En el Sportivo América de Rosario

Kirchner llamó a la dirigencia

a “dejar de aturdir con peleas”

El presidente encabezó un acto en Rosario junto con Agustín Rossi. Kirchner dejó en claro que su visita a la provincia “no es para levantar la mano contra nadie”. Hubo incidentes y corridas antes y durante el mitin.

Germán de los Santos

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Néstor Kirchner dejó ayer a la tarde en el club Sportivo América, en Rosario, un mensaje de unidad hacia el peronismo al aclarar que “este acto no es en contra de nadie” y convocó a la dirigencia que “entienda que hay que dejar de aturdir con las peleas de corto vuelo. La patria nos necesita a todos”.

Junto al anfitrión, Agustín Rossi, Néstor Kirchner puso en marcha en la provincia de Santa Fe su estrategia de salir al interior del país en busca de una recomposición del tejido político perdido después de las elecciones de junio pasado. Ya lo hizo en Córdoba el 20 de octubre pasado y en Chubut el 19 de noviembre pasado.

Como ocurrió en esos distritos, el plan de visita del ex presidente se divide en dos partes. Primero un acto partidario, como fue el que encabezó en Sportivo América, y después una cena con empresarios, como ocurrió anoche. Kirchner compartió una comida en el Ross Tower con unos 200 empresarios, entre ellos parte de la cúpula de la Federación de Industriales de Santa Fe (Fisfe), empresarios de medios y directivos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

La jornada comenzó en el club Sportivo América, donde el acto se inició con una llamativa puntualidad. El prólogo al discurso de Néstor Kirchner estuvo centrado en corridas y peleas entre militantes de sectores muy disímiles que confluyen en el apoyo al ex presidente, como la barra brava de Rosario Central, agrupaciones estudiantiles y juveniles, como Alternativa Popular, y la nutrida delegación encabezada por el ex intendente de Villa Gobernador Gálvez, Pedro González. Muchos dirigentes temieron lo peor sobre todo cuando un joven encendió una bengala dentro del estadio, que estaba repleto con más de 3.500 personas.

De los 41 intendentes y presidentes comunales que habían expresado su adhesión en una solicitada a la visita del ex presidente sólo asistieron un puñado de ellos. Estuvieron presentes Darío Corsalini, de Pérez; Mauro Decándido, de Carcarañá; Alejandro Ramos, de Granadero Baigorria, y José Freyre, de Venado Tuerto.

La provincia es de todos

El primer orador fue el jefe de bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, quien en la misma línea que su jefe político se preocupó por aclarar: “No venimos a marcar ningún territorio ni a incomodar a tal o cual dirigente. La Argentina y la provincia de Santa Fe es de todos y todos tenemos el derecho a caminarla”. “Nos decían que veníamos a agredir, pero nosotros no estamos en contra de nadie, pero no podemos renunciar a la militancia”.

El legislador santafesino enumeró los logros de la gestión que arrancó en 2003, al destacar que “en medio de la crisis se mantuvo el aparato productivo. Todas las medidas fueron destinadas a preservar las fuentes laborales. Y hoy terminamos el año con más empleo que cuando comenzó la crisis. Hay pocos países que tienen las prestaciones sociales de este país”.

“Nos atacan por lo que hicimos bien”

Néstor Kirchner subió al estrado a las 19.30, después de que en el tramo final del discurso de Rossi se desatara una pelea a sillazos frente al escenario. Arriba de la tarima, algunos se agarraban la cabeza porque temían que el acto podría terminar de la peor manera. Pero el personal de seguridad contratado para el acto, que vestían remeras del Frente para la Victoria, despejó la zona de exaltados.

“No podemos permitir que dos o tres gerontes nos dividan. Nos atacan por lo que hicimos bien, jamás nos van a perdonar haber terminado con la impunidad, ahí lo está sufriendo la presidenta con amenazas”, aseguró el presidente del PJ y agregó: “No hemos venido a levantar la mano contra nadie, hemos venido a ofrecer el corazón. La patria nos necesita a todos”, destacó y envió un mensaje para el peronismo santafesino: “Es hora de que la dirigencia lo entienda, basta de aturdir con peleas de corto vuelo. Tendamos la mano para construir una provincia de alto vuelo. Hicimos importantes inversiones en Rosario y no nos andamos peleando para ver quién coloca el cartelito”.

Kirchner llamó a la dirigencia a “dejar de aturdir con peleas”

Agustín Rossi, Gustavo Marconatto y Héctor Cavallero entre los dirigentes que acompañaron en el estrado al ex presidente

Foto: Prensa Frente para la Victoria

“Muy receptivo”

Después del acto en Sportivo América, Néstor Kirchner se trasladó al hotel Ross Tower, donde compartió una cena con unos 200 empresarios de la región.

Carlos Garrera, titular de Fisfe, estuvo sentado en la mesa con el ex presidente, a quien lo vio según reconoció hoy a la mañana en diálogo con El Litoral “muy receptivo e incluso proclive a reconocer errores, como el conflicto con el campo”.

“El mensaje que dejó es que el gobierno actual va a consolidar el modelo que se inició en 2003 y va a haber previsibilidad sobre cuatro ejes: tipo de cambio competitivo, superávit fiscal, manejo racional de las cuentas públicas y seguir en la vía del fortalecimiento del mercado interno”, señaló el dirigente, quien confesó que lo “sorprendió” el semblante “apaciguado y calmo” de Kirchner, quien admitió que “es necesario que desde el Estado se tienda un puente de plata hacia el sector agropecuario para dar una solución a la crisis del sector”.

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Carlos Garrera

Foto: Archivo/El Litoral