Colón necesita ganar los seis puntos que restan jugarse del año..
Colón necesita ganar los seis puntos que restan jugarse del año..
Dos partidos “salvadores”

Hay que rezar
Gamboa, al igual que todo el plantel sabalero, apuesta sus últimos cartuchos del torneo a las dos fechas que restan. La primera será dentro de 48 horas, con Arsenal. Foto: Pablo Aguirre
Ignacio Andreychuk
Atrás quedó aquel objetivo inicial de Antonio Mohamed cuando armó este equipo de estar entre los cinco primeros. Fueron más los momentos malos que los buenos para Colón a lo largo de todo el Apertura. Pero los jugadores sienten que el último antídoto para curar el dolor de varias frustraciones en la cancha es quedarse con los seis puntos que restan y ponerle un rótulo de “aceptable” al segundo semestre del año.
“Van a ser dos partidos fundamentales para nosotros. Ya tenemos que pensar en el martes”, expresó un todavía agotado Iván Moreno y Fabianesi después de correr sin cesar anoche y convertirse en el futbolista más importante -junto con el arquero Pozo- del conjunto sabalero.
Lo mismo opinó Marcelo Goux antes de retirarse del estadio Brigadier López. “Estos dos encuentros que quedan van a definir si el torneo es aceptable o no”, aseguró el stopper izquierdo. Sin embargo, todo el plantel colonista entiende que este certamen dejó una materia pendiente desde el punto de vista exclusivamente futbolístico. Porque, a la hora de repasar fecha tras fecha lo que produjo Colón en cada presentación, son más los ítems a corregir que a potenciar.
En caso de lograr la apuesta de vencer a Arsenal -martes 7, a las 21.15, en Sarandí- y Newell’s Old Boys -domingo 12, horario a confirmar, en el Cementerio de los Elefantes-, el equipo de Fernando Gamboa alcanzaría los 29 puntos, uno menos que la meta impuesta fechas atrás por los propios jugadores.
En carpeta
Seguramente, el técnico de Colón ya empezó a imaginarse cuáles son los sectores que reforzará para afrontar el Clausura 2011, que comenzará el segundo fin de semana de febrero (10, 11 y 12). Se puede especular que en esos apuntes están incluidos un defensor y un volante, porque son dos sectores donde el elenco sabalero hace agua.
La línea de tres defensores -Raldes, Garcé y Goux- que eligió y ratificó el “Negro” en este tiempo tuvo rendimiento dispares, pero, para que no se produzca una apertura de bloques como la de anoche en muchos instantes del partido, el mediocampo debe tener un equilibrio exacto cuando se adelanta y cuando retrocede.
La sensación que dejó la derrota frente a River fue que Colón nunca pudo terminar de ser compacto entre líneas, lo cual le posibilitó al visitante manejar la pelota con terreno libre. En ese espacio aparecieron Ortega, Lamela, Acevedo y Pereyra como principales exponentes del fútbol riverplatense, obligando a los defensores sabaleros a presionar mano a mano peligrosamente lejos del área.
Para rescatar algo de la caída rojinegra en su casa, hay que poner en primer lugar la irreprochable actitud de ir a buscar los tres puntos, a veces, mejor; otras, peor. Y el abanderado fue el “Torero” Moreno y Fabianesi, quien empujó al equipo a fuerza de solvencia en la marca y oportunismo en el ataque. La ayuda no resultó completa, porque sólo durante un tramo del segundo tiempo Damián Díaz fue el enganche que necesita Colón para la gestación del juego; Ramírez repartió el balón en forma ordenada, pero sin sumarse demasiado arriba, y los volantes laterales Quilez y Quiroga tuvieron una noche completamente olvidable.
Culpas menores
Fernando Gamboa no es el creador original de este equipo. Su arranque como entrenador del club, tras renunciar Mohamed, se produjo en la novena fecha. Pero sus participaciones técnicas desde el banco hasta el momento dejan como balance aspectos muy buenos y muy malos.
La recuperación numérica y espiritual que sintió Colón con la llegada del “Negro” a Santa Fe es por ahora el punto más alto. En contrapartida, las bajas emocionales por sobre las futbolísticas -en definitiva, casi todos los equipos del torneo mostraron muy poco- que sufrió el conjunto rojinegro en este tiempo denuncian falta de seguridad y confianza inestable.
“Por suerte, el fútbol te da revancha bastante rápido”, cerró Marcelo Goux antes de abandonar las instalaciones del estadio, como anunciándole a Arsenal que la derrota con River dejó bronca, aunque también una imperiosa necesidad de volver de Sarandí con la victoria.
Diego Pozo,
el arquero de Colón, redondeó un buen partido bajo los postes, más allá del resultado final. En la primera etapa tapó pelotas con destino de gol y le dio “vida” por momentos al equipo sabalero, cuando River amenazaba con ponerse en ventaja.

Joaquín Larrivey,
delantero del plantel santafesino, no tuvo una noche positiva. Sus intervenciones nunca se resolvieron de la mejor manera. Sólo contó con una situación concreta de gol y su remate se fue lejos del arco de Juan Pablo Carrizo.
