Perdió 2-1 ante River con el tiempo adicionado cumplido
Perdió 2-1 ante River con el tiempo adicionado cumplido
El Colón de Gamboa pareció el del “Turco”

Tomála vos, Lamela a mí...Lo mejor de River en los últimos tiempos Una fantástica triangulación de pases cortos terminó en un verdadero golazo de River en el Cementerio de los Elefantes. La cereza del postre millonario fue obra de Erik Lamela, acaso la última joya de un Passarella que pide 20 millones de dólares. A propósito, el director deportivo del Milan estuvo en el palco del Brigadier al lado de Germán Lerche y se fue maravillado con el “18” de River. Foto: Mauricio Garín
De los últimos 9 puntos que jugó, el “Negro” —que había arrancado bien— apenas pescó 1. En el juego también se dio un paso atrás y es lo que preocupa.
Darío Pignata
El “Negro” Gamboa había logrado, en poco tiempo, reconstruir un equipo en ruinas. Incluso, si algo había caracterizado con una sola palabra el mejor momento del ciclo Mohamed fue la confianza. Claro que al “Turco” le llevó dos años y pico; Gamboa pareció conseguirlo antes. Es más, después del temblor en Liniers con el 0-6, acomodó el equipo, le dio identidad, llegaron los puntos, la mejoría en la tabla y hasta la ilusión de terminar en un lugar impensado el 2010 después del olvidable arranque.
Pero otra vez Colón parece tomarse vacaciones antes del final: un punto de nueve en los últimos tres juegos. Otra vez el murmullo, las dudas. Otra vez la pregunta del hincha: ¿qué nos pasa?
A dos fechas del final, hay que decir que este Colón que armó Mohamed y dirige Gamboa es un equipo preocupantemente desconcertante. Capaz de ganar jugando bien un gran parte del juego —como en Bahía, como en Lanús, como contra San Lorenzo en Santa Fe con la dupla de la casa— y capaz de perder abultadamente jugando mal como contra Vélez y Argentinos. Entonces, desde el juego, deja de ser confiable al no tener equilibrio. Los únicos jugadores de campo que están en crecimiento de juego son Iván Moreno y Quilez, en ese orden. Y el otro que sube al podio es Pozo.
El nivel de algunos jugadores, descoloca. Y algún nivel de las decisiones del entrenador también. En realidad, es una película que ya vimos con Mohamed en la parte final de su estadía en Santa Fe. Por eso es que el Colón de Gamboa se pareció al del “Turco” en estos últimos juegos. Y hasta se pareció en las decisiones del banco: Ricky Gómez, que fue titular en La Paternal, anoche ni siquiera firmó planilla. Después, claro está, el fútbol es la materia más opinable del país. En lo personal, no vi un nivel bajísimo del pibito Mauro Bellone como para que desapareciera por completo del equipo en la línea de fuego. Sin Moreno, guerrero y batallador, lo más natural era que entrara el chico de San Cristóbal para frenar el mejor manejo de River en el medio. Sin embargo, otra vez quedó afuera.
Está claro que este River 2010 lo único que tiene en común con “Jota Jota, Merlo y Alonso” es el color de la camiseta. Sin embargo, ayer estos ilustres desconocidos armaron una jugada copiada de aquél equipo, a la cual Lamela envolvió con un moño de lujo picando la bola ante el achique desesperado de Pozo. No se le puede quitar méritos a River, pero la falta de contención del mediocampo y la escasa reacción de la defensa fue exasperante. Ni qué hablar del segundo tanto en tiempo extra: pelotazo largo, frontal y previsible de Carrizo que dio inicio al concierto de desaciertos: 1) Nadie fue a buscar de cabeza el primer envío para despejar; 2) La dejaron picar; 3) Goux la sacó corta y mal de cabeza, permitiendo la atropellada de Lanzini; 4) Fueron tres jugadores de Colón —el líbero con los dos stoppers— encima del pibito de River y nadie pudo cortar; 5) Lo dejaron libre de marcas a Pavone al lado del punto del penal. Conclusiones: demasiados errores en una misma jugada terminan habitualmente en gol. Y terminó en gol nomás.
El partido fue abierto y el trámite cambiante. Nadie hubiera ensayado un piquete para protestar si terminaba 1 a 1. Pero a la hora de analizar a los arqueros, Pozo fue más determinante que Carrizo.
Con menos jerarquía y oficio, River lo planteó mejor y dio la impresión de jugar más cómodo que Colón, a pesar de ser visitante y del promedio. Lamela complicó a Quilez en la banda, el peruano no fue menos que Quiroga del otro lado, Damián Díaz intermitente, Fuertes muy solo y Larrivey anulado. Apenas el empuje de Moreno y las mañas del “Bichi” podían complicar.
El momento de los cambios por lesiones fue determinante, porque en un solo minuto se fueron los dos mejores jugadores de fútbol, acalambrados por tantas ganas: Moreno en Colón y Lamela en River. Los hinchas de River esperaban a Arano para cerrar el 1 a 1 y los de Colón a Bellone para frenar la atropellada del “Millo” en el mediocampo.
Los dos se jugaron con los cambios para ganar en los diez minutos finales, pero a River le salió mejor: “Pirulo” inventó un tiro libre que terminó en nada; Lanzini aceleró, habilitó a Pavone y fue gol.
El desequilibrio de Colón descoloca y desconcierta. No hay referencias. Es un equipo que puede salir con cualquier cosa y eso es peligroso. Máxime considerando que no es que se gastó la plata en las espectaculares obras y se armó un equipo “gasolero”. Este Colón fue soñado por Mohamed y armado con pretensiones, como mínimo, de protagonismo (para nombrar la palabra campeonato). Que el Colón de Gamboa se parezca al de Mohamed preocupa pero tampoco sorprende. Ahora, a dos del final, el diagnóstico del actual DT para el 2011 seguramente es bastante distinto de lo que Gamboa pensaba hace tres fechas.

El “Torero” levantó las gradas. Un gran momento de Iván Moreno. Plenamente justificada la decisión de Fernando Gamboa de darle la capitanía al nacido en Badajoz cuando no estuvo Fuertes. Iván Moreno y Fabianesi acomodó la broma en el campo: “Colón juega con doce: Moreno por un lado y Fabianesi por el otro”. Jugó bien, metió como loco en las divididas y empujó la pelota al gol. Antes y después, Carrizo le sacó dos pelotas más. Recontra-aplaudido. Foto: Mauricio Garín
/// SÍNTESIS
COLON 1
RIVER PLATE 2
Colón: Diego Pozo; Ronald Raldes, Ariel Garcé, Marcelo Goux; Ismael Quilez, Iván Moreno y Fabianesi, Alfredo Ramírez, Juan Quiroga; Damián Díaz; Joaquín Larrivey y Esteban Fuertes.
Director técnico: Fernando Gamboa.
River Plate: Juan Pablo Carrizo; Jonatan Maidana, Alexis Ferrero, Adalberto Román; Paulo Ferrari, Walter Acevedo, Josepmir Ballón, Roberto Pereyra; Erik Lamela; Ariel Ortega y Mariano Pavone.
Director técnico: Juan José López.
Gol en el primer tiempo: a los 41 m. Moreno y Fabianesi (C).
Goles en el segundo tiempo: a los 11 m. Lamela (R) y, a los 48 m. Pavone (R).
Cambios: en el segundo tiempo, desde la reanudación, Rogelio Funes Mori por Ortega (R); a los 27 m. Federico Higuaín por Larrivey (C); a los 30 m. Germán Rivarola por Moreno y Fabianesi (C); a los 31 m. Manuel Lanzini por Lamela (R); a los 36 m. Facundo Curuchet por Quilez (C); a los 38 m. Juan Manuel Díaz por Pereyra (R).
Árbitro: Juan Pablo Pompei.
Cancha: Colón.

Se cerraba el 1 a 1 y apareció Pavone El pibito Lanzini los amontonó. El video del segundo gol de River marca todo lo que no hay que hacer en un pelotazo frontal a la hora de defender: faltó saltar, despejar, marcar escalonado. El líbero y los dos stoppers se fueron “ciegos” a comerse al chiquito de River que reemplazó a Lamela, el pibe resolvió rápido al medio y Pavone lo fusiló a Pozo, que la alcanzó a desviar con el hombro pero no pudo evitar el gol. Foto: Mauricio Garín
BAJO LA LUPA
POZO (7): resolvió con su presencia habitual tres situaciones recontra-claras de gol para River. A Pereyra le sacó dos. Nada que hacer en los goles.
RALDES (4): se lo vio irresoluto y con muchas dudas, en una noche para el olvido porque el boliviano se ganó el puesto con solvencia para marcar. Hasta nervioso parecía.
GARCE (5): si bien Gamboa le pidió que cambie el estilo, tampoco se pueden reventar todas las pelotas a la tribuna. El “Chino” quedó, como líbero, expuesto por el bajo nivel de los stoppers.
GOUX (4): se le complicó la jornada por la velocidad de los atacantes de River. Comete un error importante al querer sacarla de cabeza —corta, al costado y adentro del área— y habilitar a Lanzini en el arranque del 2-1.
QUILEZ (5): puso todo, como siempre, pero la pasó mal cuando Lamela hizo el carril por la izquierda. Le va a venir muy bien el receso en la parte física, porque termina al límite.
MORENO (8): se comió la cancha, con todas las letras. Anticipó, jugó, hizo jugar. Llegó al gol y pudo marcar otro. Su salida fue clave: Colón terminó de perder el mando del partido.
RAMIREZ (5): mientras estuvo Moreno, hizo el trabajo de rueda de auxilio, sin brillar pero cumpliendo. En el último cuarto de hora, el tándem Ramírez-Rivarola fue vulnerable.
QUIROGA (4): no logró desequilibrar ni sacar un solo centro a la carrera en toda la noche. Lo empiezan a amonestar rápidamente en los partidos y queda condicionado. Pobre aporte.
DAMIAN DIAZ (5): la pide, se muestra y nunca se esconde; eso es cierto. Pero a veces las jugadas necesitan acelerar en los metros finales y no andar enganchando tanto.
LARRIVEY (4): otro juego intrascendente del más caro de todos los refuerzos que trajo Colón. Muy liviano en las divididas, presa fácil para los zagueros de River. Resistido.
FUERTES (5): lo poco que generó Colón adentro del área pasó por sus pies y por sus ganas. Pero tampoco pudo hacer demasiado: bien marcado y mal asistido.
HIGUAIN (-): no aporta nada distinto a la levedad de Larrivey a la hora de lastimar.
RIVAROLA (-): sin el batallador Moreno y con River ganando el medio, estaba más para Bellone que para “Pirulo”.
CURUCHET (-): es un jugador en crecimiento. Es rápido y encarador. En cualquier momento es titular.