Miles de iraníes lo apoyan
Musavi pide que se
repitan las elecciones
Miles de personas colapsaron hoy una de las calles más céntricas de Teherán en apoyo al candidato opositor reformista, Mir Husein Musavi, quien pidió la repetición de las elecciones presidenciales celebradas el pasado viernes.
Al frente de la manifestación iban los dos candidatos que han denunciado fraude en las elecciones presidenciales, Mehdi Karrubí y el propio Musavi, que hoy reaparecieron en público tras permanecer dos días vigilados en sus domicilios.
En silencio, y con dos dedos alzados en símbolo de victoria, varios miles de iraníes marcharon a través de la calle Enguelab en dirección a la plaza Azadi, como hace treinta años ocurriera en el inicio de la revolución islámica que derrocó al último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahlevi.
“Estamos preparados para participar en unas nueva elecciones presidenciales. El voto del pueblo es mucho más importante que la persona de Musavi o cualquier otro”, afirmó el mismo Musavi.
Desde primera hora de la tarde, miles de personas han afluido a la citada calle Enguelab, pese a que las autoridades cortaron la comunicación por móvil en la zona y desde hace dos día han interrumpido el servicio de mensajería por sms.
Aún así, la citada avenida estaba hoy llena a rebosar, desde la plaza de Firdusi, en el centro de la ciudad, hasta la citada plaza de Azadi, donde el fundador de la República Islámica, el ayatolá Jomeini, dio su primer discurso nada más aterrizar del exilio en París.
“He venido hoy aquí a defender mi voto, a protestar contra este gobierno que se dice islámico pero no ha tenido empacho en robar unas elecciones”, explicaba uno de los manifestantes.
A la altura de la plaza Enguelab, en las proximidades de la Universidad de Teherán, los miles de manifestantes eran animados por decenas de estudiantes universitarios encerrados tras las verjas del campus.
Los estudiantes denunciaban, asimismo, que durante la noche decenas de policías y voluntarios islámicos “Basij” habían irrumpido en los dormitorios de la Universidad, donde se habían producido violentos enfrentamientos.
“Entraron y lo quemaron todo. Golpearon a la gente y al menos cuatro personas murieron”, explicaba una estudiante que mostraba la foto de una supuesta habitación incendiada.
Los disturbios se repiten en Irán desde que el pasado viernes el Ministerio de Interior concediera una sorprendente victoria, por mayoría absoluta, a Ahmadinejad.
Al grito de “muerte al dictador” y “abajo el gobierno golpista“ miles de personas se han echado a la calle, tomada por la Policía y los grupos de “Basij”.
Prohibida
La manifestación había sido prohibida, en principio, por el Ministerio de Interior, que había advertido que intervendría para dispersarla.
Pero, al parecer, ambos aspirantes mantuvieron ayer por la tarde una conservación con el líder supremo, ayatolá Ali Jamenei, para analizar la situación del país.
Según la agencia de noticias Fars, durante la reunión el líder instó a Musavi a mantener la calma y que la cuestión se tratará a través de las vías legales.
“En otras elecciones también ha habido problemas para algunos candidatos, que se han tratado a través del Consejo de Guardianes y las vías legales. Naturalmente las cuestiones deben ser tratadas a través de las vías legales”, afirmó.
“Se ha instado al Consejo de Guardianes a que examinen detenidamente” la carta enviada por Musavi, en la que denuncia que el Ministerio de Interior y el candidato ganador, el presidente Mahmud Ahmadinejad, habían influido en los resultados.
Sin embargo, Jamenei ya expresó su opinión al respecto el pasado sábado, cuando respaldó el triunfo del actual presidente e instó a los otros candidatos a aceptar el resultado.
Irán aguarda el dictamen del Consejo de Guardianes, que debe validar los polémicos resultados electorales, denunciados por la oposición como fraudulentos y que han desatado la violencia en las calles.




