Promoción día del padre
Atlético de Rafaela venció 2 a 0 a Independiente Rivadavia de Mendoza y terminó tercero, por mejor diferencia de gol, por lo que jugará la Promoción con el 18vo. promedio de Primera División, lugar que hoy ocupa Gimnasia y Esgrima La Plata.

Todo de Rafaela. Ganó Atlético, perdió Instituto y entonces el refaelino se metió en la Promoción. Ahora depende de Atlético y de sus ganas de llegar a la Primera División.
Foto: Gustavo Conti
Juan Carlos Haberkon
Rafaela (Enviado Especial)
Las emociones no tienen memoria, claro que no. Son siempre nuevas, siempre diferentes. Por eso, la emoción que se vivió ayer en el Monumental fue tan colosal como inédita.
Atlético de Rafaela tenía que ganar y ganó. Punto. Después llegó la derrota de Instituto, equipo que podía quitarle el lugar en el podio si ganaba, pero no fue así. Y pensar que hace siete días, muchos los daban por muertos cuando perdieron frente a Los Andes por 3 a 0 y jugando bastante mal. Y ellos, los jugadores, creyeron en sí mismos. Intentaron, persistieron y ayer tuvieron su premio: se ganaron el derecho de jugar la Promoción con un equipo de Primera.
En la cancha, ganó el mejor. Y si bien la AFA había programado que los tres partidos (el de Aldosivi-Unión, el de Defensa-Instituto y All Boys-Belgrano) comenzaran a la misma hora, los cordobeses de la Gloria, en Florencio Varela, terminaron 8 minutos después.
Nada importó en Rafaela porque los de la Crema sabían que la “Promo” ya se jugaba en Rafaela. Atlético ganaba e Instituto perdía. Punto.
Como se sabe, el fútbol ofrece, cada semana, pruebas contundentes de que nada puede ser anticipado sin temor a caer en el ridículo.
Ayer, Atlético de Rafaela jugó con personalidad y audacia. Pacientes, medidos, prolijos para manejar la pelota, los de fuentes impusieron su juego y alcanzaron una justa victoria. En la visita, no funcionaron los puntas, Caballero y Gómez, ni el “Rulo” Romero, una de las referencias para armar el ataque en la visita. Y a eso le debemos sumar la temprana expulsión de Gómez que le metió un manotazo en la cara a Cáceres y el línea (1) lo hizo expulsar. Igual, no era para tanto.
Así, en el complemento y ya con un hombre más que su rival, Atlético sacó chapa de candidato y en dos llegadas, antes del final y con dos hombres más que los mendocinos, liquidó el partido. Primero, una subida criteriosa de Fontanini para abrir el marcador, y después Zampedri.
Los de Fuentes mostraron en un rato lo mejor de su repertorio. Con eso le alcanzó para llegar a cumplir con los objetivos de jugar la Promoción. Fuentes y sus dirigidos lo hicieron posible. Contra todos los pronósticos. Que no parezca poco.
Atlético terminó tercero en un campeonato que lo tuvo siempre como protagonista. Ahora deberá medirse con un rival de una categoría superior y a la vista aparece Gimnasia y Esgrima de La Plata, que no es poco.
La gente, esa que muchas veces criticó el proyecto, se olvidó de todo eso y se dedicó a festejar. Esa locura se prolongó por las calles de la ciudad, gastando a cuenta y sabiendo que el ascenso no es cosa imposible. Hoy Atlético está a 180 minutos de Primera y sólo depende de Atlético conseguirlo.




