Entre EE.UU. y Venezuela

Batalla diplomática por el golf

EFE

La última batalla diplomática entre Estados Unidos y Venezuela se aleja de lo estrictamente político para centrarse en el golf, deporte con el que Hugo Chávez ha provocado nuevas tensiones al aplicarle la etiqueta de “burgués”.

Ninguno de los periodistas que acudieron a la conferencia de prensa diaria del portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Philip J. Crowley, esperaba que el primer tema en la agenda del funcionario fuera la defensa apasionada de este deporte de origen escocés.

Crowley, por sorpresa, se erigió en “embajador para el golf del Departamento de Estado”, tachó el ataque de Chávez de “injustificable” y terminó reiterando que el presidente venezolano “es una de las figuras más divisivas del hemisferio”.

El golf se convirtió hace un mes en el tema estrella del programa semanal de Hugo Chávez, “Aló Presidente”.

La polémica empezó cuando el mandatario interrumpió la pregunta de un espectador sobre el campo de golf de la ciudad de Maracay para calificar el deporte de “burgués”.

Los ataques de Chávez fueron desde la tesis de que el golf está restringido a una minoría de clase alta hasta la burla de los carritos que los golfistas utilizan para desplazarse por el campo y que, según él, ilustran el carácter perezoso de la disciplina.

El presidente también criticó que una buena parte de la población de Maracay se concentre en suburbios mientras el campo de golf y el terreno que corresponde a un hotel de categoría ocupan más de 30 hectáreas.

Lo que parecía un incidente anecdótico acabó formando parte de la agenda política de Caracas, que en las últimas semanas ha comenzado las gestiones para cerrar tanto el campo de Maracay como el de Caraballeda, otro de los más famosos del país, informó el diario The New York Times.