Un productor de Reconquista
Intentó ponerle fin a su vida luego de perder 350 vacunos
De no haber mediado la reacción de su hijo, policías y bomberos, el afligido productor que prendió fuego a su camioneta habría perecido en el interior del vehículo. Pero lograron rescatarlo sano y salvo.
Agencia Reconquista
Momentos de intenso dramatismo se vivieron en un depósito que se erige a pocos metros de la céntrica esquina de Ludueña y Mitre de Reconquista cuando Osvaldo Cirera, un productor agropecuario de 60 años, provocó el incendio de su Ford Explorer mientras se encontraba sentado en la butaca del conductor con la intención de terminar con su vida, al parecer víctima de un profundo estado depresivo a causa de la pérdida de unas 350 cabezas de ganado de su propiedad.
Cirera fue rescatado oportunamente por personal de la agrupación Bomberos Voluntarios y efectivos policiales de la UR IX de Reconquista justo antes de que las llamas pudieran afectarle su cuerpo. La 4 x 4 en cuestión, de color azul oscuro, sufrió quemaduras de todo el sector delantero de la carrocería y en la zona del tablero y los asientos.
Allegados a este hombre detallaron a medios locales que “Osvaldo venía atravesando un mal momento luego de que le robaran un rodeo que tenía en un campo de Fortín Olmos”. Aunque se especuló con que el número de cabezas ascenderían a 500, fuentes policiales confiaron que en realidad son 350 los bovinos desaparecidos.
Para conocer más detalles del caso, El Litoral se comunicó con la Dirección General de Seguridad Rural Los Pumas, con sede en Santa Felicia. Desde esa central policial informaron que el 28 de enero de este año se radicó la denuncia por faltante de animales vacunos propiedad de Cirera.
De allí en más se abrió una investigación en una causa caratulada como Estafa que derivó en el arresto preventivo del capataz del establecimiento donde el productor de Reconquista tenía alojados sus bovinos. Este campo se ubica en la zona noroeste del distrito Fortín Olmos, en el paraje conocido como La Tigra.
Las averiguaciones policiales determinaron que Osvaldo Cirera había entablado una relación contractual con el encargado por la cual ponía a pastoreo sus animales en esa explotación ganadera, aunque no está claro si la modalidad era de capitalización o pago por pastaje.
El contrato fue estipulado para que tenga una duración de tres años. En el curso de este tiempo Cirera percibió una notoria reducción de su plantel y decidió acudir a la policía que logró recuperar 35 de los animales denunciados como robados y establecer que muchos había perecido por la sequía reinante. Y por otra parte probar que el administrador había vendido una parte a otro hacendado en un negocio “hecho sólo de palabra”. Hasta el momento no se registraron avances significativos en este hecho por el que no hay detenidos. Por estos días Cirera se recupera de mal trance contenido por su familia.
Delitos en aumento
En el Centro Comercial de Villa Ocampo una nutrida concurrencia de productores agropecuarios y comerciantes se autoconvocó en una reunión preocupados por el alto grado de inseguridad que se evidencia en “el avance del abigeato y la faena clandestina que afecta el comercio legal de carnes”, alcanzando niveles nunca antes registrado en la zona, denunciaron.
En el marco de este encuentro se alcanzó el acuerdo de no denunciar más los ilícitos por considerar que “las denuncias sólo contribuyen a incrementar la relación entre los faenadores y las autoridades de Seguridad Rural y tienen como inmediata consecuencia una verdadera represalia”, ya que vuelven a ser objeto de ilícitos que siempre terminan sin novedades, insistieron.
Además, concluyeron en que existiría una “zona liberada, pues en estos faenamientos se canalizan animales provenientes del abigeato, enfermos o que no cumplen con el peso mínimo de faena establecidos por las reglamentaciones vigentes”.
Los productores y comerciantes de ese distrito norteño pusieron de relieve que en la actualidad el destacamento de la DGSR de Villa Ocampo cuenta con medios (vehículos, lanchas, etc.), incremento de personal suministrado por la provincia y la cooperadora policial que contribuye, “pero al contrario de lo que debería suceder, en vez de disminuir, el delito sospechosamente aumenta, por lo que optamos por no denunciar más”.
“Existirían sospechas que los responsables cuentan con protección de superiores, como ya ocurrió en años anteriores, donde el cuero de los vacunos era la moneda de cambio”, dispararon los autoconvocados que además coincidieron en exigir que el Estado cumpla con su deber de otorgar seguridad y justicia a la vez que se manifestaron preocupados por “percibir que las actividades ilícitas del abigeato y la faena clandestina, son corrientes y no tienen solución por inactividad o complicidad de quienes deben proteger a la ciudadanía”.
Posteriormente acordaron en convocar a las autoridades tanto municipales, comunales, departamentales y provinciales para solicitar y exigir el inmediato cese de dichas actividades ilícitas y clandestinas dado que la región cuenta con los medios para llevar adelante dicho cometido, siempre y cuando exista decisión política de hacerlo.




