llegan cartas

De canteros

Edith Bock, Alicia Silva, Luis A. Jarqual, y siguen las firmas.

DNI. 11.903.313, DNI. 4.105.139, DNI. 23.160.447.

Señores directores: A través de este medio deseo hacer público el accionar que la Municipalidad de nuestra ciudad está llevando a cabo en algunos barrios, a través de empleados de su dependencia, que se presentan en algunos domicilios para notificar a los propietarios que deberán destruir los canteros que se encuentran en sus veredas, caso contrario lo hará el municipio con cargo al vecino.

Desearía que alguna autoridad municipal explicara públicamente el motivo de este “excesivo celo” que están poniendo para hacer cumplir una ordenanza que nadie conoce, y cuando algunas personas la solicitaron fotocopiándola, puede observarse que en la misma no existe en forma explícita nada que se refiera a la prohibición de construir canteros en veredas suficientemente amplias, excediendo por ejemplo algunas los 4,50 m de ancho y estando muy cercanos al cordón.

Por lo tanto no obstaculizan en absoluto el tránsito de peatones, aun cuando éstos se desplacen en sillas de ruedas, sufran dificultades visuales, se utilicen coches de bebés, etcétera.

Si observan con detenimiento se darán cuenta que la gran mayoría de ellos están rebosantes de coloridas plantas con flores que embellecen los barrios de nuestra ciudad, tal como es uno de los objetivos del señor intendente.

Mucho antes que destruir estos canteros (tal la “seria advertencia” de la empleada a cargo de las notificaciones), habría que poner el “acento” en sacar las “cazuelas” que otrora algún “iluminado” ordenó colocar en veredas de 0,80 cm de ancho en la zona céntrica (ej. calles Primero de Mayo, 4 de Enero, etc.) y entorpecen completamente el paso de peatones, aun no padeciendo éstos ninguna dificultad motriz o visual. Justamente frente al edificio municipal se encuentra un cantero de grandes proporciones rodeando generosamente a un árbol y en la vereda sur de calle Salta, frente al edificio municipal, hay una hilera de rejas de 0,30 cm de alto prácticamente encima del cordón, de modo tal que si una persona desea circular por allí tendrá que hacerlo directamente sobre la calzada, exponiendo nada menos que su vida.

Otro detalle que directamente atenta contra la integridad física de las personas son los acondicionadores de aire colocados a menor altura que la permitida y justamente para ejemplo hay dos en el frente del honorable Concejo Municipal y otros dos sobre la cortada ubicada detrás del mismo, al igual que en innumerables frentes domiciliarios.

Lo mismo ocurre con los marcados y peligrosos desniveles “directamente escalones” que hay entre veredas contiguas, o faltantes de tapas de bocas de tormenta, en cuyos huecos puede caber hasta un adulto ocurriendo una desgracia, ni hablar si se trata de un niño desprevenido.

Todas estas “falencias más urgentes y peligrosas”, ¿nadie las ve?