Artes Visuales
76º Salón Anual de Artistas Plásticos Santafesinos
Artes Visuales
76º Salón Anual de Artistas Plásticos Santafesinos
Obra de Elsa Rotman.
Por Domingo Sahda
En la noche del día viernes 12 de noviembre ppdo. fue inaugurado, con entrega de premios y distinciones y para su apreciación, el 76º Salón Anual de Artistas Plásticos Santafesinos y 5º Salón Región Centro de Pintura 2010, en las salas de la planta baja del Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez, calle 4 de Enero 1510, Santa Fe.
A primera mirada, la presente convocatoria se recorta como una competencia de magra y desigual participación, tanto en lo que refiere a cantidad cuanto a calidad en todas las secciones convocadas, a saber: Pintura, Dibujo/Grabado y Escultura/Cerámica/Arte Experimental, en tanto que en la convocatoria del 5º Salón Región Centro la especialidad fue Pintura, alcanzándole a éste la misma caracterización antedicha.
En el catálogo de mano del referido Salón Anual se nos hace saber mediante cita al pie de página “...que en las secciones Dibujo/Grabado y Escultura/Cerámica la cantidad de obras presentadas no cumple reglamentariamente lo solicitado para entregar el Premio Adquisición respectivo”. Así las cosas, no resulta desatinado reflexionar acerca de si no ha llegado la hora de hacer revisión, autocrítica y eventual modificación en cuanto a la reglamentación, organización y alcance de este salón, el que desde hace más de tres cuartos de siglo ha venido concretándose, a contrapelo de un notorio declive general ya entrevisto años ha, que hoy se constata fehacientemente.
La notoria ausencia de calificados artistas lugareños inquieta e induce a suponer, a falta de razones manifestadas ante terceros, que el aliciente de participación parecería ser la calidad y monto de premios, sean adquisiciones o no.
Este salón tiene por derecho propio un lugar en el horizonte de la cultura general y específica de Santa Fe y regiones aledañas. Al margen de desencuentros, murmuraciones y resentimientos, la participación real y la construcción colectiva de la cultura como bien común demandan el apoyo real de todos aquellos que se sienten sujetos con intereses manifiestos por la elevación del nivel social del arte santafesino, con una actitud distante de ocasionales mezquindades.
La cuasi ausencia del dibujo en cualquiera de sus variables de realización y presentación, tanto como el Grabado o la Escultura, pone una vez más de manifiesto que aquellos procesos de imaginación del lenguaje visual concretizado en obras ceden ante el facilismo de la pintura, “metafórico cajón de sastre” del cual se puede sacar y poner todo, o casi, con el manido y abusado argumento de “libertad creadora”.
Al borrarse los límites propios y específicos de ésta, difuminando sus características en el marco de atrabiliarias teorías trasplantadas al espacio de la imagen propiamente dicha, se fueron desechando prácticas y conocimientos esenciales. El antojadizo e interesado argumento de la “muerte de la pintura de caballete”, voceado a diestra y siniestra por los augures culturales de turno, llevó a ésta, y a su esqueleto esencial, el dibujo, al rincón de lo desechable.
Todo interés creativo en el marco del lenguaje visual se sostiene por sobre la apropiación y el buen uso del oficio. Dibujar es siempre un proceso de intelección que demanda un riguroso trabajo. Grabar es un delicado trabajo de taller que no admite errores. Esculpir supone la posesión del oficio y la existencia de la imagen interna previa. Estos rigores esenciales han sido y son desechados, optándose por una pintura que demasiadas veces no supera la honesta manualidad o la pantalla proyectiva de conflictos. No se trata de repetir el “ayer”, se trata de hoy con realizaciones tanto en plano como en el volumen que se sostengan por sí mismas.
Así las cosas, Elsa Rotman y Paulina Migdal fueron recipiendarias de sendas distinciones en carácter de Socias Honorarias de la institución convocante, participando ambas con varias pinturas de diferentes momentos que, en honor a la verdad, hacen poca justicia a la trayectoria de las mismas en la Sección Pintura en que fueron reconocidas.
De igual modo, Lidia Prause obtuvo el Premio de Honor Medalla de Oro Lionel Contini por su trayectoria en el Arte Plástico Santafesino. Exhibe un trabajo: “Abre la Jaula”, tinta de precisa y controlada ejecución que se cristaliza en imágenes en el plano, sugiriendo varias lecturas para la idea de “jaula”, ora como sugerencia personal o sugerencia a terceros, visibles o supuestos.
En la sección Pintura el Primer Premio Adquisición Roberto López Carnelli fue adjudicado a la obra “Sueño con África”, pintura al acrílico de Stella Maris Seldes. Se trata de una obra de arquitectura esencialmente cromática, de ritmos abiertos articulados como planos superpuestos en su figuración acotada. En este trabajo de ritmo compositivo abierto el contraste cromático prima por sobre cualquier relato, proyectándose una idea de continuidad al infinito. La idea subyacente de irrealidad manifiesta como contrastada relación de orientaciones espaciales y de luces de alta saturación de color particularizan esta pintura.
El Primer Premio Adquisición de la Sección Dibujo le fue otorgado a la tinta “Paisaje Laberíntico”, cuya autora es la artista Evelin Quain. Esta obra se manifiesta como apretada y concisa realización que apela al contraste de valores lumínicos y a la sinuosidad de los recorridos espaciales ondulantes para determinar su armadura visual de tono irreal.
Subjetivamente, el laberinto no sólo es el espacio señalado en aglutinados muros que marcan y a la vez condicionan caminos, sino que también se produce una referencia a lo laberíntico en tanto ambigüedad e indecisión. Ese tenor lo adjudica el pimpollo enhiesto y solitario, de contraste formal absoluto en el contexto espacial circundante, de tensa presencia en contraste.
El Primer Premio -no adquisición de la sección Escultura/Cerámica y Arte Experimental Miroslav Bardonek le fue otorgado a Alejandro Contini por su obra “Precipitada Luz”- Pasta Blanca con Chamote. Una elaborada y prolija cerámica de ritmos envolventes que se cierra sobre sí misma. El tratamiento de superficies es técnicamente impecable, sin alteraciones expresivas en su textura.
Con referencia a las distinciones correspondientes a la convocatoria del 5º Salón Región Centro de Pintura 2010, el Primer Premio Adquisición Francisco Pucinelli le fue otorgado a Adrián Carnevale por su pintura “Torres”, de composición abierta al infinito espacial. La sugerencia de formas envolventes que giran sobre sí mismas creando un denso entramado formal que, de modo monocromático, contrasta con el plano de fondo otorga a esta pintura un sugerido movimiento sin solución de continuidad. Las huellas trazadas son minúsculas siluetas que devienen recorridos visuales. El todo se manifiesta como abigarrada textura monocromática sin solución de continuidad.
Queda manifestado que se han entregado otras distinciones de diverso rango en diferentes secciones. Se adoptó el criterio de hacer referencia puntual a las distinciones honoríficas y a los primeros premios en cada rubro, por razones del espacio adjudicado a la columna.
Obra de Paulina Migdal.
Obra de Lidia Prause.