Llegan cartas

Caja del Arte de Curar

Rubén H. Edsberg.

DNI. 6.246.693.

Señores directores: El día 29 de noviembre del corriente este diario publicó “Sin acuerdo por reformas a la Caja del Arte de Curar”, referido al tratamiento en la Cámara de Diputados de un Proyecto de Modificaciones de la Ley 12.818, que rige a la caja de Profesionales del Arte de Curar. El proyecto fue a pedido de los directivos de la caja, agregando al mismo avales de organismos profesionales que nunca consultaron a sus bases sobre las enmiendas que se proponen, y que por otro lado al no ser consultados los organismos que representan a los jubilados y pensionados resultarían opiniones sesgadas.

No caben dudas que la Caja de Profesionales del Arte de Curar presenta serias falencias que ponen en riesgo su estabilidad futura, estas son producidas, por un lado por la inapropiada ley que la rige (ley 12.818), y por otro lado por la ineficiencia, irresponsabilidad y desaguisados con que es manejada por autoridades que hace muchos años renuevan sus cargos a través de elecciones no democráticas, permitidas por la ley que mencionamos y también las que las regían anteriormente, que aseguran la continuidad del establishment, con sólo un intercambio de banquitos.

Todo esto no es difícil de comprobar, basta con leer este diario en su sección Línea Directa, o en llegan Cartas, o leer, escuchar, o ver lo que se dice también en distintos medios locales de comunicación, orales, escritos o televisivos, para conocer realmente la opinión de los afiliados respecto de la Caja.

Si quedara alguna duda todavía, se pueden repasar algunos de los números de las elecciones para directores llevadas a cabo a mediados del año en curso, por ejemplo en la zona norte, el cuadro de situación que encontramos es el siguiente: del padrón de activos habilitados para votar, no votó el 48 %. Del 52 % restante, el 36 % de los votos emitidos fueron en blanco o anulados. La lista ganadora que representa al continuismo de la caja, la hizo con el 22 % de los votos, o sea que a pesar de las maniobras poco transparentes de la conducción de la caja en la administración del proceso electoral, sólo 1 de cada 5 afiliados con capacidad de voto apoya la actual conducción y su línea de gestión. En la zona sur se da una situación muy parecida.

Los jubilados y pensionados cobran sueldos por debajo de los límites de pobreza y son la variable de ajuste, y los activos son expoliados al límite de llevarlos a la morosidad para mantener una burocracia de directores y empleados que cobran sueldos entre tres y diez veces superiores a los beneficiarios.

La Asociación de Jubilados y Pensionados de la zona norte presentó un Proyecto de Modificación de la Ley, apoyada por la Asociación de Jubilados y Pensionados de la zona sur que fue elevada a estado parlamentario por la diputada Silvina Frana. También el TSA (Trabajadores de la Salud Autoconvocados) presentó un proyecto de Modificación de la Ley, avalada por mas de 1.500 firmas de afiliados de la zona sur, ambos proyectos tienen muchas coincidencias sobre las necesidades de cambios en la ley. Estos proyectos fueron también apoyados por el Siprus (Sindicato de Profesionales Universitarios de la Salud).

Lo lamentable es que a pesar de la representatividad de las asociaciones de jubilados, el TSA y el Siprus, y los resultados de las elecciones que evidencian que los afiliados no están conformes con el manejo de la Caja ni el rumbo al que apuntan, no han sido tomados en cuenta por los señores diputados que avalaron el pedido de la burocracia de la Caja, que lleva muchísimos años manejando la misma y se encuentra muy cuestionada.