Conducía el auto de la víctima

Travesti envuelto en un crimen

El lunes fue detenido con el auto de un hombre que -recién ayer se supo- fue asesinado durante el fin de semana.

José Luis Pagés

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Lejos de nuestra provincia, un control vehicular de rutina practicado el lunes en Capital Federal, ofreció una pista clave para empezar a aclarar un crimen cometido el fin de semana en Granadero Baigorria, homicidio que recién quedó al descubierto ayer, martes, cuando un familiar visitó la casa de la víctima.

Fuentes de la Policía santafesina dijeron que del brutal homicidio se tuvo noticia ayer a la tarde luego que Miguel Angel Colman (44) ingresara a la casa de su hermano mayor, Hugo Osvaldo (54), a quien había visto con vida por última vez, el viernes de la anterior semana.

Alarmado ante un llamado de los compañeros quienes le avisaron que Hugo Osvaldo no concurría a su lugar de trabajo, Miguel Angel ingresó en la vivienda de calle Pancho Ramirez -la puerta estaba abierta-, y al cabo de recorrer distintos ambientes donde halló todo en orden y -excepto el auto-, no advirtió la falta de valor alguno, tropezaría en los fondos con el cuerpo mutilado -le faltaba un brazo- de su hermano mayor.

Miguel Angel Colman avisó del crimen y también de la desaparición del automóvil de la víctima. Enseguida una comisión de la policía de Granadero Baigorria, el médico de la repartición y policía científica de Rosario, se constituyeron en el lugar para trabajar en busca de pruebas e indicios que orientaran la pesquisa.

Sin embargo una oportuna comunicación del Convenio Policial Argentino facilitó el trabajo de los santafesinos y concentrar su trabajo sobre un travesti, un vecino de Rosario conocido por el nombre de Regina.

Regina vestía ropas masculinas y portaba un arma de fuego cuando el lunes, en Capital Federal, recibió la orden de detener la marcha en un puesto de control vehicular. Entonces Regina, o Carlos Alvarez, enfureció ante la contrariedad y descendió del Peugeot que conducía para atacar y lesionar a dos uniformados.

Alvarez o Regina fue reducido y llevado a sede policial donde -como el arma y el automóvil le fueron secuestrados- permanece alojado a disposición de la Justicia.

Ahora la policía provincial trabaja en procura de establecer que relaciona, además del vehículo, al hombre detenido en Capital Federal con el hombre asesinado en Granadero Baigorria.

Fuentes policiales dijeron que la muerte de Colman, descubierta recién ayer en la casa de calle Pancho Ramirez, dataría de tres o cuatro días atrás.

Además de las numerosas heridas atribuidas al matador los investigadores dieron a entender que entre sábado y martes pudieron ser los perros de la casa los que hicieron desaparecer el brazo derecho de la víctima.

Murió por salvar a su hija

Una adolescente rosarina de 16 años se salvó milagrosamente anoche cuando en compañía de una tía caminaba en dirección a la Comisaría 16a, para denunciar por malos tratos a su ex novio, sin embargo, nada evitó que su padre, quien le cubría las espaldas, perdiera la vida al ser alcanzado por varios disparos.

Alrededor de las 19 de ayer Sandro González murió tras ser baleado en bulevar Seguí y Grandoli cuando al parecer trató de impedir que el ex novio de su hija adolescente -un tal Raúl Rojo (24)-, la atacara en momentos en que se dirigía a la comisaría del barrio.

La joven y su tía escucharon y vieron que los algunos de los disparos fueron dirigidos a ellas, por lo que se apuraron a ingresar en la sede policial, pero cuando los estampidos se repitieron un poco más tarde, y ellas estaban a buen cubierto, no imaginaron a quién iban dirigidos.

No obstante después de hacer su exposición ante el oficial de guardia, las mujeres regresaron a la calle y a poco de andar tropezaron con el clásico cuadro que se arma alrededor de la escena de crimen.

En el bulevar Seguí, policías y curiosos rodeaban el cuerpo de un hombre en quien ellas reconocieron de inmediato al infortunado González, padre de una y hermano de la otra. El hombre, cuando ellas ignoraban que marchaba detrás, había muerto en un desesperado intento por salvarles la vida. Rojo, quien momentos antes había dejado la casa donde vivía junto a su hermana y a su cuñado, diciendo que ya no regresaría nunca más, no fue localizado todavía y aún esta mañana era buscado por los agentes de la policía rosarina.