Con vista a los Juegos Odesur
El Club Marinas “apadrina”
al campeón Rubén Rézola
La entidad portuaria le facilita sus instalaciones para entrenar y guardar su embarcación, para que el doble campeón panamericano junior entrene de la mejor manera posible.
Luis Gudiño
El palista santafesino Rubén Rézola, viene desarrollando un intenso trabajo en base a gran humildad y sacrificio, y con 18 años, ya es campeón nacional, sudamericano y dos veces panamericano, y tiene muchas posibilidades de ser representante argentino en los Juegos Odesur 2010, ya que sus marcas lo proyectan aceleradamente en el plano internacional.
Si bien nació en esta ciudad y comenzó sus actividades en el Club Náutico El Quillá, Rubén debió emigrar para superarse y poder crecer. Así llegó a integrar el equipo de la Reserva Natural de Granadero Baigorria y el seleccionado argentino, y luego se consagró campeón panamericano junior en Río de Janeiro.
Como el palista es muy entusiasta, pero con limitadas posibilidades económicas y solamente recibe una beca una vez al año, de parte de la Subsecretaría de Deportes de la provincia, que utiliza para costear sus viajes y entrenamientos, el Club Marinas Puerto le brindó su apoyo para que entrene y guarde su embarcación, sin costo alguno, y de esta forma pueda entrenar correctamente, en una cancha ideal como el Dique 2 del puerto y el Riacho Santa Fe, contar con vestuarios adecuados y un sitio donde poder hacer “base” de entrenamientos.
Gran crecimiento
Rézola es uno de los deportistas más destacados de esta ciudad y este año comenzó entrenando en Viedma, con el equipo nacional junior, durante cuatro semanas y luego hicieron controles en Buenos Aires.
Rubén corrió luego en K1 en Rosario, ganó los selectivos en 500 y 1.000 metros, obteniendo en pasaporte al Sudamericano de Escobar. Corrió en K 4, los 1.500 metros, y K2, los 2.000 y K1 los 500.
“Gané en los K4 y K1, mientras que en los K2 nos ganó otro equipo argentino de nuestros compañeros. De allí en más, entrenamos muy duro hasta agosto. Hicimos concentraciones de 3 semanas por 1, con el equipo argentino”, comentó.
Luego dijo “desde las 6 de la mañana, hacíamos doble turno, competencias nacionales no hubo muchas, recién tenemos el Argentino en noviembre en La Plata, cancha que fue utilizada en los Juegos Panamericanos”.
“En Río de Janeiro me fue muy bien, salí campeón panamericano juvenil, gané dos medallas de oro, una en K1 en 500 metros y otra en K2 en 500 metros, y además corrí los 200 metros senior en K1, donde quedé cuarto, lo que fue una muy buena marca”, comentó Rubén.
Increíble frustración
El santafesino clasificó para el Mundial Junior en Rusia, y estaba programada además una gira previa de entrenamiento por República Checa, pero las noticias no fueron alentadores.
“Nos dijeron que vayamos al Panamericano, que era posible que el dinero para el Mundial era posible que saliera después de ese torneo. Pero competimos y volvimos, y no teníamos noticias. Estaba la posibilidad de no hacer la gira previa y directamente ir a Rusia”, agregó.
“Finalmente, nos llamaron y nos dijeron que no iríamos, lo que fue una gran desilusión. A pesar de eso, competí en una copa argentina de 1.00 metros y gané en K 1 y K2, en los 1.000 en Tigre, organizada por Náutico Hacoaj. En ese momento, nos avisaron que hacía 15 días que había salido la plata para ir a Rusia, o sea, 15 días después del Mundial. Desde el organismo nacional nos preguntaron si habíamos ido al Mundial y les dijimos que no, que nos salía 30 mil pesos a cada uno, que fue imposible. Nos queríamos morir, una bronca tremenda nos dio, después de tanto esfuerzo”, resaltó.
“Parece que es una constante en nuestro país, con los deportistas amateurs, se atrasan en las becas, en la entrega de partidas para los viajes, es una lástima. La Federación Argentina de Canoas presentó todo en tiempo y forma, pero hubo otros atrasos y perdimos esa excelente chance de ir a un Mundial y pelear por medallas para la Argentina”, aseguró.




