hoy la movilidad es tremenda y esto no guarda una relación con el crecimiento que ha tenido el transporte público”, expresa Boggiano, que dice que la gente se moviliza en su auto particular, la moto o la bicicleta, conductas que sería deseable ir evitando. “El lugar que ocupa un ómnibus en la vía pública o en la carretera, en superficie, equivale al de 4 autos, con un promedio de 1,3 ó 1,4 persona promedio por cada uno.

“Tenemos que fomentar el transporte público urbano. Tarde o temprano deberemos promover la movilización en transporte público. Años atrás, el 50 % de la gente que se movilizaba lo hacía en transporte público; hoy es un 35 %, y esto ocurre hasta en Capital Federal”.

La conversación giró luego hacia la desaparición de medios alternativos al avión y al tren. “Aerolíneas está perdiendo 4 millones de pesos por día y al tren lo suplió el colectivo, pero, si se suman las frecuencias, son las mismas que teníamos 10 años atrás y mucha más gente se moviliza que en aquella época”.

Fiscalización

En el tema de la frecuencias e incumplimiento de éstas y de los horarios, Boggiano dice que se han modificado los sistemas de fiscalización, incluso con las incorporación de vehículos. “Se ha llamado a concurso y se están por resolver los antecedentes para incorporar personal en Rafaela, Venado Tuerto y Reconquista. Hemos cambiado la metodología de la fiscalización en las terminales de Santa Fe y de Rosario y estamos modificando pautas, pero en el fondo -dice- lo que hay que modificar son muchas de las actitudes empresariales. Por eso ahora se mantienen reuniones de trabajo cada quince días como mínimo en la Subsecretaría de Trabajo, para ir cambiando las cosas que a la gente no le son de utilidad o no le resuelven el problema. Pero -reconoce- nos falta mucho por hacer”.


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EL DATO

Belgrano Cargas

Otro tema que estamos avanzando pero hace falta que surjan definiciones en la Nación es con respecto al ex Belgrano Cargas, dice Boggiano. “Hemos mantenido reuniones con las dos empresas designadas pero que todavía no se han hecho cargo plenamente. La provincia debe participar pero todavía no nos han convocado. Los talleres de Laguna Paiva y de San Cristóbal se mantienen en el órbita del Onabe”, apunta el funcionario.

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ADEMÁS

Subsidios

Alejandro Boggiano sostiene que “la falta de sinceramiento de tarifas durante muchos años ha provocado el deterioro de la operatividad y del servicio de pasajeros”.

Dice que Santa Fe, en alguna medida, ha podido recomponer los servicios de ómnibus, en base a algunos subsidios. “Ha mejorado la calidad de las unidades, pero otras empresas no lo pudieron hacer por cuestiones de costos”

Sostiene que a nadie le agrada aplicar mayores tarifas y considera que “el empresario debe recibir el precio justo por el servicio que presta. Una prueba de lo que resuelve un subsidio se puede ver con las empresas que cubren el servicio nacional desde Santa Fe y Paraná, donde se observa una actualización de la flota bastante importante”.

Explica que “no se ha cumplido con los compromisos asumidos en el acta de la última paritaria con el transporte automotor. Esos subsidios no han llegado a las empresas y, en consecuencia, no se está aplicando el pago de los retroactivos de enero, febrero y marzo y el salario de abril”.

“La Auditoría General de la Nación, en diciembre pasado, emitió un informe voluminoso en el cual sigue observando la forma de entrega de los subsidios y su falta de transparencia. Cuando expreso esto, no digo que haya cosas turbias o raras. Lo que ocurre es que no tenemos acceso a la información sustancial sobre lo que se está recibiendo. No tenemos pruebas claras de que estemos recibiendo lo que nos corresponde, ni para arriba ni para abajo. La información se maneja mucho refiriéndose a “adelantos’, “primera liquidación’, “segunda liquidación’, “refuerzo de liquidación’. Entonces, no se sabe cuánto es lo que corresponde realmente”.