al margen de la crónica

El Argentino, la fiesta

El VI Argentino de Teatro organizado por la Universidad Nacional del Litoral a través de su Secretaría de Cultura llegó a su fin. La ciudad fue, durante cinco jornadas, una fiesta parar vivir. La excelente organización y difusión, espacios prestigiosos para que los elencos de cada provincia puedan ofrecer sus producciones, los debates con periodistas especializados y el interés de los santafesinos por asistir a cada uno de los espectáculos llenando las salas fueron notas relevantes de un encuentro consagrado en el panorama de festivales teatrales del país.

Se presentaron elencos de todo el país. Una buena manera de conocer en profundidad la actividad escénica que se desarrolla en la Argentina. Las provincias representadas en el Encuentro -Córdoba, Neuquén, Tucumán, Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe- posibilitaron a los espectadores apreciar las diferentes creaciones regionales y aún cruces estéticos que se potenciaron por el ingenio creativo de artistas de diversas, ofreciendo espectáculos atravesados por la poesía o la ternura que no son iguales a lo visto en los últimos años con nuevas modas de dramaturgias alejadas del espectador. Se apeló más al público como receptor, a los espectadores que quieren ensoñarse con algunas poéticas despegadas de signos confusos o herméticos. Este Encuentro ha sido precisamente eso: un vehículo para encontrarse.

De todos modos, se armonizó más lo social y lo político, enganchados más con estéticas más pulidas y definidas que en otros momentos, eludiendo lo panfletario. Este es otro momento histórico y los cruces de lenguajes y de distintas formaciones ofrecieron la posibilidad de apreciar espectáculos de nivel. Y otra nota: primó el humor. De buen gusto, elaborado, para poder reflexionar.

De tal modo, Santa Fe ratificó su condición de larga tradición teatrera. Lo importante, es que esta VI edición del Argentino de Teatro confirma con claridad que cuando una política cultural clara y definida como la que desarrolla la Universidad Nacional del Litoral se sigue cumpliendo, el prestigio del acontecimiento se acrecienta y se consolida. Una vez más, arte y sociedad se dieron la mano en Santa Fe y afortunadamente algo se va modificando en el espíritu de los espectadores y en el de los teatristas. El arte teatral provoca a uno y otros. El teatro en la Argentina tiene esa fuerza y así lo entiende la UNL con su quehacer.