Con un plato de comida caliente
Vecinos de Santa Rosa de Lima asisten
todas las noches a personas de la calle
Hace 2 semanas, el comedor nocturno de la vecinal Santa Rosa de Lima aumentó la cantidad de comida que elabora. El principal objetivo es brindarle un plato caliente a 30 personas que habitan a la intemperie.

En la sede de la vecinal Santa Rosa de Lima, ubicada en calle Tucumán 4550, se cocina todos los días de la semana para gente que vive en la calle y para chicos y adultos mayores que van al comedor nocturno que funciona en la entidad.
Foto: Luis Cetraro
De la Redacción de El Litoral
El frío, la lluvia y hasta un compromiso familiar no son excusas para un grupo de diez personas que se propuso llevar a cabo una tarea solidaria: la de asistir por las noches con un plato de comida caliente a 30 personas que viven en la calle.
La iniciativa nació de vecinos de Santa Rosa de Lima, quienes a su vez trabajan en la asociación vecinal del barrio. Un vecino de Villa del Parque, otro de San Martín y una mujer de Centenario también fueron mentores, por lo que todos los días llegan a Santa Rosa de Lima para colaborar en la distribución de las raciones alimentarias.
“Empezamos hace dos semanas, al mismo tiempo que las bajas temperaturas comenzaron a ser terribles en la ciudad. Cuando fuimos a la Municipalidad para avisar lo que pretendíamos hacer, porque considerábamos que no podíamos largarnos solos sino que debíamos obtener un permiso, conseguimos que el municipio nos brindara su apoyo y nos diera algunos alimentos para cocinar y las bandejas y cubiertos descartables”, manifestó Miguel Verón, presidente de la vecinal Santa Rosa de Lima.
Manos a la obra
La entidad barrial de la populosa jurisdicción ubicada en el oeste de la ciudad asiste hace 18 años a 300 chicos y adultos mayores del barrio con un plato de comida por la noche.
Tres ollas, dos de una capacidad de 70 litros y una de 100 litros, son las que todos los días se utilizan para cocinarle a quienes van al comedor y también a las personas que viven en la calle. Guisos carreros, arroz con azafrán y arroz con pollo son algunas de las comidas que durante la semana se pueden observar humeantes desde las ollas.
“Los cocineros, que son cinco, empiezan a cocinar a las 17. Alrededor de las 20 ya está lista la comida y es ahí cuando otras cinco personas nos ocupamos de llevársela en bandejas individuales a unas 30 personas que habitan en la calle. Paralelamente se les sirve a los chicos del comedor”, contó Miguel Verón. Y agregó: “Nosotros ya conocemos a quienes están en la calle y ellos ya nos conocen, así que generalmente nos están esperando. De todas formas, por ahí pasa que vamos y no están porque son cuidadores de autos y entonces tenemos que pasar dos o tres veces”.
La recorrida nocturna en autos particulares se extiende entre las 20 y las 24 horas, puesto que además de entregar la vianda caliente este grupo de voluntarios destina tiempo para charlar con la gente que habita en la calle y saber cómo está. “Recorremos la Plaza de las Banderas, la zona del puerto, del correo, de la Plaza Escalante... Lugares que hace tiempo alojan personas que no tienen un techo donde vivir”, señaló el presidente de la vecinal. Y acotó: “Por ahí nos encontramos con la gente del Cobem, que les lleva algo caliente para tomar y pan”.
Ropa y calzado
Cuando trascendió el trabajo que realiza este grupo de personas, comenzaron a llegar a la vecinal donaciones de ropa y calzado para que se las entregue a quienes se encuentran en situación de calle. La ayuda fue mucha, pero como la idea es continuar hasta que finalice el invierno apelan a la solidaridad de todos los santafesinos.
“La gente está colaborando mucho, y viene muy bien esa ayuda porque se asiste a gente que vive a la intemperie. De todas maneras más ayudas serán bienvenidas porque pensamos continuar hasta que termine el invierno. Lo que más se necesita es ropa, calzado y frazadas”, refirió Miguel Verón. Y finalizó diciendo: “Es triste que haya gente que no tenga un techo donde vivir y poder ayudarla aunque sea con un plato de comida caliente en el invierno es una tarea que nos hace bien”.




