Esta mañana en barrio San Lorenzo

Doloroso adiós al panadero asesinado

Profunda indignación entre familiares y allegados. Aún no hay detenidos. Preparan una movilización.

Doloroso adiós al panadero asesinado

Todo un mensaje. Para el velatorio los familiares eligieron la casa de Gral. López al 4100 donde está el horno en el que Carlos elaboraba su mercadería. Foto: Amancio Alem

 

Danilo Chiapello

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Los restos mortales de Carlos Marcelo Díaz (39) recibieron hoy cristiana sepultura.

El último adiós al panadero asesinado de un tiro en las calles de barrio San Lorenzo estuvo signado por muestras de profundo dolor e indignación.

Familiares, amigos y vecinos de la barriada se congregaron hoy en una casa de General López al 4100. La elección de este lugar no es caprichosa. En dicho inmueble se encuentra el horno donde Carlos cocinaba su mercadería. Carlos Díaz o el “Chivi” -como le decían sus más íntimos- halló horrible fin la mañana del domingo tras ser alcanzado por un balazo que lo impactó en momentos que circulaba en bicicleta por calle Entre Ríos y Juan Díaz de Solís.

La sombra de “el pasillo”

De dónde salió el disparo y en qué circunstancias es todavía materia de investigación.

Para colmo de males existen varias versiones en cuanto a lo ocurrido, lo que hace un poco más trabajosa la pesquisa.

Algunos estiman que el panadero pudo haber sido blanco de una “bala perdida”, cuando pasó por el lugar en momentos que se desataba uno de los tantos tiroteos. Otros creen que, pese a que fue encontrado con todas sus pertenencias, el balazo mortal lo recibió tras sufrir un asalto callejero.

A su turno los vecinos del lugar también aportaron lo suyo. “Yo escuché un solo disparo. Pero lo que te puedo decir es que aquí los tiroteos son moneda corriente. Estallan a cualquier hora. Puede ser de mañana, tarde o a la noche. Todo lo resuelven a los tiros.“Y la policía no entra, no patrulla. A los móviles únicamente se los ve cuando pasa algo. Ellos siempre aparecen cuando la sangre ya llegó al río”. La pelota está ahora en el campo de los investigadores que tienen la obligación de echar luz sobre este delicado asunto.

Indignación

Mientras, la indignación por lo sucedido levantó voces muy fuertes hoy en el velatorio.

Ocurre que el panadero era un hombre muy querido y respetado en la barriada. En realidad Carlos supo conservar y agigantar este sentimiento que ya venía de su padre Antonio, “otro gran hombre de trabajo”, al decir de nuestros entrevistados.

“Esto que ha ocurrido ya pasó todos los límites”, remarcó hoy una vecina. Este chico vivía de su trabajo. Vendía pan y mire como terminó. En cambio los que venden paco parecen que tienen mejor suerte”, remarcó.

Hasta cuándo vamos a tener que soportar este tipo de episodios. Ya mataron a una pobre jovencita que salía de trabajar en una panadería (por el caso de Marianela Brondino), ahora lo asesinaron a Carlos. ¡¿Qué más tiene que pasar?!”.

Y las autoridades de gobierno siguen brillando por su ausencia. Queremos que el ministro de Seguridad de la cara. Que nos de algún tipo de explicación y que tome las medidas del caso. Aquí el barrio se va a organizar para hacer una marcha. Pero no vamos a ir a la comisaría. Vamos a ir a golpear las puertas del ministro. Él es quien tiene que dar las respuestas. Esto no da para más”, sentenció.


Doloroso adiós al panadero asesinado

Mudos testigos. Los panes que llevaba “el Chivi” todavía hoy estaban tirados en el exacto lugar donde fue encontrado sin vida. Foto: Danilo Chiapello