De cemento y madera
Ensayan paneles para construir viviendas especiales
Se trata de bloques resistentes al agua, al fuego, con características aislantes y antisísmicas que representan una innovación en el campo de la construcción en seco. Investigadores de la UNL y el Conicet prueban su diseño a escala de laboratorio.
(C) Prensa UNL - El Litoral
A partir de cemento y residuos de madera, investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet, trabajan en el diseño de paneles estructurales para la construcción rápida de viviendas.
Los bloques son livianos, pero a la vez resistentes y tienen propiedades aislantes, térmicas, acústicas, soportan las inclemencias del tiempo, las altas y las bajas temperaturas. Además, resisten la acción de hongos y microorganismos, según explicó Ignacio Rintoul, investigador del Conicet, que trabaja en el proyecto junto a Victorio Marzocchi, del Instituto de Tecnología Celulósica (ITC) de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ).
“Al mismo tiempo, protegen contra el fuego y el agua, lo que no es un detalle menor, y tienen resistencia antisísmica, porque no se rompen catastróficamente como pasa con las placas de yeso. En caso de que la estructura sea sometida a esfuerzos de compresión y tracción propios de un sismo, quedarían sujetos entre sí por su constitución a partir de fibras. Es la gran ventaja que tienen en relación a, por ejemplo, los ladrillos huecos que se rompen y se desmoronan”, añadió Marzocchi.
Por otra parte, son paneles perfectamente compatibles con otros materiales, ya que se les pueden pegar desde un papel hasta revoques de cemento o de yeso.
Además, tienen una durabilidad de al menos 30 años, que es el tiempo que se vienen usando los paneles con características similares en otros lugares del mundo, donde son de uso habitual.
Conveniente
“Es un material apto para la construcción en seco, muy liviano, por lo cual es muy transportable, apto para la construcción en altura. Se aplica en viviendas económicas, naves industriales, locales comerciales, edificios y todo lo que implique una necesidad de construir rápido y barato o de liviandad y resistencia”, explicó Rintoul.
Según añadieron, este tipo de construcción en seco hoy está dominada por las placas de yeso, aunque el principal inconveniente de este material es su fragilidad y la dificultad para construir buenas paredes aislantes, ya que deben unirse dos bloques y colocar un material en el medio (lana de vidrio, por ejemplo). La idea del equipo es lograr bloques únicos y livianos de cemento y madera.
Para desarrollar los paneles, los investigadores se vincularon con el Centro de Investigación y Desarrollo para la Construcción y la Vivienda (Cecovi) de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que posee una amplia experiencia en el uso de materiales y en soluciones estructurales, muchos de ellos para viviendas.
Incompatibilidad
Los paneles aprovechan el residuo producido por la fabricación de los cajones para empacar frutas y verduras. Son los “costaneros” o partes redondas del tronco del árbol que no se utilizan y que se procesan hasta obtener una especie de finas tiras o “lana” de madera.
“Esa lana debe ser tratada químicamente para compatiblizarla con el cemento que se le va a agregar. De lo contrario, los azúcares que naturalmente tiene la madera envenenan la reacción del fraguado del cemento. Con una máquina universal de ensayo y una computadora realizamos pruebas de tracción para caracterizar el material”, explicó Marzocchi.
Por otra parte, ese cemento se prepara en forma muy líquida y se le agregan varios aditivos. Luego, los dos componentes se unen y se trata de recubrir la mayor cantidad de madera posible. A continuación toda la mezcla se introduce en un molde que se prensa y se lo deja fraguar durante un tiempo determinado. Finalmente, el compuesto se desmolda para dejar evaporar el exceso de agua.
“Por ahora nos encontramos ensayando en paneles de tamaño laboratorio, de 30 cm de ancho, 30 cm de largo y 7 cm de espesor y prevemos hacerlos de 1m por 2 m y 15 cm. Sin embargo, estamos analizando qué tamaño sería el ideal. Uno podría imaginarse una casa con apenas seis paneles, que de hecho son las dimensiones que se manejan en varios países, donde ya vendrían embutidas las puertas, las ventanas, el techo, el piso y todos los servicios dentro. O bien podríamos imaginarnos bloques como los de yeso para luego irlos acomodando dentro de las posibilidades específicas de cada aplicación”, contó Marzocchi.
A pesar de que se utilizan elementos baratos como el cemento y los desechos de madera, la tecnología que debe utilizarse para el tratamiento de las mezclas obedece a las reglas generales de la industria pesada. Esto implica máquinas robustas y grandes, y el posible tratamiento de efluentes, que no es un tema menor. “Esperamos resolver estas cuestiones y así llegar a tener costos comparables a los que se manejan para la construcción en seco con paneles de yeso”, finalizó.





