Llegan cartas

Las cucharas largas

José María Chartier.

DNI. 6.191.112, ciudad.

Señores directores: Como soy un soñador, noches atrás tuve un raro y constructivo sueño que titulé “Las cucharas largas”. Iba yo caminando, en busca de no se qué y oigo desde un lugar gritos desesperados, lloraban, blasfemaban y otras virtudes más. Enfrente siento grandes risas, cantos, gritos de alegría, todo a un mismo ritmo. Mi curiosidad me llevó a entrar al primer lugar y veo que un grupo de personas intentaban comer; pero como las cucharas eran demasiado largas no podían llevar el alimento a su boca, la desesperación y el orgullo no lo dejaban pensar. Siguiendo con mi curiosidad entré al segundo lugar y vi el mismo espectáculo, nada más que estas personas para poder alimentarse se ayudaban unos al otro, por eso esta algarabía.

En el primer lugar me di cuenta que el egoísmo, la ambición y la falta de solidaridad eran más fuerte que el pensamiento. En el segundo lugar observé todo lo contrario, por eso este alboroto, y felicidad. De este sueño deduzco, que si nuestros gobernantes que comandaban este país, adoptaran el segundo sistema, nuestro país rebosaría de esplendor y todos caminaríamos unidos y con la frente bien alta. Con el enceguecimiento del primer sistema nos van a llevar a un derrumbe general. De los sueños, pueden salir realidades.

Razone, después juzgue.

Jubilados leyes 24.241-24.476 y 25.094

Pascual Ferrero.

DNI. 5.659.459.

Señores directores: Puede resultar reiterativo y de relativa importancia el tema de los jubilados pero ¿quién se ocupa de nosotros?, es mucho pedir que se abone en término, es decir, a fin de mes, como a todo el mundo y no escalonarnos por turno, por sueldo y número de documento y recibir sólo el 30 % de sueldo que nos corresponde por ley, según el momento del retiro cobrando prácticamente con un mes atrasado.

Para apropiarse de los fondos de las cajas de Anses, como así de las AFJP no dudaron, ni preguntaron, lo que significa lisa y llanamente, un robo, saqueo o como quieran llamarlo.

Es necesario también aclarar que, las jubilaciones que se otorgaron (15.000) según información oficial, no fue ninguna dádiva, porque para cumplir con la ley, se nos continúa descontando, durante cinco (5) años, mientras, sólo cobramos $ 560 por mes... (sin palabras).