Comienza mañana
Iom Kipur, el día más sagrado

En el Muro de los Lamentos, en Jerusalén, el shofar suena estremecedor. Foto: EFE
Comienza mañana
Iom Kipur, el día más sagrado

En el Muro de los Lamentos, en Jerusalén, el shofar suena estremecedor. Foto: EFE
Sara Cohen
Dpto. Prensa DAIA
Este viernes con la salida de la primera estrella comienza el día más sagrado del año para el pueblo judío, Iom Kipur.
Este día es generalmente conocido como Día del Perdón, pero la traducción exacta de su denominación desde el idioma hebreo, es Día de la Expiación.
Cada individuo acude al templo para presentarse ante Dios con el fin de orar y excusarse sinceramente por las faltas cometidas durante el año que acaba de terminar.
La intención, a partir de la introspección y reflexión, es que el Todopoderoso nos “inscriba en el Libro de la Vida” y nos depare un buen año. Este objetivo sólo se logrará si determinamos honestamente cuáles serán las mejoras que incorporaremos en nuestro comportamiento, tanto frente a Dios como ante nuestros semejantes.
El compromiso de mejora individual será nuestro granito de arena para lograr una sociedad mejor, en la que cada uno de nosotros pueda, al final de estos días, estar reconciliados consigo mismo y humildemente comprometido con los demás, con nuestra tradición y con el compromiso de Tikun Olam (reparar el mundo), abandonando la indiferencia que nos desvía de las buenas intenciones.
El problema, o mejor dicho uno de los problemas que tenemos con la idea de descubrirnos distintos, es que en general pretendemos modificar a los demás, sin darnos cuenta de que, a duras penas, tan sólo podemos hacerlo con nosotros mismos.
Elevación espiritual
Iom Kipur es el último de los diez días de reflexión que se iniciaron con Rosh Hashaná (Año Nuevo), por lo que este viernes, nos encuentra preparados para asumir la mejora que se planificó.
Si logramos hacer las paces con nuestros semejantes y mejorar cada día nuestra conducta para con los preceptos encomendados en el Antiguo Testamento, con seguridad el nuevo año será colmado de bendiciones.
La elevación espiritual que se experimenta en este día es insuperable. En él Dios determinará si nuestras faltas son perdonadas. Nuestros sabios explican que en Iom Kipur, somos como ángeles, totalmente puros. Es por ello, que tanto adultos como niños acostumbran vestir prendas absolutamente blancas, como símbolo de pureza.
Muchos asocian a este día con una jornada de ayuno. Efectivamente, en Iom Kipur ayunamos.
La práctica no se realiza con un fin de tortura o autocastigo, sino por la obligación de desligarnos de nuestros quehaceres cotidianos para consagrarnos exclusivamente a la purificación, al rezo. Ello permite revisar qué hacemos con nuestros cambios y cuáles son los que no logramos por no animarnos a hacerlo. La obligación del ayuno es para los hombres judíos mayores de 13 años y para las mujeres mayores de 12.
Todas las promesas
Antes de la salida de la primera estrella, y del inicio de este día, se cena en familia, para luego encender las velas características de un día sagrado e ir al templo a recitar la primera oración, que es más una declaración, llamada Kol Nidrei (Todas las promesas). En ella se pide perdón por todas las promesas realizadas en virtud de la conversión forzosa a la que fueron sometidos los judíos de España.
El momento relevante de los servicios religiosos, se llama Neila y ocurre al final de los mismos. En ese momento “se abren las puertas del cielo” y se sella el destino de cada persona para el año entrante.
Iom Kipur finaliza en el Templo con el sonido estremecedor del shofar, en donde los ojos se cierran y las manos se entrelazan a las de los familiares, para “pedir y agradecer” a Dios.
La primera estrella del siguiente día brilla en el cielo. Los servicios religiosos culminan y nuevamente la familia se reúne para compartir una cena y así terminar con el ayuno. Generalmente, en primer lugar se acostumbra a ingerir una taza de té y alguna torta o delicia dulce, para dar paso después a los manjares que preparó la idishe mame.
Desde la DAIA y las instituciones que la componen, les deseamos a todos “Tzom Kal ve Jatima Tová!” (un ayuno fácil y que sean inscriptos en el Libro de la Vida).