En estado de alerta ante posibles ataques de narcotraficantes
México celebró su Bicentenario
Cientos de Fuegos artificiales iluminan los edificios del Zócalo de Ciudad de México anoche, mientras miles de personas celebran el bicentenario de la independencia cuyos festejos comenzaron con un gran desfile alegórico y con la ceremonia de El Grito, que fue dirigida por el presidente Felipe Calderón. Foto: AGENCIA EFE
EFE
Entre majestuosos fuegos artificiales, un coloso de Rodas al estilo mexicano y un ejército de bailarines aéreos, México celebró anoche el Bicentenario de su Independencia en estado de máxima alerta ante posibles atentados del narcotráfico.
Exactamente a las 11 de la noche, el presidente Felipe Calderón salió al balcón del capitalino Palacio Nacional con la bandera tricolor en sus manos y lanzó vivas a los Héroes de la Independencia, ante un abarrotado Zócalo (la mayor plaza del país).
Decenas de miles de personas seguían allí la llamada ceremonia del Grito de Dolores, mientras centenares de miles congregados en el Paseo de la Reforma contemplaban el ritual por pantallas gigantes, todos con el orgullo de ser mexicano brincando en cada célula.
La carestía de los festejos y su idoneidad, en medio de una fuerte crisis de seguridad y con millones de familias atenazadas por la pobreza durante décadas, han marcado en los últimos meses un arduo debate en todo el país.
Tras el Grito, se descargó en parte la tensión de los músculos del Ejecutivo, en máxima alerta desde hace días ante posibles atentados. El temor del gobierno es que pudiera repetirse en fecha tan señalada uno o más ataques similares al que vivió la sureña ciudad de Morelia en el Grito de 2008, cuando ocho personas murieron y decenas quedaron heridas a consecuencia del lanzamiento de granadas.