Allanamientos en Villa Hipódromo
Tres detenidos por la muerte del Jockey
Dos de los apresados son menores de edad. El restante tiene 21. Podrían ser declarados de máxima peligrosidad

Los pesquisas se incautaron de ropas manchadas supuestamente con sangre de la víctima. La investigación depende ahora de los peritajes que se harán al respecto.
Foto: Danilo Chiapello
Danilo Chiapello
dchiapello@ellitoral
Tres personas permanecen detenidas y sospechadas de haber participado del horrendo suceso ocurrido a la vera del campo de golf del Jockey Club.
Las novedades comenzaron a surgir en el mediodía de ayer cuando los pesquisas cayeron por sorpresa a un domicilio de calle Angel Cassanello al 4100, en el corazón del barrio Villa Hipódromo.
Desde dicho lugar se llevaron detenido a un adolescente, de 17 años, hipoacúsico, el que en principio intentó resistir el procedimiento, aunque finalmente terminó aprehendido.
Con las dificultades de comunicación -el joven jamás recibió ningún tipo de asistencia médica ni sociológica- los investigadores lograron obtener algunos datos de interés para la causa.
Así las cosas, ya avanzada la tarde, los uniformados decidieron realizar otro allanamiento. Esta vez, en una vivienda de pasaje Galisteo 6356, zona de pasillo.
En el lugar entrevistaron a una tal Sandra, de 38 años, la que permitió el ingreso de los policías.
A poco de requisar el inmueble los investigadores secuestraron prendas de vestir (pantalón de gimnasia color gris y otro pantalón del igual color), los que presentaban manchas, presuntamente de sangre.
También desde el lugar la policía se incautó de un par de zapatillas y una remera musculosa la que también tenías manchas presuntamente de sangre.
Según trascendió, en esta finca la policía habría encontrado evidencias de que alguien intentó enterrar dichas prendas, como así también quemarlas.
Ante tal estado de cosas los investigadores ordenaron la detención de dos jóvenes. Se trata de un tal Elías, de 21 años y otro de nombre Alexis, de 15.
Los tres fueron conducidos hasta sede policial bajo los cargos de ser principales sospechosos del crimen de Santiago Jerónimo Bogarín.
Tras las diligencias de rigor dos de los apresados quedaron a disposición de la Justicia de Menores y el restante del juez de instrucción en turno.
Fuentes consultadas definieron al menor hipoacúsico como alguien sumamente agresivo y conflictivo. Sus problemas de convivencia lo llevaron a convertirse en un “personaje” temido dentro de la barriada. Agregaron que cuenta en su haber con pesados antecedentes en materia delictual.
Trascendió que la policía contaría con un valioso testimonio, dando cuenta que la tarde del domingo Bogarín fue visto junto a este joven caminando en dirección hacia lo que sería su último lugar.
Por su parte un alto jefe policial precisó que el futuro de la investigación depende ahora de los peritajes científicos.
En principio se tiene que determinar si las manchas observadas en la ropa son verdaderamente sangre. Luego si esa sangre es la de la víctima.




