Registro de células progenitoras hematopoyéticas
Donar células para salvar vidas
La donación de células hematopoyéticas y sangre posibilita que personas necesitadas de un trasplante se reintegren sanas a la sociedad. En el Iturraspe y el Cullen funcionan los registros para aquellos voluntarios que quieran inscribirse.
Sólo entre un 25 % y un 30 % de los pacientes tiene la posibilidad de encontrar un donante familiar compatible.
Foto: Archivo El Litoral
Mariana Rivera
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Cristian Falcón tiene 36 años y está orgulloso de disfrutar de su nene de 6 y de compartir mucho tiempo con su esposa. Once años atrás, él no se habría imaginado estar viviendo este momento: una hemorragia nasal lo puso en alerta, consultó en el hospital Iturraspe y allí le diagnosticaron leucemia mieloide crónica.
Luego de recibir un tratamiento oncológico específico, de sufrir recaídas, “de estar a punto de morirme pero por un milagro de Dios pasé”, y de probar con una nueva droga para la enfermedad que estaba padeciendo, a Cristian no le dieron otra alternativa que hacerse un trasplante de médula ósea para controlar su enfermedad.
Era 2001 y su único hermano no era compatible para ser donante; por este motivo, las autoridades sanitarias debieron recurrir al registro internacional de donantes voluntarios para conseguir uno. Finalmente, el 14 de agosto de 2004, Cristian recibió médula ósea de un donante no relacionado, un voluntario oriundo de Alemania.
Fue el segundo santafesino en pasar por esta experiencia y, a pesar de que a la decisión de hacerse el trasplante ya la tenía tomada, contó que lo ayudó mucho poder charlar con quien fuera “pionera” en el tema en la ciudad: María Rosa Milanoff, quien también recibió un trasplante de médula de donante no relacionado. En este caso, el donante era de Inglaterra.
A casi 5 años de esa intervención (trasplante), Cristian continúa realizándose los controles médicos requeridos y está a punto de ser dado de alta. A pesar de que había perdido su trabajo por la enfermedad, desde hace dos años está trabajando en una empresa de telefonía celular con su cuñado, a quien está muy agradecido. “Ahora llevo una vida normal y siempre voy a ver y charlar con personas que están pasando por lo mismo que yo, para darles fuerzas. Además, después de lo que yo pasé, mi hermano y un amigo se fueron a inscribir como donantes de células hematopoyéticas al Iturraspe”, concluyó.
Qué son las CPH
Las células progenitoras hematopoyéticas (CPH) son células madre encargadas de producir los componentes de la sangre: glóbulos rojos, que transportan el oxígeno a los tejidos; glóbulos blancos, que combaten las infecciones en el organismo y se ocupan de la vigilancia inmunológica, y plaquetas, que participan del proceso de coagulación de la sangre.
Se pueden donar en vida y se utilizan en pacientes con indicación de trasplante de médula ósea. Su donación -al igual que la de la sangre- es un acto voluntario, libre, gratuito y solidario.
El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) cuenta con su Registro Nacional de Donantes Voluntarios de CPH (médula ósea o sangre periférica), organismo creado por la ley 25.392, cuya actividad sustancial es la incorporación de donantes voluntarios de CPH para ser utilizadas en trasplante.
Para inscribirse en ese Registro Nacional, cualquier persona tiene que dirigirse a alguno de los 53 centros de donantes del país y donar una unidad de sangre. Estos centros funcionan en los Servicios de Hemoterapia de diversos hospitales en todo el país. En nuestra ciudad, el Iturraspe cuenta con el registro desde octubre de 2003 y el Cullen se sumó a esta tarea en noviembre del año pasado.
Para ser donante se requiere estar sano, tener entre 18 y 65 años y pesar más de 50 kilos. Además, no se deben tener antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas o infectocontagiosas.
Con la autorización del interesado (consentimiento informado), se tomará una pequeña muestra de la unidad de sangre donada para realizar el análisis de su código genético (HLA). Esos datos son ingresados a una base informatizada del Registro Nacional que, a su vez, integra una Red Internacional.
Compatibilidades
Las CPH sólo se donan si hay alguien que lo necesite y sea un 100 % compatible con su código genético (HLA). Pacientes con leucemias, aplasias de médula ósea, déficits inmunológicos y otras enfermedades de la sangre son posibles beneficiarios de esa donación.
Si el HLA resulta compatible con el de un paciente necesitado de trasplante de CPH en cualquier lugar del mundo, el inscripto recibe un llamado del Registro y, si reafirma su decisión de donar, se pondrá en contacto con un equipo médico para hacer efectiva la donación. El equipo médico evaluará su estado de salud y éste tendrá que elegir el método de donación: sangre periférica (la más frecuente práctica ambulatoria en la que se aplican cinco vacunas para facilitar la liberación de células, a fin de que se las pueda recolectar en un procedimiento llamado aféresis) o médula ósea (que no es la médula espinal y requiere de uno o dos días de internación y anestesia general: se punza el hueso de la cadera y se aspiran las células).
Las células son enviadas al lugar donde se encuentre el paciente y, al estar reglamentados la búsqueda y el traslado de CPH para el trasplante, ni el paciente ni el donante deben viajar.
Desde 1997 se realizan en la Argentina trasplantes de CPH con donante no emparentado, por lo que existen equipos médicos altamente capacitados para llevar adelante esta práctica, asegura el Incucai en su página web.
Las obras sociales y el sistema de medicina prepaga cubren las costos del trasplante. Los pacientes sin cobertura cuentan con subsidios provinciales o nacionales del sistema de salud y desarrollo social.
Es muy difícil que una persona resulte compatible con otra, por lo tanto, donar varias veces es casi una ilusión. De todos modos, pasado el año de la donación la persona será consultada para activarse nuevamente en el Registro como donante.
A través del Registro se podrá donar una vez por cada método de extracción y debe pasar un año entre una extracción y otra. Con ambos métodos, las células donadas se regeneran rápidamente; al mes de la extracción, la persona esta en condiciones de donar nuevamente. Por lo tanto, si un familiar necesitara su donación, podrá hacerlo sin inconvenientes. Cabe aclarar que del Registro Nacional sólo una donante, oriunda de Mendoza, hasta el momento pudo donar a un paciente a nivel internacional.
Más de 400 trasplantes en el país
El Incucai informó que en el mes de abril se realizaron en nuestro país 117 trasplantes de órganos y 69 de tejidos, gracias a la solidaridad de 48 donantes de órganos y 33 donantes de tejidos.
Los donantes que permitieron la disponibilidad de órganos provinieron de hospitales de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, Santa Fe, Salta, Chaco, La Rioja, San Luis y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
De esta forma, en lo que va del año y hasta el 4 de mayo se concretaron 403 trasplantes de órganos y 299 trasplantes de tejidos. Gracias a 172 donantes de órganos y a 111 donantes de tejidos, en nuestro país se posibilitó que 702 pacientes en lista de espera fueran trasplantados.
Del total de trasplantes, 262 fueron renales, 79 hepáticos, 28 cardíacos, 24 renopancreáticos, 6 pulmonares, 1 cardiopulmonar, 1 cardiorrenal, 1 hepatointestinal, 1 hepatorrenal y al menos 299 de córneas.
Argentina mantiene su crecimiento desde la implementación del Programa Federal de Procuración de Órganos y Tejidos en 2003, que marcó un punto de inflexión en la actividad. El año pasado por primera vez se superaron los 500 donantes reales de órganos, sumando un total de 519 donantes. De esta forma, la Argentina alcanzó una Tasa de 13 Donantes por Millón de Habitantes (PMH), la tercera de Latinoamérica. Además, cabe destacar que el país está ubicado en primer lugar en Latinoamérica en tasas de trasplantes cardíacos (2,54 PMH), pulmonares (0,73 PMH), hepáticos (7,12 PMH) y pancreáticos (1,91 PMH).
Este nuevo logro se alcanzó -opinó el Incucai- gracias a la solidaridad de las personas que decidieron donar sus órganos, a los organismos provinciales de procuración y a los coordinadores de trasplante, cuyo eficaz trabajo en la obtención de órganos y tejidos garantiza seguridad y transparencia en el proceso de donación.
Unión de esfuerzos La Universidad Nacional del Litoral viene trabajando en el tema de la donación de sangre y de médula ósea a través de su Programa de Promoción de la Hemodonación, una iniciativa que surgió como proyecto de extensión de interés social de la cátedra de Clínica Médica de la Escuela de Medicina.
El Dr. Nicolás Kurgansky es docente de esa cátedra y también trabaja en el servicio de Hematología del hospital Iturraspe (a cargo de la Dra. María Cristina Narbaitz), que forma parte del programa, junto a Cenaele (Centro de Ayuda el Enfermo de Leucemia).
El profesional que dirige el proyecto aseguró que apunta a “promover la donación de sangre frecuente, voluntario y altruista para el hospital Iturraspe en la comunidad, a través de talleres y difusión con afiches, y capacitar a los médicos para que utilicen mejor los recursos”. Próximamente -adelantó- darán a conocer el cronograma de los talleres que ofrecerán sobre el tema en diferentes centros de salud del área programática del Iturraspe.
Iniciativa de una institución
La Cooperativa Setúbal lanzó su Club de Dadores de Sangre, en vistas a conmemorar el 30 de mayo Día mundial de la donación de sangre. Según explicó, ya se realizaron tres reuniones para convocar a jóvenes, grupos de la parroquia, organizaciones del barrio, entre otros, para comenzar a trabajar en este sentido.
La actividad se concretará bajo la consigna “Un pequeño gesto puede hacer grande tu vida”. “Esta iniciativa nos posiciona coherentemente con la concepción del cooperativismo, ya que el valor principal es la solidaridad”, aseguró Agustín Frutos, presidente de la institución. La intención es no promover la donación cuando lo solicita un familiar o una vez en la vida, sino la donación asidua: dos, tres y hasta cuatro veces al año.
La convocatoria no se restringirá a los afiliados y asociados a la Cooperativa sino para “toda la ciudadanía sensible y solidaria que está dispuesta a tener ese gesto”, aclaró.