Una semana preso

Conductor borracho

recuperó la libertad

Está acusado de chocar a un inspector de tránsito luego de que le realizaran la prueba de alcoholemia. Le imputan “lesiones graves”.

De la Redacción de El Litoral

[email protected]

Esta mañana recuperó la libertad el conductor acusado de atropellar a un inspector de tránsito cuando intentó fugarse de un control de alcoholemia. La medida adoptada por el juez de Instrucción, Jorge Patrizi, se consumó hoy, tras tomarle declaración testimonial a dos policías y a los inspectores que participaron del operativo.

“La libertad ya está firmada” dijo el abogado defensor, Daniel Rocca. Con respecto al vehículo, dijo que ahora “queda a disposición municipal”, por lo que seguramente “tendrá que pagar la multa para retirarlo”.

Gabriel P. de 39 años, pasó una semana completa en la Comisaría 1ra. por una causa por “lesiones graves” en la que continua implicado. Quedó detenido el miércoles pasado, alrededor de las 4 de la madrugada, cuando regresaba de celebrar el Día del Amigo.

Muñeca quebrada

El viernes pasado fue indagado en Tribunales, donde reconoció que intentó escapar, pero aseguró que no atropelló al inspector.

Por su parte, el damnificado, empleado de la Dirección de Tránsito municipal, contó esta mañana que fue impactado por el utilitario Renault Express con la parte izquierda de la trompa. El inspector Carlos Dides, de 56 años, dijo a su vez que el vehículo lo alcanzó a tocar en una de sus piernas haciéndole perder el equilibrio. Al caer se fracturó la muñeca derecha, motivo por el cual iba a ser operado.

Respaldó sus dichos el otro funcionario municipal que estaba en el puesto de control de calle Gobernador Crespo y San Martín, en zona céntrica.

En cambio, los dos policías que estaban a unos diez metros del utilitario relataron que escucharon cuando el coche se aceleró, pero no alcanzaron a ver si impactó o no en la humanidad de Dides.

Mala suerte

Si bien en un principio no estaba claro cuál había sido el recorrido del infractor desde que se produjo el incidente hasta su detención, fuentes tribunalicias indicaron que todo comenzó cuando el conductor fugó del puesto fijo de control que estaba en Santiago del Estero y San Martín.

Para impedir que le hicieran la prueba de alcoholemia dobló en Obispo Gelabert, siguió hasta el shopping Recoleta, giró a la derecha por calle San Luis y luego en Crespo.

Pero tuvo tanta mala suerte que tres cuadras más adelante, en San Martín, se encontró con un segundo puesto de control, donde se entregó.

“Paró el auto y cuando se le acercan y le dicen que le van a tener que retener el vehículo porque estaba en estado de ebriedad aceleró en falso”, dijo el abogado Rocca. “En eso se dan vuelta unos policías que estaban a diez metros del control”, uno de los cuales “se le cruza con los brazos en alto y lo hace parar”. Consultado acerca de si pudieron ver el accidente el defensor dijo que “los policías declararon que vieron a una persona en el piso”.

Adultos y rebeldes

El mes pasado la Municipalidad de Santa Fe emitió un balance acerca del funcionamiento de los controles, que revela que en los primeros cinco meses se detectaron 328 casos positivos de alcohol en sangre en conductores. El 80% a mayores de 25 años.

La estadística realizada por la Secretaría de Control indica que las edades de los conductores a los que los test le dieron positivos se compone de la siguiente manera: menores de 25 años, 67 personas (20,42 %); entre 25 y 50 años, 236 casos (71,96 %); mayores de 50 años, 25 conductores (7,62 %). Ese total está conformado por 313 hombres (95,43 %) y apenas 15 mujeres (4,57 %).

En cuanto a la graduación alcohólica, el informe arroja que en 169 conductores se registró menos de 1 gramo de alcohol por litro de sangre (51,52 %). En la medida que va entre 1 y 1,50 g/l, hubo 95 conductores (28,96 %), y los casos positivos entre 1,5 y 2 g/l fueron 36 (11 %), mientras que con más de 2 g/l se detectaron 13 casos (3,96 %).

Prueba positiva.

A simple vista le dijeron que estaba ebrio y que le tenían que retener el coche, aseguró una de las fuentes consultadas. No obstante esa observación, le hicieron soplar la pipeta, arrojando la prueba una medida de 1,024 gramos por litro, cuando la medición positiva para conductores de autos particulares arranca en 0,5 g/l.

/// EL DATO