Llegan cartas
Llegan cartas
¿Inflación para ricos?
Alba Cuozzo.
DNI: 11.708.448. Tucumán.
Señores directores: Los voceros oficialistas se perfilan como individuos perversos e indecentes al negar la inflación o asegurar que solamente afecta a la clase media alta. Quiere decir, entonces, que la clase media empobrecida en este gobierno y los paupérrimos no cuentan en la Argentina: son faquires.
“A matar o morir” fue la lacónica orden presidencial dirigida a los desorientados congresales K para la aprobación del Presupuesto de 2011 que los beneficiaría para seguir haciendo en el país lo que les dé la gana y sin rendir cuentas. Presurosos, adoptaron sus acostumbrados y deplorables procedimientos ofreciendo “coimas” a los opositores, con dineros del pueblo. El escándalo traspasó fronteras y desnudó al mundo la realidad de un puñado de corruptos al poder.
Mientras, la crispación social aumenta y la pobreza sigue avanzando en las provincias norteñas. Nadie tiene en cuenta el hambre de niños, que siguen desnutridos.
Para pensar sonriendo
Rubén Elbio Battión.
Señores directores: La religión es el último refugio de los ateos.
En la sonrisa suele hallarse la blancura de los dientes postizos.
La amistad es un álgebra monaria: hoy por mí, mañana por mí.
El espíritu es una brillante luz que vive en cortocircuito.
El sueño metafísico de un poeta es tener espejos en el envés de los párpados. El corazón tiene cuatro huecos cardinales y ama tetradimensionalmente; pero a veces funciona en el vacío.
La moneda humana tiene dos caras: humor y amor; pero generalmente corre de canto.
El ángulo recto está tieso, paradito, con su rectitud esquiva: tiene noventa grados y ninguna escuela.
Nos creemos Dios y rezamos de noche para monologar amablemente.
Las personas solas tienen las manos llenas de imágenes humanas y sueñan con muchedumbres de relojes.
Hay mujeres que sueñan con números de la lotería: son las almas algebraicas, viven en la oscuridad del bolsillo, pero con esperanzas ciertas.
Los cuatro vasos del caballo pronostican una borrachera de avena.
¿Qué hay de sacro en la columna vertebral?
La piel es un panal de caricias.
Los pies en el agua la calientan: milagro de la tibia.
¿Por qué los números quebrados no se enyesan?
¿Cómo es la familia de los números primos?
A veces los ojos sirven para mirar lo que no se debe ver.