SEÑAL DE AJUSTE

Las hienas

Roberto Maurer

Ríen como si fuera programa cómico. El panel de “6, 7, 8” ríe alrededor de la mesa, también ríe cuando se arrellanan en los sillones, pero no es un programa cómico: ríen porque se burlan. ¿De qué se burlan? Mayormente, se burlan de políticos opositores, periodistas, representantes de sectores de la producción, encuestadores, economistas, estrellas de la tele y piqueteros.

Hay un subgénero de la tele alimentado de cinismo cuya herramienta es la burla, y que resulta lícito en tanto su ánimo sea universal. Pero en “6, 7, 8” no hay carcajada nihilista, sino burla oficialista y selectiva. Son risas unilaterales pagadas por el Estado, es decir, por todos, en el canal del gobierno que también es llamado “televisión pública”. La burla está dirigida a los “enemigos”, más allá de que lo merezcan o no. Pero nunca es una burla plural: no se burlan de Moyano o Zanola, ni del escandaloso Jaime, ni siquiera de aliados enojosos como Aldo Rico o Daniel Hadad.

Por qué ríen tanto

Hay seres inocentes que opinan que los informes de “6, 7, 8” cumplen con la misión de descifrar el verdadero mensaje de los medios de comunicación, las técnicas con las cuales deforman la realidad y otras acciones tendenciosas que engañan a la gilada. El análisis de los discursos mediáticos cuyo fin consiste en desnudar la manipulación de la información es una ciencia necesaria en las sociedades contemporáneas. Pero en “6, 7, 8” la metodología se ejerce desde un solo punto de vista, el de un programa que solamente baja la línea del poder, o sea que es parte de las mismas mentiras que dice denunciar.

María Julia Oliván, Orlando Barone, Carla Czudnowsky, Cabito Masa Alcándara, Sandra Russo y Luciano Galende no son rebeldes románticos, ya que mensualmente cobran de 40 mil a 90 mil pesos, mucho más de lo que perciben quienes hacen el mismo trabajo en otros medios, así que se encuentran muy cerca de la venalidad, y además se explica por qué la risa en “6, 7, 8” es tan entusiasta y contagiosa.

Tropiezos

A veces se exceden en el cumplimiento del deber. Cuando Maradona lanzó su famoso “me la chupan”, en el informe reprodujeron dichos de Gisela Marziotta en América 24. Y Orlando Barone comentó que la periodista sabía mucho de eso, refiriéndose al sexo oral, por si no se entiende. Las costumbres privadas de Marziotta, aun las más deliciosas, no deberían formar parte de la agenda de la televisión oficial.

En el lodo, siempre hay accidentes, como el producido cuando luego de una alusión al patrimonio de los Kirchner la transmisión se interrumpió, y se prometió volver al tema al día siguiente, sin que se cumpliera la promesa. O la emisión en crudo de una calumnia anónima de 17 minutos que alguien había subido a YouTube. En el momento, tal vez abochornados, Oliván y los suyos afirmaron que la producción no les había anticipado la inclusión de la escandalosa operación de inteligencia.

Ya vienen los nazis

El trabajo con las imágenes es cuidadoso: los informes son artefactos asociativos donde se conjugan Videla, Nelson Castro y cualquier opositor. Las articulaciones no apuntan a la razón, ya que se apoyan en los viejos trucos de la propaganda, en una suerte de ducha de la irracionalidad. Ya se sabe, si no son de los nuestros el resto es gorila. Y como la confusa caracterización de gorila ya no alcanza, fueron más lejos, y ahora han mezclado indistintamente personajes de todos los colores con imágenes de Hitler y Mussolini, y esvásticas flameando. Se deduce, entonces: si no estás con los negocios de los Kirchner y sus amigos ricos, viene el nazismo, sin otra alternativa. Los nazis utilizaban los mismos métodos de propaganda.

Estaba Raúl Rizzo, cuyas palabras fueron un complemento inquietante. El mediocre actor declaró que al fin en la Argentina estaba todo claro y se habían formado dos bandos. Del modo que habló, parecía ansioso por una guerra civil. A pesar de su pensamiento flojo, Raúl Rizzo se dice de izquierda, pero alguien debería avisarle que el Palacio de Invierno queda en Calafate.

Las hienas

Cuando Maradona lanzó su famoso “me la chupan”, en el informe reprodujeron dichos de Gisela Marziotta en América 24.

Foto: Gentileza Canal 7