Curuchet: lo peor
Curuchet: lo peor
¡Hasta a Diego lo fracturaron, Facu!

Facundo en compañía de su padre, esta mañana en el sanatorio Americano donde permanece internado. Foto: Luis Cetraro
Enrique Cruz (h)
A la noticia la confirmó el doctor Rivero: “No es un buen día para mí. Debo informar que Facundo Curuchet tiene fracturada la tibia. Lo bueno es que no hay desplazamiento. Tiene para tres meses de recuperación de la fractura. Y luego, el tiempo que sea necesario para ponerse bien futbolísticamente”.
—Doctor, ¿se dio cuenta de inmediato cuando fue a verlo?
—Todos hablan del ruido, pero yo no le presté tanta atención. El ruido que hace una fractura es tremendo. En este caso, hubo una mezcla con el ruido que hizo el golpe en la canillera.
Facundo Curuchet debutó este año en la primera de Colón, con un gol a Estudiantes allá por mayo de este año, apenas con 19 años. Cococho Alvarez fue responsable de haberlo traído desde Gualeguaychú y enseguida fue enrolado como jugador sabalero. Siempre hubo una especial “debilidad” en el cuerpo de entrenadores de divisiones inferiores por este chico rápido, hábil, seguro para manejar la pelota y que ayer era la figura del equipo hasta el momento de la fractura.
—¿Lo viste venir, Facundo?
—Sí, sí, lo ví venir. El me dijo que fue sin intención. Estuvo hablando conmigo en el vestuario. Sé que pidió desesperadamente que lo dejaran pasar. “Quiero ver al pibe que lastimé”, gritaba. El me aseguró que lo hizo sin intención. Pero fue muy fuerte, muy vehemente.
—¿Te diste cuenta en el momento que era grave?
—En el mismo momento, porque no sentía la pierna, no tenía movilidad en la parte de abajo.
—¿Cómo pasaste el domingo a la noche?
—Llegué al sanatorio y al instante empezó el desfile. Estuvo el Chino, otros muchachos del plantel, el presidente Germán, que llegó acompañado por Marín, Eusebio y otros dirigentes. Ellos estuvieron siempre al lado mío y se portaron bárbaro. A Pedro le pedí que me comprara un lomito y anduvo dando vueltas por toda la ciudad a la madrugada para conseguirlo. También estuvo Fernando Gamboa. En fin, vinieron varios.
—¿Y ahora?
—A tener paciencia y esperar. Sé que tengo todo por delante y que me voy a recuperar.
—¿Sabés que a Diego también lo quebraron?
—Sí, es cierto. Y bueno, si él se pudo recuperar, también deberé hacerlo yo. Espero estar pronto en las canchas.