Barletta y el contenido de su casete

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“Hasta el día del cierre de listas hay posibilidades de llegar a una sola fórmula con el socialismo”, dice el ex rector de la UNL.

Foto: Guillermo Di Salvatore.

Es el precandidato a gobernador que ya fue avalado por la mayoría de los dirigentes de su partido. Subraya que cada paso dado por la UCR siguió procesos institucionales. Y que así se definirá al vice.

 

Luis Rodrigo

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Salta el botón del grabador porque se ha terminado el segundo lado del casete. Mario Barletta entonces dice “justo ahora que iba a comenzar a hablar de mi propuesta”, basada en cuatro puntos, todos precedidos de la palabra “acuerdo”.

El precandidato a gobernador al que respalda la mayoría de los dirigentes del radicalismo piensa en políticas de Estado para discutir -entre oficialismo y oposición- materias como seguridad, educación para el trabajo y conocimiento para el desarrollo. Habla de provocarle a la provincia “un shock de empleo” sobre la base de convertir el crecimiento económico en desarrollo sustentable.

El intendente de Santa Fe tiene un discurso del que no se aparta. Y que dice bastante más que los esperables slogans de campaña, porque son conceptos -ensayados y probados- en la Universidad Nacional del Litoral de la que fue su rector durante los peores años de cualquier presupuesto en la Argentina, y ahora en la Municipalidad, que realmente parece otra (y hasta de otra ciudad), más allá del viento de cola de la reactivación económica nacional y del que le aporta -con obras- una gestión provincial a la que permanentemente elogia.

Barletta está por terminar la semana previa al acto de lanzamiento de su candidatura en Rosario. Va a sostener por un tiempo más el misterio de su compañero de fórmula y el candidato de su equipo a sucederlo en la capital provincial, pero no va a jugar a las pretendidos saberes de los silenciosos.

Entre partidos

Dice que ambos no están definidos, pero adelanta qué va a hacer: hoy se reunieron con el ARI santafesino del diputado nacional Carlos Comi y el diputado provincial Pablo Javkin para “firmar un acuerdo programático”.

Agrega que “no vamos a hablar de candidaturas, y si en el futuro el ARI va a la interna con su fórmula y nosotros con la nuestra ya sabemos que tenemos grandes coincidencias. Y si las coincidencias llegan al punto de ir juntos en la fórmula, puede ser una alternativa”, tanto como otra: “puede ser un radical también, no lo descartamos”.

Barletta aún cree posible una fórmula acordada con el PS: “Si usted me pregunta si con el socialismo está totalmente cerrada la posibilidad del consenso, yo siempre digo que hasta el día en que se cierren las listas está abierta la posibilidad de encontrar el consenso; sí decimos que la pretensión nuestra de encabezar (una fórmula) está tomada por parte del partido, del grupo en que trabajamos”.

¿Un vice socialista es el ideal?, pregunta El Litoral. “Sí”, responde Barletta pero aclara: “Sí, pero si es el producto de un acuerdo formal con el socialismo, no porque podamos encontrar un socialista suelto dando vueltas al que vayamos a convencer... Eso ni siquiera lo imagino, no está dentro de mis modos de entender la política el tratar de seducir a un socialista que no tenga el aval de su partido. Lo que queremos es acordar entre partidos”.

Marzo de 2011

“En el Frente Progresista va a haber consenso. Sí, va a haber consenso. Todos levantan la vista cuando digo esto, pero hay que pensar que consenso puede ser con una sola fórmula, con dos o tres”, define el radical con el que casi todos los correligionarios hoy quieren estar en la foto.

“Consenso no quiere decir una sola fórmula. Más de una también es mantener el consenso. Las internas no marcan fracturas ni divisiones”, advierte.

“Lo digo por dos motivos: todos llegamos a la conclusión que hoy (contra lo que ocurrió con Binner en 2007) no existe esa figura preponderante, indiscutible; y porque estamos todos convencidos que el Frente debe ser la fuerza política que gobierne y que lo haga sobre la base de un acuerdo programático que existe y que llevamos adelante. Junto a un montón de gente, entre ellos el gobernador Binner, en 2007 pensamos un proyecto, una plataforma y ejes de trabajo para la provincia y para la ciudad. Y no sólo coincidimos entonces con lo que dijimos, coincidimos hoy con todo lo que se logró hasta acá”, destaca.

Historia de una lapicera

Mario Barletta, al cabo de un lado de casete, ha aceptado hablar de sí mismo. Dice que en su personalidad la honestidad es “una marca a fuego” que “tal vez haya comenzado con una anécdota”.

“Cuando tenía 10 años murió papá, y mamá tuvo que salir a trabajar. Empezó en un cargo, el más bajo, en la Secretaría de Trabajo... creo que así se llamaba por entonces, dentro de la administración pública”, dice el intendente y mira bastante más lejos que el anticuado grabador.

“Un día yo salía de la escuela y fui a buscarla al trabajo y mientras ella terminaba sus tareas me dio unos papeles en blanco y una lapicera para hacer dibujos o no sé qué... Llegó el momento de irnos y yo agarro la lapicera, y me la quedo en la mano. Mamá me dice “dame la lapicera’, y yo le pedí “regalámela’ pero mamá me dijo: “no, esta lapicera es del Estado’... una birome era. Yo tenía diez años, lo cuento porque me marcó para la vida”.

 

 

/// EL DATO

Lanzamiento

El martes próximo, en un acto en el predio de la Sociedad Rural ubicado en el Parque Independencia, de la ciudad de Rosario, Mario Barletta lanzará oficialmente su candidatura a gobernador.

En primera persona

Barletta piensa que quienes lo rodean no van a pensarlo dos veces a la hora de marcarle un error y dice que valora la crítica, aunque no pueda frenar una mirada fulminante para quien lo interrumpa (es cierto, con una nimiedad) en medio de una entrevista.

Prefiere no ser él quien diga cómo es como dirigente al liderar los procesos políticos, pero acepta discutir sobre la base de la extendida acusación a su “personalismo” en la gestión.

“Puede ser que haya en mi personalidad algo que hace ver las cosas así, pero francamente es porque soy muy vehemente, y sí..., es cierto que yo me meto en todos los temas que están dando vueltas y sobre todo opino”, revisa.

“Si personalismo es creerse uno capaz de pensar un proyecto, de llevarlo adelante, y de ejecutarlo, digo que para nada, que no soy así. Yo creo en el equipo para poder hacer todo eso”, rebate.

Los funcionarios que lo rodean “son personas que están con cada tema a full y los conocen, y todos tienen peso propio, porque busco siempre gente con su propio perfil. Eso sí, con todos me meto, discuto, peleo. Eso es cierto. Tal vez eso da esa imagen...”, advierte.

Quien le señale un error “me tienen que convencer, yo discuto muchísimo, pero claro que reconozco errores, no es fácil”, desliza. “Soy muy apasionado”, se reprocha (o felicita).

“Más allá de que tengas el mejor proyecto o las mejores intenciones, si no tenés equipo no hay forma... Y aquí lo hemos conformado, no sólo los secretarios, los subsecretarios, los directores, el empleado municipal, que está en este equipo. Es como en la Universidad, con la camiseta puesta”, grafica.

Recuerda que asumió en 2000 en la UNL. “Eramos un equipo que enfrentaba la crisis y salimos con los estudiantes, con los docentes y los no docentes. Y con los empresarios, y en 2001 los convocamos y hoy son 99 las empresas que ponen plata todos los meses en favor de la Universidad”.

“No es un discurso: no nos interesa decir a la Estación Belgrano la recuperó Barletta, porque no es así, la recuperaron los santafesinos”, resume.

Tres condiciones para no pasarse “ni un milímetro”

Dice que su estilo de liderazgo no es personalista, que confía en los equipos y que descree de quienes se creen irremplazables. Eso sí, a sus colaboradores les impone tres condiciones, de las que no pueden apartarse “ni un milímetro”. Son honestidad, dedicación y capacidad.

Mario Barletta usa el pulgar, el índice y el anular para ordenarse: al ingeniero parecen gustarle las enumeraciones, sobre todo para argumentar. Le gusta tener la razón (y para eso siempre tiene más de una verdad a mano).

“Yo no puedo siquiera vivir si sufro la intranquilidad de que alguno de mis colaboradores no tenga el apego a la honestidad que yo reclamo”, dice y ante una interrupción acepta: “Sí, una vez me tocó hacer respetar ese límite”.

La pregunta buscaba comprobar cuánto mide un milímetro para el intendente, pero

ha destapado otro asunto, menos preciso: “Fue en esta gestión, a los ocho meses de asumir. No voy a decir el nombre: fue alguien que ocupaba un cargo político que había hecho un favor a un amigo en un trámite. Al otro día le dije hasta acá llegó nuestra relación, no vamos a hacer de esto un escándalo público y esta persona de inmediato renunció”.

“Si no tengo gente con dedicación exclusiva no sirve”, sigue el precandidato a gobernador. “Tengo secretarios dedicados por completo a la gestión; acepto que den clases, que sean docentes... pero ni un kiosco. Primero porque quiero que laburen a la par que yo laburo, y segundo, para que no se mezclen actividad pública con privada”, subraya.

“El tercer aspecto -concluye- es para mí el más difícil, muy difícil: necesito rodearme de capacidad, de formación, exijo inteligencia”.

Acuerdo con el ARI

“Nuestro objetivo es hacer un aporte constructivo”

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Pablo Javkin y Carlos Comi Foto: El Litoral

De la corresponsalía de Rosario

“El Frente Progresista no funciona como una coalición de gobierno, sino que es la gestión de Hermes Binner junto con un grupo muy reducido de colaboradores”, aseguró el diputado nacional de la Coalición Cívica Carlos Comi, quien junto con el intendente de Santa Fe, Mario Barletta, sellaron un acuerdo programático hoy a la mañana en Rosario entre el ARI y ese sector de la UCR sobre la base de varios ejes programáticos.

En diálogo con El Litoral, el legislador nacional opinó que el acercamiento con el sector del radicalismo al que pertenece el intendente santafesino “tiene que ver con el objetivo de construir propuestas antes que candidaturas”. A pesar del tono crítico hacia el Partido Socialista, Comi aclaró que “nuestro objetivo es hacer un aporto constructivo al Frente Progresista, con la búsqueda de nuevas ideas y propuestas”.

El pacto que sellaron los dos sectores se sustenta bajo el rótulo “acuerdo programático para las elecciones de 2011” y contiene ejes temáticos entre los que se destacan “trabajar por la modernización del Estado, la reforma de la Constitución, el desarrollo productivo de la provincia, y mejoras en materia de infraestructura vial y ferroviaria”. Además, incluye “el establecimiento de políticas conjuntas en materia de educación, ciencia, tecnología, cultura, salud, seguridad, políticas de inclusión social, justicia, defensa del consumidor y niñez y juventudes”.

A su turno, Barletta fue más medido en sus críticas contra el sector mayoritario del Frente Progresista y recalcó que “el acuerdo se apoya sobre bases constructivas”. “Esta provincia inició un proceso de recuperación al que hay que dotar de solidez”, agregó.