Los desafíos pendientes

Mucha burocracia y poca inversión

Trabas administrativas y ahorros que no se invierten son algunos de los puntos críticos que los empresarios escucharon de distintos informes en el Coloquio.

La Argentina ocupa el puesto 118 en un ranking de 183 naciones que mide las facilidades que otorga el entorno legal e institucional para iniciar una empresa. El estudio denominado Doing Bussines fue elaborado por el Corporación Financiera Internacional (CFI), del Banco Mundial.

Además, el país ocupa el puesto 24 en el ranking (lo encabeza Nueva Zelanda) de facilidad de inscripción de un negocio. Si se quiere iniciar una empresa en Argentina, tiene que hacer en promedio 15 trámites, muy por encima del 5,7 que tienen las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde).

La división Idea Joven, del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina, anunció que comenzará un estudio con la metodología del BM, para medir el fenómeno en ciudades y provincias argentinas.

Por otra parte, el fortalecimiento de los mercados y de la confianza -y una revisión de la carga impositiva a las empresas- son algunos de los puntos clave para que el ahorro sea reinvertido en el país.

Hay una “situación particularmente buena” de la economía, según el titular del Centro de Estudios de Estado y Sociedad, José María Fanelli, quien observó que sin embargo “buena parte del ahorro excedente no se invierte; lo hemos mandado al exterior”.

Fanelli dijo que Argentina atraviesa un período de “más ahorro, más ingresos públicos, mayor crecimiento y menos crisis” y consideró que es una “oportunidad” para lograr “la inclusión y la movilidad social ascendente”.

Por su parte, el economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), Jorge Colina, consideró que es necesaria una “revisión de la estructura impositiva” para estimular la inversión y la inclusión social. Sugirió que habría que gravar con “mayor impuesto a las ganancias de las personas y no de las empresas”.