posiciones divididas ante la aceptación de los fondos mineros

UNL: un debate en ciernes

L.A.

La UNL ha sido una de las casas de altos estudios del país que aceptó los fondos que le correspondieron -por ley nacional y según pautas de distribución dispuestas por el CIN- de las utilidades económicas provenientes de la explotación minera La Alumbrera. Según consta en el acuerdo plenario Nº 672 del CIN, por la partida de 2008 se le entregaron 1.288.523 pesos; respecto del corriente año, no se obtuvo la cifra exacta, pero el propio Albor Cantard admitió a El Litoral que a la universidad le fueron asignados “cerca de 900 mil pesos”, fondos que “aún no se enviaron”. A su vez, el rector dijo que “quedará pendiente para el año próximo la discusión sobre el destino que se les dará a estos aportes”.

La aceptación de los fondos mineros despertó posiciones de rechazo desde agrupaciones estudiantiles -como Andamio y Martín Fierro- con representatividad en facultades como Humanidades o Ingeniería Química. En varias oportunidades, militantes de estas agrupaciones pretendieron manifestarse con “escraches éticos” (así definieron) ante las autoridades académicas, tal lo ocurrido durante los actos centrales por el 90º aniversario de la universidad, o en la última asamblea universitaria en donde se eligió rector.

En el superior

Dentro del ámbito del consejo superior de la UNL, donde se debaten y deciden las cuestiones referentes a la vida universitaria, dos consejeros superiores -Roberto Pozzo, por el claustro docente, y Enzo Vicentín, por el claustro estudiantil- presentaron un proyecto solicitando que los fondos mineros no sean aceptados. Propuesta que, tras ser analizada, fue rechazada por el cuerpo mediante una resolución con fecha 30 de julio pasado. Con ello, el cuerpo revalidó -fundamentos mediante- la aceptación de los fondos.

“Presentamos un proyecto de resolución que proponía que la UNL rechace los fondos mineros. Pasó a las comisiones de interpretación y reglamentos, de ciencia y técnica y extensión del consejo superior, para su tratamiento. Finalmente, se emitió un dictamen de mayoría que rechazó nuestra iniciativa. Los fondos fueron aceptados”, explicaron Pozzo y Vicentín a El Litoral.

“La discusión (sobre el tema) en el consejo superior fue muy dilatada. Algunas posiciones trataban de justificar la aceptación con comparaciones que entendimos inapropiadas. Por ejemplo, se decía: “Si no aceptamos las regalías de la minería, entonces deberíamos dejar de aceptar los fondos nacionales para las universidades que provienen de las retenciones la soja, porque el modelo monocultivista también genera un impacto ambiental negativo’. Así -continuaron Pozzo y Vicentín- se distorsionó el debate”.

“Es evidente que en una situación de presupuesto universitario acotado, si vienen fondos extra se van a aceptar. El tema es qué postura ética asumimos frente a la procedencia de estos recursos, que se desprenden de una actividad que se presume contaminante”, coincidieron.

Resolución

La resolución del consejo superior de la UNL que rechazó el proyecto de los consejeros -convalidando la aceptación de los fondos mineros- resolvió “poner a disposición de las autoridades de la provincia de Catamarca y de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, las capacidades técnico científicas a los efectos de colaborar en las actividades y control ambiental respecto de la exploración y explotación minera realizadas por el Ymad”.

A su vez, dispuso “proponer a las universidades nacionales, a través del Consejo Interuniversitario, la promoción e implementación conjunta de líneas de investigación vinculadas con las temáticas de desarrollo sustentable y la producción limpia, a cuyos efectos se gestionarán y afectarán los recursos económicos necesarios a tales fines”.