Perspectivas de las semilleras
Perspectivas de las semilleras
El maíz quiere volver con todo
Pablo Ogallar, Director de Marketing y Estrategia de Monsanto, destacó que todos los indicadores son muy favorables para la siembra del cultivo. El de segunda ya quiere ser de primera.
Campolitoral
Enviados especiales a Rosario
Todos los indicadores de oferta y demanda del mercado están hoy a favor del maíz, ofreciendo una excelente oportunidad en la Argentina para su siembra”, aseguró el referente de la multinacional y dirigente de MAIZAR. En el marco del imponente hotel casino de Rosario. En momentos en que los productores agropecuarios definen su próxima campaña 2010/11; nos encontramos ante un escenario de maíz en el que las variables que inciden en la ecuación económica tienen valores más que competitivos.
Ogallar explicó que el consumo mundial de maíz se proyecta en un récord de 830 millones de toneladas aumentó 50 millones de toneladas en apenas 2 años- consolidando una tendencia alcista en el precio del commodity. “Este mayor consumo de maíz se sustenta en dos pilares, la creciente utilización de etanol de maíz en EEUU y el sostenido aumento en el consumo de carnes a nivel mundial”. Señaló que el aumento en el consumo de carnes se da fundamentalmente en China donde el incremento en la demanda es mayor al aumento de la producción de maíz local, lo que provocó que ese país se convierta en un gran importador de maíz en esta campaña.
“Todo indica que hay una clara oportunidad para nuestro país como jugador clave en el abastecimiento de esta demanda creciente y que la Argentina podrá consolidar su segundo puesto como exportador mundial de maíz”, destacó.
Proyecciones para la Argentina
Ogallar anticipó que “nuestras proyecciones de evolución de área de maíz, confirmadas con las ventas de insumos previo al salto del mercado de maíz eran de un 15% de incremento respecto de la campaña pasada”. Con el actual escenario, se prevé una siembra que podría superar fácilmente las 3.6 millones de hectáreas, que implicarían una producción de entre 22 y 26 millones de toneladas, dependiendo de las condiciones climáticas de la campaña. Considerando que un tercio de esta producción se usa para consumo interno, el saldo exportable podría ubicarse en unas 16 millones de toneladas; “el mayor volumen exportable de la década”, analizó. Los rendimientos del maíz en la campaña pasada alcanzaron niveles récord en zonas de alta productividad y resultados inesperados en las zonas menos tradicionales. A nivel nacional, el rinde promedio en la Argentina, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, es de 87 qq/ha. De hecho, en apenas dos décadas los rindes de maíz se duplicaron en relación a los apenas 40 quintales que se obtenían a principios del 90. En la última campaña, los rindes de la zona núcleo superaron los 100 qq/ha y en la zona núcleo norte fueron de 115 qq/ha.
El flujo tecnológico, ligado a la combinación genética de punta, la biotecnología y las prácticas de manejo de la mano del profesionalismo del productor argentino, generan rentabilidades cada vez mayores para este cultivo con el consecuente maíz en rotación y por ende una mayor sustentabilidad del sistema productivo.
Para Ogallar, “las oportunidades de desarrollo del mercado de maíz se siguen multiplicando”. En este sentido, se refirió a las ventajas que ofrece el cultivo, desde el maíz temprano, hasta el tardío y en los últimos años un aumento en los maíces de segunda (aquellos que se siembran después de un cultivo de invierno).
El maíz de segunda
El maíz posee una plasticidad que le permite ser sembrado en diferentes fechas, compitiendo fuertemente con la soja en fechas de siembra “no tradicionales”. El Maíz de Segunda es, conceptualmente, aquel que se siembra luego de un cultivo de invierno (trigo, cebada, legumbres o verdeos). Es decir, un cultivo detrás de otro cultivo de crecimiento inverno-primaveral en la misma campaña agrícola. La factibilidad de realizar esta alternativa es muy alta, básicamente por la mejor respuesta que tiene el maíz versus la soja de 2da sobre el atraso en la fecha de siembra, permitiendo obtener rindes altos y estables.
El maíz de segunda brinda la posibilidad de incorporar dos gramíneas que aportan altos volúmenes de rastrojo. Así, se pueden generar más y mejores rindes, y obtener ingresos mayores y estables en el tiempo, frente a la alternativa del monocultivo de soja. Además, el maíz de segunda permite diversificar el riesgo climático y por ende el riesgo económico. Esta campaña, el trigo mostró un crecimiento del orden del 24%, alcanzando los 3,4 millones de hectáreas, lo que habilita una mayor superficie para cultivos de segunda.
Los números hablan
Para Mauro Budaci, brand manager de Maíz de Syngenta, todo apunta al maíz. Una soja de 25 qq/ha arroja un margen bruto de 293 dólares, contra los 360 US$ que permiten obtener 80 qq/ha de maíz. En el oeste, 35 qq/ha de soja y 100 de maíz dan un resultado de 498 US$/ha de margen bruto para el primer cultivo y 507 para el segundo. La situación mantiene el mismo equilibro al abordar el oeste arenoso y la región sur, donde con 20 qq/ha de soja y 70 de maíz, se pueden alcanzar 190 US$ de soja y 276 US$ de MB para maíz. Con unos 600 US$/ha, en la zona Núcleo, la ecuación resulta más pareja en materia de márgenes. Claro que no se puede olvidar el impacto que el maíz tiene en la sustentabilidad del sistema y el incremento de rendimiento en el cultivo siguiente.l maíz mejora todo el negocio agrícola. “En esta campaña, el margen esperado para maíz en US$/ha es superior al de soja, cosa que no sucedía desde hace unos cuantos años tanto en campo propio como arrendado. Este análisis es estrictamente económico y no toma en cuenta el impacto que el cereal aporta a la sustentabilidad de los campos y en el rendimiento de la soja 2012”, sostuvo.
/// el dato
“Todo indica que hay una clara oportunidad para nuestro país como jugador clave en el abastecimiento de esta demanda creciente”
PABLO OGaLLAR
Director de Marketing de Monsanto y Directivo de Maizar
De segunda a primera. Según los especialistas, el maíz de segunda presenta ventajas comparativas sobre la soja de segunda.
foto: archivo
Beneficios
Los beneficios agronómicos pasan por una mayor sustentabilidad del sistema. La misma depende de un manejo global que permita un uso más eficiente de los recursos (agua, carbono, nutrientes), y que tienda a minimizar la degradación química, física y biológica del sistema. Favorece la sustentabilidad de los sistemas a través de elevados aportes de Materia Orgánica a los suelos, mejorando su balance de carbono, favoreciendo la extracción equilibrada de nutrientes, su estructura física y química, reduciendo los riesgos de degradación hídrica y eólica, la probabilidad de aparición de resistencia a malezas, y la incidencia de enfermedades y plagas. Mayores Rindes del cultivo siguiente. Por último, la estabilidad en los rindes del maíz confirmada en los últimos años, aún en zonas menos tradicionales o con condiciones climáticas adversas, sobre todo si se lo compara con los rindes obtenidos en soja en las mismas zonas y condiciones, ofrecen al productor que elija sembrar maíz de segunda una importante estrategia para minimizar los riesgos de su inversión.
/// en relación