Definen borrador para la reforma

 

El oficialismo está dispuesto a avanzar con la reforma de la Constitución provincial, y en ese afán, pule los preproyectos para declarar la necesidad de tal modificación.

Esta semana, el fiscal de Estado, Jorge Barraguirre, se reunió con diputados del Frente Progresista para discutir aspectos jurídicos de la reforma, y más tarde, los legisladores volvieron a reunirse -ya lo habían hecho la semana pasada- con el gobernador Hermes Binner.

“La idea es que el miércoles, aproximadamente, tengamos un borrador terminado del texto que se enviaría posteriormente a la Legislatura”, adelantó a El Litoral uno de los diputados que asistió a la reunión con el mandatario.

Una vez entregado el borrador a los partidos políticos del Frente, se terminarán de consensuar los aspectos más finos, para remitir luego el proyecto al Parlamento. Según estiman, ello estaría ocurriendo a fines de septiembre. Cumplido ese paso, la segunda etapa implicará la convocatoria a todos los partidos políticos de la provincia, sobre todo a los de la oposición, para discutir el tema.

Qué reformar

En el seno del oficialismo, los principales referentes consideran que habiendo el socialismo resignado la pretensión de tener una Legislatura unicameral, el camino queda allanado y no existirían grandes disidencias. “Quedan matices por cuestiones más bien técnicas”, dijo otro legislador a este diario.

De todas maneras, en el mismo Frente Progresista, algunos partidos exigen que, a cambio de mantener las dos Cámaras Parlamentarias, debería modificarse a través de la reforma constitucional, el sistema de representación de la provincia. Hay quienes prefieren dejar atrás la integración del Senado según la división por departamentos, y sugieren reemplazarlo por representantes de las diferentes regiones.

También trascendió que una de las pretensiones de los partidos del Frente es incluir en el futuro texto constitucional el régimen electoral de la provincia, que podría ser el actual, pero perfeccionado. Además, se ratifica la inclusión de una cláusula para permitir la reelección del gobernador, pero exceptuando al actual mandatario.

Por si no se lograra consenso para avanzar con la reforma este año o en 2011, algunos sectores del oficialismo plantearon la necesidad de exigirle a todos los precandidatos a gobernador, más allá de su color político, que asuman un compromiso público para que la reforma, al margen de quien gane las elecciones del año que viene, se lleve a la práctica.