al margen de la crónica
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Las famosas “generaciones” doradas
Las mediáticas Leonas acaban de quedarse con toda la gloria en Rosario al obtener el Campeonato Mundial de Hockey, con la invencible santafesina Luciana Aymar como abanderada. Los jugadores de básquetbol se bancaron los famosos accidentes que tiene el deporte -el no de “Manu” Ginóbili; las lesiones previas de Cantero, Nocioni y Figueroa; la baja de Oberto en medio de la competencia- y alcanzaron un dignísimo quinto puesto, con el santafesino Carlos Delfino en sus filas. Ahora, es el turno de otro juego colectivo que promete congelar a los argentinos delante de la pantalla: la Argentina va en la Copa Davis por otra hazaña en Francia, con sus gladiadores del tenis. En el listado de Modesto “Tito” Vázquez aparece otro santafesino: Eduardo el “Gordo” Schwank, destinado a participar en dobles siendo un punto clave junto a Horacio Zeballos y también con alguna chance de jugar el primer individual frente al moreno Gael Monfils.
El famoso año de los Mundiales se completó, para la Argentina, con el fracaso de la Selección de Maradona con Messi, goleada y mandada de vuelta a casa por un doloroso 0-4 con Alemania. Claro que el fútbol nada tiene de “generación dorada”: hace años que no brilla la criolla jugando a la pelota.
Las Leonas ganaron todo, el básquetbol salvó la ropa y el tenis deja la puerta abierta para este fin de semana. Son las tres famosas “generaciones doradas” del deporte argentino. Más allá de ganar o no ganar, hay algo que diferencia los tres ejemplos mencionados del fútbol: el equipo como conjunto siempre estuvo por encima de las figuritas individuales. Por eso, a diferencia de Maradona, Messi y compañía, en hockey, básquetbol y tenis nos va mucho mejor desde hace años que en el fútbol.