Reunión de jefes de Estado
Kirchner encabezará la Unasur
La consagración del ex presidente argentino, que juró este mediodía, se logró con algunas controversias. Uruguay terminó acompañando la decisión.

Ya electo Néstor Kirchner secretario general de Unasur, recibe el saludo del presidente de Ecuador, Rafael Correa.
Foto: EFE
Horacio Serafini/El Litoral
CMI/DyN
Finalmente, Néstor Kirchner será desde hoy el secretario general de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas). La designación del ex presidente y hoy diputado en su primer cargo internacional no estuvo exenta, sin embargo, de cierta controversia, en alguna medida por la laxitud de la institucionalidad de la unión regional que surgió hace dos años.
La designación fue oficializada hoy durante una reunión de los doce jefes de Estado que integran la Unasur, representados en algunos casos por sus cancilleres, en la población bonaerense de Cardales, rodeada de un inédito operativo de seguridad: 3.000 efectivos de la policía bonaerense, Gendarmería y Prefectura desplegados en tres anillos alrededor del hotel Sofitel, con buzos tácticos en la laguna artificial del lugar.
Resistida regionalmente desde 2008, no sólo por el veto que sostuvo el entones presidente uruguayo Tabaré Vázquez a raíz del conflicto por Botnia, la designación de Kirchner se coronó ayer durante la reunión de cancilleres preparatoria de la cumbre presidencial. De este modo culminó una operación que impulsó el presidente temporario de la Unasur, Rafael Correa, respaldada por el venezolano Hugo Chávez y, con cierta distancia, también por el brasileño Lula.
Controversias
El nombramiento estuvo rodeado de controversias, sobre todo alrededor del mecanismo de designación del secretario general de la Unasur. Después de dos horas y media de reunión, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, hizo el anuncio en un cuarto intermedio: “Hemos tomado la decisión en forma unánime de proponer a Néstor Kirchner como secretario general de la Unasur y mañana será sometido a consideración del Consejo de jefes de Estado”.
El carácter “unánime” de la decisión dio lugar, cinco minutos después, a una aclaración del canciller uruguayo, Luis Almagro. En declaraciones a una radio de su país, Almagro dijo que el gobierno de José Mujica “no votó ni vetó” la candidatura de Kirchner. En otras palabras, sostuvo la abstención: no objetó la postulación. Sin embargo, este mediodía Mujica acompañó la decisión tomada “por consenso político”, aunque admitió su costo. Con esto, puso fin al veto de su antecesor, en pleno “reencauzamiento” de la relación que pretenden con Cristina Fernández.
Pero la razón de esta controversia hay que rastrearla en la laxitud del estatuto constitutivo de la Unasur firmado en Brasilia en 2008. En su artículo 10, no da precisiones acerca del mecanismo de elección de su secretario general. Se limita a precisar que “será designado” por los presidentes “a propuesta” de los cancilleres. Punto. Sin embargo, es explícito en cuanto a la duración: dos años, con una reelección; un período que incluirá el proceso electoral en el que Kirchner no ha desdeñado intentar su regreso a la Casa Rosada.
También lo es en cuanto que el secretario general de la Unasur “tendrá dedicación exclusiva”. ¿Será posible la dedicación exclusiva siendo diputado nacional y a la vez presidente del Partido Justicialista? Kirchner podría empezar a develarlo cuando hoy asista a la cumbre de Cardales.




