Otros dos graves hechos ocurridos en las últimas horas
Saquean comercio céntrico
y asaltan a un sacerdote
Se trata del bar La City -de La Rioja y San Martín- donde ladrones se llevaron dinero y provocaron destrozos. En tanto ayer a la tarde asaltaron al párroco de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, a quien le sustrajeron dinero y objetos de valor. También robaron en el frigorífico Tacural.
Danilo Chiapello
Ayer a la tarde, el párroco de la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús fue víctima de un asalto a mano armada, en un grave suceso ocurrido en el interior del propio templo.
Eran cerca de las 18 cuando el sacerdote José Luis Ayala (43), se dirigió hasta la parte principal de la Iglesia, ubicada sobre 4 de Enero 2452, entre Tucumán y Primera Junta, para abrir sus puertas. “Ocurre que queríamos dejar todo listo porque esperábamos mucha gente que iba a venir para cumplir con su devoción a San Expedito”, dijo hoy el religioso.
El trámite se cumplió con normalidad, de no ser que a los pocos minutos un individuo irrumpió en el templo. Se trataba de un hombre joven, el que llevaba en su mano un arma de fuego. Con paso seguro fue al encuentro del religioso.
Y cuando estuvo a poca distancia el sujeto increpó al sacerdote, a quien le ordenó que vaya hacia la parte posterior del templo. Mientras iban en camino el rufián lanzaba amenazas de muerte y exigía la entrega de todo el dinero.
Con la situación bajo su control el caco sustrajo la suma de 500 pesos y un sobre de cuero, color marrón, el que contenía unos 1.200 pesos, además de una cadena de plata con eslabones gruesos, una cruz, una medalla de la Virgen del Carmen y un teléfono celular.
Logrado su objetivo el malviviente se dio a la fuga con rumbo desconocido.
Segunda vez
Es de hacer notar que la iglesia Sagrado Corazón de Jesús es víctima de la delincuencia por segunda vez en poco tiempo. El hecho anterior ocurrió en febrero de 2007 cuando autores ignorados ingresaron y violentaron una caja fuerte.
Aquella vez fue también el padre Ayala quien terminó maniatado, junto a una empleada. Los malvivientes robaron 8 mil pesos y 6 mil dólares (18.720 pesos), lo que hace un total de 26.720 pesos.
En la peatonal
En tanto los amigos de lo ajeno dieron un duro golpe en el interior de un emblemático comercio ubicado en la peatonal San Martín y La Rioja.
Se trata del bar La City, lugar donde los cacos ingresaron tras violentar las rejas de una ventana ubicada en el primer piso del local. En dicho sector funcionan las oficinas administrativas del negocio, las que fueron arrasadas.
En su labor los cacos rompieron varias computadoras, destrozaron todo el sistema de alarmas, además de violentar puertas y cajones. Su faena culminó cuando dieron con una caja desde donde robaron una suma cercana a los 6 mil pesos.
“Es algo increíble lo que aquí ha ocurrido. Los delincuentes trabajaron con toda tranquilidad pese a la zona en la que nos encontramos. Cómo puede ser que escalen desde la calle hasta la ventana y nadie advierta nada”, se preguntó hoy Arturo Nepote, encargado del comercio y padre del dueño, Gustavo.
Agregó que “los delincuentes quisieron ingresar al bar pero no pudieron. Al final uno termina agradeciendo que cuando pasan estas cosas no encuentren a ninguna persona. Es de locos, pero es así. Pedimos seguridad pero los robos se siguen sucediendo”, culminó resignado.
En el frigorífico
Por último la firma Tacural se sumó a la ola delictiva que sufre nuestra ciudad desde hace tiempo. Anoche, cerca del las 21, tres o cuatro delincuentes, irrumpieron en el predio del frigorífico ubicado en calle Chaco, a la altura de Blas Parera al 9500. Los rufianes llegaron justo en el horario de cambio de guardia, donde llevaron adelante el ataque.
En comunicación con De Frente, Miguel Fenoglio, responsable de la firma, precisó detalles de cómo se sucedieron los acontecimientos.
“Tiraron al piso al guardia, lo maltrataron un poco pero, gracias a Dios, no pasó más que el susto. Le sacaron la llave de la administración e ingresaron rompiendo todo, ya que no encontraron dinero”, expresó Fenoglio.
La empresa, desde el último asaltado que sufrieron, hace poco más de dos años, ha tomado una serie de recaudos, como por ejemplo, llevar la plata del día y depositarla en el banco, ya que aseguran que no pueden tener nada de dinero encima por los reiterados hechos de inseguridad.
“Tenemos rejas, cámaras, pero igual no sirve de nada”, finalizó Fenoglio.





