Llegan cartas

 

Los últimos momentos de Manuel Belgrano

 

Alida Almirón de De Maio

L.C. 6.125.433, ciudad.

Señores directores: Eran las siete de la mañana del 20 de junio de 1820 cuando Manuel Belgrano cerró para siempre sus claros ojos. Había regresado a su casa paterna del Buenos Aires colonial. Estaba asistido por su hermana Juana y acompañado por su hermano Domingo, sacerdote, quien resolvía por él, dado que Manuel ya no tenía poder de decisión. Salteando épocas, diría José Hernández “los hermanos sean unidos, ésa es la ley primera”. Uno de los ejemplos que dejó Belgrano.

Quien dirigió batallas como las de Tacuarí al noreste, y Tucumán y Salta al noroeste de nuestra patria, a veces triunfando o siendo derrotado; quien montado en su caballo cruzó ríos y atravesó montañas, ahora yacía en su lecho de enfermo, las piernas hinchadas por la hidropatía. Paupérrimo, olvidado, pero siempre pensando en su Patria que tanto amó.

Se dice que en ese final exclamó: “¡Ay, Patria mía!”. Ahora pienso qué diría si viviera actualmente, con escraches a los políticos, cortes de ruta, enriquecimientos ilícitos, ambiciones desmedidas, candidaturas testimoniales, etc.

En estos momentos que transcurren, en nuestra patria, necesitaríamos muchos Belgranos, que piensan más en su país que en sus bolsillos.

Por tanta entrega a favor de nuestra patria, mi más sincero y profundo homenaje, que pienso lo compartirán todos los argentinos.

Agradecimiento

Selva Taborda y Adrián Pinotti.

DNI. 20.248.261 y DNI. 14.588.632.

Señores directores: Por medio de la presente queremos hacer público nuestro agradecimiento al hospital Iturraspe, especialmente a los doctores: Pierini, Angel; Pierini, Leandro; al equipo de cirugía, enfermeras, enfermeros, residentes y todo el personal de la Sala Nº 6, por atenciones recibidas en ocasión de una intervención quirúrgica efectuada recientemente. Queremos resaltar el valor humano y la calidez con que se nos ha tratado en tal situación y hemos comprobado que ha sido de la misma manera con los demás pacientes. Gracias, gracias infinitas, gracias.