Recorren 50 manzanas por semana

El municipio incorporó diez

carros a la recolección formal

Si bien sólo pueden llevarse los desechos de las podas, forman parte de la limpieza de su barrio. Próximamente se incorporarán dos sectores más de la ciudad.

De la Redacción de El Litoral

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A través de una iniciativa de la Secretaría de Desarrollo Social del municipio, un grupo de diez hombres dedicados al cirujeo se incorporaron a la recolección de desechos de las podas en barrio Santa Rosa de Lima y Guadalupe Oeste -cinco en cada lugar-.

De lunes a viernes, de 8 a 12, recorren en total 50 manzanas vestidos con camperas y gorras amarillas -el color que identifica la gestión municipal- en sus carros, que también fueron pintados del mismo tono con un cartel indicador que los diferencia como acopiadores formales. Los caballos cuentan con el seguimiento de un veterinario que realiza las respectivas libretas sanitarias.

A cambio, el municipio les paga 1.000 pesos por mes mediante las asociaciones barriales Movel -Movimiento Obrero de Vecinalistas en Lucha- y Cooperativa de Trabajo Guadalupe, ambas están regularizadas en el registro municipal de instituciones barriales. También se les entregó material para poner en condiciones a los carros.

“Fue la forma de incluirlos en la limpieza del barrio en el que viven. Antes el mismo trabajo en esa zona lo hacía una empresa que se contrataba, ahora se les paga a ellos”, mencionó Alejandro Boscarol, secretario de Desarrollo Social.

Según explicó, con los agentes sociales de las asociaciones realizaron reuniones con los trabajadores y sus familias para capacitarlos en el modo de recolección.

“También trabajamos sobre la importancia del control médico de los chicos, de que sigan la escuela y sobre todo, que no vayan con los padres en los carros cuando hacen la junta. La intención es eliminar esa forma de trabajo infantil que es muy común y es condición para que sigan incluidos en el proyecto”, aclaró el funcionario.

En el convenio firmado con los acopiadores, se aclara el compromiso de no volver a “cirujear”. Próximamente, la iniciativa se extendería a dos barrios más que aún no fueron determinados.

Formales recolectores

Horacio Vera forma parte del grupo que trabaja en Santa Rosa de Lima. Estacionado en la esquina de Suipacha y Aguado le contó a El Litoral que el hecho de estar contratados “para nosotros que vivíamos del cirujeo es muy bueno”. Antes, recorría el microcentro de la ciudad buscando desperdicios.

A pocos metros, Hugo Bobadilla había estacionado su carro: “Tenemos que estar al día con la juntada, porque si no se acumula mucho”, mencionó, a la vez que aclaró que no va más al centro a recolectar porque “le sacan los caballos”. El que tira de su carro está bastante flaco aunque, según dijo, “se está recuperando y como ahora lo controla el veterinario, está mejor”. Por el momento, compran raciones y fardos para alimentar a los animales.

En barrio Guadalupe Oeste trabaja Julio César Monzón. “Antes cirujeaba y a veces podía sacar algo y otras veces no; esto me asegura un ingreso”, declaró. Tiene seis hijos en edad escolar.

Aunque todavía no cumplió el mes de trabajo y por lo tanto no recibió la remuneración está dispuesto a cumplir con lo acordado porque necesita el dinero.

“La gente nos recibe bien, y como en algunos sectores los camiones no pueden entrar a llevarse la basura por el estado de las calles de tierra o porque los cables están bajos, lo hacemos nosotros. Ya veremos cómo arreglamos el tema, pero evidentemente necesitan de nuestra colaboración”, dijo Monzón.

Su caballo está también recuperándose y engordando, porque “antes cirujeaba todo el día, ahora anda cuatro horas nomás y el resto del día descansa”.

El municipio incorporó diez carros a la recolección formal

El equipo de Santa Rosa recorre el perímetro indicado por el municipio y lo depositan en el punto que los recoge la empresa contratada.

Foto: Flavio Raina