Posible aumento de impuestos

Los ricos amenazan irse de Suiza

DPA

Primero fue el levantamiento parcial del secreto bancario, ahora un posible aumento de los impuestos y dificultades para evadir al fisco trasladándose de cantón: si el 28 de noviembre los ciudadanos suizos aprueban más tributos para los más ricos, éstos amenazan con irse.

La llamada “iniciativa impositiva” es apoyada sobre todo por el partido socialdemócrata SP, crítico de la competencia entre los cantones por los impuestos más bajos. Los ricos y determinadas empresas se establecen en ciertas regiones, mientras otros cantones quedan en desventaja.

Sin embargo, según los últimos sondeos es incierto que la mayoría de los votantes vaya a apoyar los nuevos “impuestos justos”.

Los cantones pueden decidir mayormente por sí mismos cuántos impuestos aplican a las empresas y ciudadanos de altos ingresos. La consecuencia es que especialmente en el centro del país, en cantones como Zug o Schwyz, se establecen cada vez más ricos. Los precios inmobiliarios alcanzan allí precios récord y muchos residentes locales deben irse.

El SP quiere por ejemplo que los solteros con ingresos anuales de 250.000 francos (186.000 euros/250.000 dólares) o más paguen en toda Suiza al menos un 22 por ciento de impuestos. En muchas partes el impuesto es mucho más bajo. Los millonarios deben pagar a partir de un patrimonio de dos millones de francos un impuesto mínimo de un cinco por mil.

Los que apoyan el aumento de impuestos parten de la base de que el 99 por ciento de la población no se verá afectada. Eso hace peligroso el referéndum para los ricos, ya que no sólo es apoyado por la izquierda o Los Verdes, según los sondeos.

La oposición es liderada sobre todo por la asociación económica Economiesuisse e importantes empresarios, con afiches, avisos pagados y entrevistas en los medios. Alfred Schindler, jefe del fabricante homónimo de ascensores, amenazó con irse del país.

“Suiza significa mucho para mí, pero mi carga impositiva superaría el 70 por ciento. Eso es expropiación y es inaceptable. Suiza se volvería socialista”, dijo al dominical SonntagsZeitung. Declaraciones similares emitieron empresarios ferroviarios y gastronómicos, comerciantes de materias primas y cemento.

El arribo de empresas podría ralentizarse luego del referéndum, entre otros porque el derecho tributario y el secreto bancario son cada vez más débiles en Suiza, según algunos críticos.