13 DE DICIEMBRE día del óptico
13 DE DICIEMBRE día del óptico
Advierten sobre los riesgos de usar anteojos sin control profesional
Se venden como lentes para sol o con graduación para poder ver mejor, pero no cumplen con ninguna norma de calidad, ni seguridad. El Colegio de Ópticos advierte sobre los peligros del uso.

Es fácil y económico conseguir en la calle un par de anteojo a la moda. El costo es en salud.
Foto: Guillermo Di Salvatore
De la Redacción de El Litoral
Los anteojos para sol integran el universo de la producción “trucha”; las copias de marcas originales se consiguen a muy bajo precio en la calle, en ferias o bazares, son tentadoras particularmente en la temporada estival y responden al impulso de la moda. Lo mismo ocurre con los lentes pregraduados expuestos hasta en las estaciones de servicio.
La comercialización de gafas para sol o para ver en otros lugares que no sean una óptica o con la receta de un profesional en la materia está prohibida por ley nacional y provincial de salud pública. En muchos casos, la curvatura de los cristales es deforme y no tienen filtro solar.
“Si se compran en la calle, no cuentan con la debida revisión de calidad que realizan los organismos pertinentes”, advirtió el presidente del Colegio de ópticos, Roberto Izquierdo y agregó que “en general, los lentes de sol vienen cada vez mejores en cuanto a calidad y protección contra los rayos UV”.
Las consecuencias de la utilización de anteojos sin autorización son serias para la salud visual: pueden producir deslumbramiento, mareos y dolores de cabeza.
“También es importante que la sociedad comprenda que esas gafas no sólo tienen un fin estético, sino que deben ser artículos especialmente diseñados y elaborados para proteger a los ojos de nocivos rayos solares”, señaló Roberto Izquierdo en relación con el peligro que significa seguir una tendencia y desatender la salud.
Para detectar deformaciones, en las ópticas los profesionales cuentan con un “esferométro”, que sirve para medir la curvatura de la superficie de los lentes para sol.
Para tener en cuenta
Como recomendación, el presidente del colegio mencionó que “a simple vista, los armazones truchos son de celuloide barato que se resquebrajan. Por todos estos factores, valen 4 ó 5 veces menos que un anteojo comprado en la óptica y cuyo precio promedia los 200 ó 300 pesos”. Además del precio, algunos anteojos truchos vienen con logos que imitan a las principales marcas, cambiándole alguna letra. “Una persona entró a la óptica a querer arreglar su anteojo, creída de que era un Ray-Ban, y resulta que decía Rey-Ban. Era uno falso e imposible de recomponer”, comentó Roberto Izquierdo.
“Hay un sola forma de reconocer el anteojo trucho del que no lo es: comprándolo en el lugar que corresponde, una óptica”, sintetizó Izquierdo. En el mismo sentido puntualizó que “cuando quiero un medicamento bueno, lo compro en una farmacia. Si lo compro en un quiosco, puede estar adulterado y no cumplir con su función. De la misma manera, en las ópticas se venden anteojos autorizados por Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) y hay un control del técnico óptico”.
Los colores recomendables para protegerse del sol varían entre las gamas de los grises al verde, que descansan la vista. En los truchos son rojizos y amarillos, precisamente los que incrementan la potencia del sol en los ojos. El amarillo se utiliza para visión nocturna o cuando hay niebla porque intensifica los contrastes; y el rojo hace lo mismo en menor intensidad.
Recomendación
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de gafas protectoras y explica en su página web que “las radiaciones ultravioletas (UV) ocasionan los efectos agudos conocidos como fotoqueratitis (inflamación de la córnea) y fotoconjuntivitis (inflamación de la conjuntiva)”.