Los incrementos volverán en breve
En el caos energético prometen
devolver aumentos ya facturados
El gobierno nacional sólo postergó los nuevos cargos del gas y los incrementos en la luz, que no involucran a las facturas de la EPE en Santa Fe. De Vido ratificó que eliminarán subsidios a las prestadoras privadas.
De la redacción de El Litoral
DyN
Las empresas distribuidoras de gas y electricidad deberán confeccionar nuevas facturas de los consumos correspondientes al bimestre junio-julio, si aún no han sido pagadas. O bien acreditarán la diferencia por los pagos ya realizados, en las próximas facturas.
Cabe aclarar que estas medidas no involucran en ningún caso a las facturas de la EPE, que no habían registrado aumentos, y sólo comprenden a las distribuidoras de electricidad de capital y gran Buenos Aires. En el caso de Litoral Gas, se debe esperar la reglamentación oficial.
El Ente Nacional de Regulación Eléctrica (Enre) y en Ente Nacional de Regulación del Gas (Enargas) tiene que dictar resoluciones para determinar, en el caso de los que ya hayan pagado los aumentos del bimestre junio-julio, cómo se les devolverá el importe en las dos próximas facturas.
Según los ejemplos ofrecidos ayer por el ministro De Vido -siempre en referencia con consumos de Capital y gran Buenos Aires- un consumo de 2.838 kilowatts/hora por el bimestre junio-julio, pasó de costar 621,60 pesos a 236,10 pesos, en tanto que una factura por consumo de 1,716 Kw/h. en el bimestre agosto-setiembre pasó de 525,80 pesos a 263,40 pesos.
Para el caso del gas natural, una factura de usuario residencial 3-4 a quien por un consumo de 800 metros cúbicos en el bimestre junio-julio se le facturó 539,10 pesos, pagará 280,50 pesos. Asimismo, un consumo del bimestre agosto-septiembre por 600 metros cúbicos por el que hasta hoy pagaría 406,30 pesos, tendrá que pagar 269,10 pesos, ya que el subsidio estatal baja a 70 por ciento.
Se trata de los dos bimestres de mayor demanda de gas y también de fuerte demanda de electricidad a nivel residencial, lo que explica las fuertes subas registradas en las facturas correspondientes en los consumos medios y altos, sobre los que se aplicó el “Cargo Gas”, dispuesto mediante el decreto 2067/08 cuya vigencia el gobierno ratificó y la oposición aspira a derogar.
Golpe de timón
De Vido se hizo presente imprevistamente en la reunión de Comisión de Energía, que se había reunido para escuchar la justificación del secretario de Energía, Daniel Cameron, sobre los aumentos. Pero la orden de Cristina obligó a postergar todo.
“Tenemos que seguir profundizando la eliminación parcial de los subsidios para redistribuir mejor”, sostuvo el funcionario, quien ratificó la vigencia del subsidio a la “garrafa social” para aquellos que no tienen acceso al gas natural por redes, más barato que el gas envasado.
Por otra parte, el ministro refirió ante los diputados que “el cobro del cargo específico para eliminar el subsidio no va a las compañías distribuidoras sino a un fondo fiduciario para afrontar el mayor costo del gas importado y a la garrafa social”.
El ministro defendió la creación de los fondos fiduciarios, también aplicados para financiar obras de infraestructura energética tales como el transporte de gas por ductos troncales, y la generación y el transporte de electricidad.
En este orden, defendió la importación de gas natural desde Bolivia señalando que “es un gas estratégico para la Argentina ya que en nuestro país el gas no sobra y su demanda creció fuertemente en los últimos años por efecto del crecimiento económico, además de la demanda residencial”.
Al respecto consideró que “el gas natural licuado (que se está importando en barcos y es mucho mas caro que el que se compra a Bolivia) será reemplazado a corto plazo, cuando concluya el tendido del segundo gasoducto que atraviesa en Estrecho de Magallanes, para traer al continente mucho gas que ya existe en reservorios de Tierra del Fuego”.




