En Recreo
Encontraron obnubilado al
estudiante del Instituto 12
El joven de 23 años tenía un intenso dolor de cabeza, a causa de un golpe. Asegura que apareció a la orilla del río, pero que no sabe cómo llegó hasta allí.
El Litoral.com
Julio Alberto Vivas, el estudiante del Instituto 12 cuyo paradero se desconocía desde el viernes pasado, apareció esta madrugada en la ciudad de Recreo. Cuando lo encontraron estaba “desvanecido y muy confundido”, relató su hermana.
Después de tantos días de incertidumbre, la familia Vivas tiene hoy un final feliz ya que desde esta mañana temprano tiene de regreso a Julio en su casa.
Vivas tiene 23 años y vive en el barrio Estrada Norte. Desde el último viernes era buscado por familiares y amigos, luego de que saliera de su casa para ir al Instituto Superior Nº 12 donde cursa la carrera de bibliotecología.
Pasada la medianoche, fue encontrado deambulando en Recreo. Su hermana recibió antes un mensaje de texto en el que alguien le aseguraba haber visto a Vivas en la zona de Ángel Gallardo, relataron fuentes policiales.
De inmediato, Jessica se contactó con la policía y junto a la familia del joven, una dotación se dirigió al lugar para confirmar la denuncia.
En diálogo con El Litoral, la hermana de Vivas relató que lo encontraron “desvanecido y muy confundido”, según fuentes policiales más precisamente en Ruta 11 cerca del empalme con la Ruta 70.
Nervioso y confundido
“Me llamó al celular, decía que lo vayamos a buscar, que estaba perdido y que necesitaba venir a casa, que tenía hambre, que no sabía qué le pasó ni dónde estaba”, comentó Jessica.
La joven explicó también que de inmediato fueron hacia la zona de Ángel Gallardo, ya que un mensaje de texto aseguraba que lo habían visto allí horas antes. “Él habló con la policía y así fue cómo lo encontramos”, detalló la hermana del joven.
Tras dar con Julio, lo trasladaron al Hospital Protomédico donde se le realizó una primera revisión. Luego fue llevado al Hospital José María Cullen “ahí le hicieron muchos análisis y lo estudiaron bien para saber qué le había pasado. Le encontraron un golpe en la cabeza y nos explicaron que por su problema -tiene dificultades visuales y auditivas- es posible que haya perdido el conocimiento en algún momento y que después los nervios lo hayan mantenido confundido y por eso no volvió”, puntualizó Jessica.
Notablemente emocionada, relató el reencuentro con su hermano y que cuando le preguntaron qué recordaba de estos últimos días dijo que lo último que se acuerda es haber subido al colectivo para ir a estudiar “después dice que se despertó al lado de un río, que le dolía mucho la cabeza, que caminó mucho por calles de tierra y que tenía frío y hambre”.




