“Amerrika”
Por un lugar en el mundo

Cherien Dabis, la directora norteamericana durante la presentación de su película “Amerrika”, premiada en Cannes y Valladolid. Foto: Agencia EFE
“Amerrika”
Por un lugar en el mundo

Cherien Dabis, la directora norteamericana durante la presentación de su película “Amerrika”, premiada en Cannes y Valladolid. Foto: Agencia EFE
Laura Osti
Mouna es una mujer palestina, divorciada y madre de un hijo adolescente, Fadi, para subsistir tiene que lidiar yendo y viniendo a un lado y otro de la frontera, una cuestión cotidiana en esa parte del mundo.
Pero un día, su vida tendrá un vuelco: recibe la visa para residir en Estados Unidos, solicitada en tiempos en que aún estaba casada con su ex marido. A instancias de su hijo, decide dar el gran paso y ambos viajan a América, como emigrantes, con la esperanza de encontrar una vida mejor, sin las tensiones ni la violencia que caracterizan la región jordana.
Mouna es una mujer con estudios terciarios y en Palestina trabajaba como contable en un banco. Cree que en Illinois, donde la espera su hermana, casada con un médico, también emigrantes, conseguirá un trabajo similar y su hijo podrá acceder a una buena educación.
Sin embargo, apenas pisar suelo norteamericano, comenzarán los tropiezos y las dificultades, que se irán acrecentando con el correr de los días, al punto de opacar las ilusiones que traían.
La realidad los golpea a cada paso: Estados Unidos acaba de invadir Irak. Entre bombardeo y bombardeo, transmitido por televisión, la vida de los inmigrantes árabes en el país del norte se va transformando.
El médico, cuñado de Mouna, que tenía un buen pasar, poco a poco va perdiendo pacientes y su familia se deberá acomodar a vivir con menos ingresos.
La misma Mouna solamente conseguirá trabajo en un local de comidas rápidas y su hijo se verá acosado por los prejuicios disparados por las actuaciones de Al Qaeda.
Cherien Dabis, la guionista y directora de este film de factura independiente, es ella misma hija de inmigrantes jordanos y basada en las experiencias de su familia es que realiza esta película, que plantea un tema bastante frecuentado en el cine a partir de los sucesos violentos que involucran a las fuerzas de la Otan y a los países árabes, en los últimos años.
Dabis lo hace con un tono naïf, minimalista, utilizando situaciones sencillas y frases elementales, pero que expresan de manera contundente las dificultades, los conflictos y las contradicciones que se les presentan a las personas en su convivencia diaria, en el marco de acontecimientos mundiales que trascienden todas las fronteras y a los que es imposible soslayar.
Prisma con distintos tópicos
La propuesta de Dabis es amable y dulce, como el personaje de la protagonista, pero quizás, también como ella, manifiesta cierta torpeza, aunque curiosamente, este rasgo de estilo, subrayado de tal manera (inteligente), es lo más interesante de su película.
Mouna es regordeta, acomplejada, insegura, lleva su fracaso matrimonial como una pérdida que la desvaloriza (su marido la dejó por otra, más joven, más linda) y el descenso de sus expectativas laborales le asesta un golpe también duro a su autoestima. Para colmo, es un poco atropellada e irreflexiva y por momentos cae en una cadena de errores que no hace otra cosa que complicarle más la vida.
Sin embargo, de las derrotas saca fortaleza y si primero fue un incordio para sus parientes, después es motivo de cohesión y alegría.
Y hasta es capaz de entablar una buena relación con el director del colegio adonde va Fadi, un judío hijo de polacos y también divorciado.
Así, Dabis conforma un prisma con distintos tópicos que tienen que ver con los conflictos bélicos, el desarraigo, las cuestiones étnicas y la intolerancia, en un producto de amable y sobria belleza.
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BUENA
“Amerrika”
Amreeka, Canadá, Kuwait, EE.UU./2009, color; hablada en árabe e inglés. Dirección y guión: Cherien Dabis. Con Nisreen Faour, Melkar Muallem, Hiam Abbass, Alia Shawkat, Joseph Ziegler. Fotografía: Tobias Datum. Música: Kareem Roustom. Edición: Keith Reamer. Duración: 92 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 13 años. Se exhibe en el América.