Le ganó 1-0 en el Cementerio después de once años...

Newell’s enterró el

gran sueño sabalero

Un gol marca Boghossian, tipo Llanero Solitario, puso a la Lepra como único puntero. Al final, hubo polémica con Collado y reconocimiento para Colón.

Newell’s enterró el gran sueño sabalero

 

 

 

Darío Pignata

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Sin nada que reprocharse en ningún sentido —táctico, físico, estratégico, futbolístico—, Colón se despidió anoche de esa llamita que iluminaba el sueño del campeonato. Fue superado por un Newell’s más sólido, práctico y contundente, que ganó “a lo campeón” en Santa Fe, tanto adentro como afuera de la cancha. Mientras Mohamed terminó poniendo hoy en campo a jugadores como Soto, Quilez, Bauman o Bertoglio para pelear el campeonato, Newell’s se hizo sólido con el multicampeón Schiavi en el fondo, Bernardi en el medio, Formica por todos lados, Achucarro como un puntero de los de antes y un delantero —como Boghossian— de todos los tiempos. Y además, encontró una tapada salvadora de Peratta a Rivarola que pudo empatar el juego, no por paridad de merecimientos pero sí por la contundencia de ese mano a mano.

Se quedó sin nafta Colón en las vueltas finales. Porque los carrileros “pistones” de todo el torneo fueron Quilez y Ricky Gómez, pero el técnico se vio obligado por bajas y lesiones, a salir con el debutante Soto en la titularidad, Rivarola del otro lado y armando defensa en zona. Newell’s trajo y puso todo; Colón lo esperó con lo que pudo.

Si bien las dos campañas, con sus respectivos objetivos iniciales —Colón la Copa Libertadores, Newell’s llegar lo más arriba posible—, son similares y cosechan aplausos, Sensini parece tener armado un equipo que ya encontró el punto de madurez. Colón es, futbolísticamente, un equipo que entra en la adolescencia. Por eso, descoloca con el 0-3 de Lanús y la falta de reacción en juego de anoche.

Pero como pasó durante toda la campaña, mucho más en Santa Fe donde juega con una media de 20.000 almas, el equipo del “Turco” disimula la falta de individualidades desequilibrantes con mucho sacrificio colectivo, concentración y trabajo. No tiene, más allá de la racha goleadora de Federico Nieto, un jugador explosivo de tres cuartos de cancha hacia adelante. Se estancó Bertoglio... previsible. Y no explotó ninguno de los otros volantes: no hubo un clon de Prediger como en el torneo anterior. No lo fue “Pirulo”, engranó tarde Pellerano, discreto Capurro y demasiado inestable Alfredo Ramírez.

Es cierto que aplicaron a la perfección el libreto de carrileros tanto Ricky Gómez como Ismael Quilez: fueron con fundamentos por afuera, se mostraron combativos y empujaron. Pero ninguno dañó a los rivales llegando al gol y siendo punzante, llegando al fondo o haciendo la diagonal desde la raya.

La defensa, como en casi todo el campeonato, bancó la mística del equipo, con Ferrero-Garcé-Goux cuidando más que bien a Diego Pozo bajo los caños. La delantera, entre los 11 de Nieto y el puñado de Fuertes, también cumplió. Pero faltó que marcara diferencias un volante distinto, algo que por ahora no asoma por más que haya varios en las gateras.

Se veía venir

En el primer tiempo, Pozo se arqueó para evitar uno de Schiavi de cabeza, Formica la tiró afuera solo y Boghossian hizo temblar el caño bajo del arco sabalero. Enfrente, una atropellada de Fuertes con el hombro y nada más.

En el complemento, Boghossian armó primero “El show del gol errado”: de cabeza afuera estando solo en el punto del penal, abajo cruzado con Pozo achicando y tirándose sin llegar a conectar una buena combinación por derecha. Pero, después, armó un golazo sin indicios, ya que primero le quedó atrás la pelota en la puerta del área grande, aunque luego amontonó tres jugadores de Colón con una rara gambeta y cruzó el derechazo inatajable para Pozo.

Allí se vio la vergüenza deportiva de Colón. De los jugadores y del técnico, que terminó con cuatro jugadores netos de ataque —Fuertes, Nieto, Bauman, Bertoglio— sin importarle el precio a pagar. Lo tuvo Fuertes pero no encontró el hueco después de una salida mala de Peratta; le quedó a “Pirulo” y tapó con los pies el arquero de Newell’s de una manera espectacular.

Mientras Newell’s jugaba, Colón empujaba. Y aún en la distancia de los estilos, el triunfo rosarino no merece objeción de ninguna índole. Ganó y ganó bien un partido “a lo campeón”. Hubo una diferencia en la actitud, pero fundamentalmente en el oficio para manejar los tiempos y asumir el rol de protagonismo. Le quedó más cómodo el traje de candidato a Newell’s que a Colón. Ahora, llegará el turno para que los chicos —Quilez, Bauman, Bertoglio, Soto— crezcan de golpe. Porque en un puñado de meses nada más, deberá afrontar el campeonato criollo y la competencia continental cada cuatro días. Está bueno el fogueo, mucho más de cara a futuro que para las exigencias del presente. No debe enloquecerse Colón. Mohamed

Newell’s enterró el gran sueño sabalero

La secuencia de la tapada impresionante, con los pies, de un mal salidor Peratta pero eficaz en el mano a mano. Le quedó a Rivarola, estaba al acecho el “Bichi” Fuertes, pero el ex Vélez dijo no.

Fotos: Flavio Raina

Debutaron los molinetes

Tal como se había prometido desde la dirigencia sabalera, todos los accesos del oeste al estadio Brigadier López, ya sea para el ingreso a palcos, plateas y zona de prensa estuvieron modificados por la presencia de los modernos molinetes magnéticos antes del partido frente a Newell’s.

De todos modos, los controles del club verificaban ubicaciones o credenciales, autorizaban el ingreso y accionaban el botón de paso con una forma manual, algo que en poco tiempo se activará magnéticamente con el carné y la credencial correspondiente. Así, al mismo tiempo que Colón implementa el empadronamiento de socios como primer club en el fútbol argentino, su estadio se va poniendo a la altura de los grandes acontecimientos deportivos que asoman: Copa Libertadores de América 2010, Mundial Juvenil de Rugby 2010 y Copa América de Selecciones en el 2011. Todo un esfuerzo. Todo un ejemplo.

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Toda una postal de cómo le jugó Newell’s esta final a Colón en Santa Fe: cuatro jugadores leprosos lo desarman a “Pirulo” Rivarola. Si bien el 1-0 es apretado, el equipo de Sensini fue más en todo.

Foto: Flavio Raina

Lo que viene

Luego del partido de anoche frente a Newell’s Old Boys de Rosario en Santa Fe, el plantel sabalero deberá preparar el viaje para jugar el sábado que viene desde las 19.10 frente a Atlético Tucumán en el Monumental del Jardín de la República. Y luego, el martes 8, cerrará con Godoy Cruz de local en el Cementerio.

/// EL DATO

ya dijo hace rato que, siguiendo este camino, la gloria será una consecuencia inevitable. Y Lerche dijo que si Colón no se aparta de este modelo, a la larga será campeón. Claro que, en la búsqueda, golpes a la ilusión como los de anoche, duelen el doble. Porque para el hincha...“mientras hay vida, hay esperanza”. Y el pueblo sabalero estaba ilusionado, soñando con esa palabrita única en el fútbol.

Tributo a Colón

Mientras Newell’s festejaba en la cabecera del Fonavi y el papelón de Collado se enfriaba en la mitad de la cancha, el estadio entero despidió de pie a Colón. Es que este equipo dio todo, no se guardó nada. Para bien y para mal, no es más que esto. Dejó todo siempre. Si es cierto que hay que dar hasta que duela, Colón dio todo, no alcanzó y el golpe dolió.

Cuando todavía faltan seis puntos por jugar, la campaña anual es impresionante, una de las mejores de la temporada. En Colón, algunos fantasmas fueron “jubilados”: que la camarilla, que no arreglan los premios, que las internas, que no están al día, que no quieren a tal técnico. Todo eso se terminó y ver a los pibitos en el campo anoche, causó tanta alegría como impotencia.

Ojalá Colón no rife los seis puntos que le quedan: este sábado Atlético en Tucumán y el martes que viene Godoy Cruz en Santa Fe. Preocupa el golpazo de anoche pensando más en la cabeza que en las piernas. En el torneo anterior, después del golpe 2-4 Vélez, perdió con Tigre y Argentinos, dos de los peorcitos.

Es demasiado tarde para lágrimas. Lo que pasó... pasó. Y pasó Newell’s, el equipo que enterró en el Cementerio el gran sueño sabalero.

Estuvo “Copito” Andrada

Víctor Hugo Andrada, ex jugador sabalero que luego también vistió la camiseta de Unión, es uno de los tantos santafesinos que se hizo camino solo, sin que nadie le regalara nada y —en silencio— con mucho trabajo alcanzó el éxito en la conducción técnica. Hoy, además de ser el técnico campeón con el popular Blooming, es uno de los candidatos a dirigir a la Selección de Bolivia.

De merecido descanso en Santa Fe —“vine a ver mis amigos, familiares y a estar con la vieja”—, el conocido “Copito” aprovechó anoche para ver a Colón como ex jugador y como profesional para el futuro. ¿Usted se preguntará el porqué? Es que de acuerdo al sorteo de grupos, Blooming como campeón boliviano comparte el grupo con “Argentina 4”, puesto que por ahora ocupa el Colón del “Turco” Antonio Mohamed.

Asombrado por el cambio estructural del estadio y los accesos al Brigadier López que tantas tardes lo vio jugar, “Copito” Andrada expresó que “todas las zonas serán complicadas y Colón es un gran equipo. En Santa Cruz de la Sierra no hay altura, estamos al mismo nivel, como si se jugara en Santa Fe. Eso sí, metemos 30.000 personas en el estadio que no paran de alentar durante los 90 minutos”.

Mientras Colón se debatía ante Newell’s por la lucha final en el campeonato criollo, el técnico del Blooming tomó apuntes y de paso se tiró una canita al aire: “Me gustaría tentar a Calderón para que juegue la Copa Libertadores para el Blooming, sería una revolución para el fútbol de Bolivia”.

Newell’s enterró el gran sueño sabalero

Lema, el ayudante de campo del Turco, protesta al asistente de Collado por una infracción clara contra Nieto que no le marcó. ¿También fue informado por el árbitro?

Foto: Mauricio Garín

/// SÍNTESIS

COLÓN 0

NEWELL’S 1

Colón: Diego Pozo; Alexis Ferrero, Ariel Garcé, Marcelo Goux; Santiago Soto, Alejandro Capurro, Cristian Pellerano, Germán Rivarola, Nicolás Torres; Federico Nieto y Esteban Fuertes.

Director técnico: Antonio Mohamed.

Newell’s: Sebastián Peratta; Alexis Machuca, Rolando Schiavi, Juan Insaurralde; Nahuel Roselli, Lucas Bernardi, Hugo Barrientos, Leonel Vangioni; Mauro Formica; Jorge Achucarro y Joaquín Boghossian.

Director técnico: Roberto Sensini.

Gol en el segundo tiempo: 20m. Boghossian (N).

Cambios en el segundo tiempo: 11 m. Ismael Quilez por Soto (C); 24 m. Facundo Bertoglio por Capurro (C); 26 m. Juan Quiroga por Vangioni (N); 28 m. Jonathan Bauman por Torres (C); 30 m. Franco Dolci por Formica (N); y 38 m. Mauricio Sperdutti por Achucarro (N).

Incidencias en el segundo tiempo: 29 m. expulsado Barrientos (N); al finalizar el encuentro, expulsado Rivarola (C).

Árbitro: Javier Collado.

Cancha: Colón.